/ miércoles 31 de agosto de 2016

Perros ayudaron a salvar múltiples vidas tras sismo en Italia

*ROMA, Italia. (OEM-informex).- Se hirieron las patas de tanto excavar, respiraron gases y polvo durante horas, corrieron el riesgo de precipitar junto con las casas que terminaban de derrumbarse, durante las continuas réplicas del terremoto de la madrugada del miércoles de la semana pasada, y sobre todo, gracias a ellos fueron rescatadas vivas de los escombros muchas personas. Son los perros del terremoto, una raza particular, pura o no, pero todos debidamente adiestrados y dispuestos al martirio sin pedir nada a cambio, premiados con una caricia de sus patrones y con el aplauso de quien festejaba el rescate de un ser humano vivo, gracias a su olfato y su instinto.

Con decenas y decenas de socorristas, bomberos y voluntarios, son también los héroes del sismo y su labor ha sido ampliamente reconocida en reportajes de varios medios de comunicacion locales.

La envidia o los celos no existen entre ellos. Y si bien, los reflectores apuntan por ejemplo hacia “Leo”, el labrador negro de la policía, salvador de la pequeña Giulia después de 17 horas debajo de los escombros en la localidad de Pescara del Tronto, elogiado por el mismo jefe del gobierno Matteo Renzi, existen otras historias de quienes desempeñan el mismo trabajo permaneciendo en la sombra, pero con la idéntica devoción y fidelidad.

Como “Falco”, el pastor alemán de los bomberos de la región de Emilia Romaña, que se cortó una oreja pasando debajo de una viga, pero que al final logró señalar dónde estaba una persona viva sucesivamente rescatada, o como “Mambo”, el pastor alemán de la proteccion civil que se hirió una pata que, sin embargo, no le impidió continuar en la operación de salvación, obligado después por el veterinario a un merecido descanso para poderlo curar.

Sin olvidar a otros como “Pluto”, “Corto”, “Rubia”, “As”, “León” o “Bravo”, que también dieron muestra de la grandísima utilidad de esta categoría de perros en eventos como el terremoto, por ejemplo.

A las historias de los “perros héroes”, se agregan las menos conocidas de aquellos que se quedaron huérfanos a causa del sismo y que están solos en espera, posiblemente de ser adoptados, vagando por las calles, llenos de polvo y con los ojos tristes. Como el mestizo sin nombre y que todos los días llega hasta la casa derrumbada de quienes eran sus patrones, dos ancianos, marido y mujer y que después se aleja desilusionado. Perros muertos o heridos al lado de los escombros de las que eran sus casas.

Muchos se han conmovido viendo al cocker que perdió a su patrón, a quien veló durante días y noches enteras al lado de su féretro. O por el pequeño perrito que permanece al lado del lecho de Antonio, su patrón de 97 años, herido durante el terremoto y que alarga con dificultad su brazo para acariciar a su fiel y devoto amigo.

En medio del dolor por la pérdida de sus casas y sus seres queridos, los habitantes  que sobrevivieron al sismo están efectuando una colecta de alimentos y agua para los perros huérfanos del terremoto y muchos de ellos que ya han sido adoptados.

*ROMA, Italia. (OEM-informex).- Se hirieron las patas de tanto excavar, respiraron gases y polvo durante horas, corrieron el riesgo de precipitar junto con las casas que terminaban de derrumbarse, durante las continuas réplicas del terremoto de la madrugada del miércoles de la semana pasada, y sobre todo, gracias a ellos fueron rescatadas vivas de los escombros muchas personas. Son los perros del terremoto, una raza particular, pura o no, pero todos debidamente adiestrados y dispuestos al martirio sin pedir nada a cambio, premiados con una caricia de sus patrones y con el aplauso de quien festejaba el rescate de un ser humano vivo, gracias a su olfato y su instinto.

Con decenas y decenas de socorristas, bomberos y voluntarios, son también los héroes del sismo y su labor ha sido ampliamente reconocida en reportajes de varios medios de comunicacion locales.

La envidia o los celos no existen entre ellos. Y si bien, los reflectores apuntan por ejemplo hacia “Leo”, el labrador negro de la policía, salvador de la pequeña Giulia después de 17 horas debajo de los escombros en la localidad de Pescara del Tronto, elogiado por el mismo jefe del gobierno Matteo Renzi, existen otras historias de quienes desempeñan el mismo trabajo permaneciendo en la sombra, pero con la idéntica devoción y fidelidad.

Como “Falco”, el pastor alemán de los bomberos de la región de Emilia Romaña, que se cortó una oreja pasando debajo de una viga, pero que al final logró señalar dónde estaba una persona viva sucesivamente rescatada, o como “Mambo”, el pastor alemán de la proteccion civil que se hirió una pata que, sin embargo, no le impidió continuar en la operación de salvación, obligado después por el veterinario a un merecido descanso para poderlo curar.

Sin olvidar a otros como “Pluto”, “Corto”, “Rubia”, “As”, “León” o “Bravo”, que también dieron muestra de la grandísima utilidad de esta categoría de perros en eventos como el terremoto, por ejemplo.

A las historias de los “perros héroes”, se agregan las menos conocidas de aquellos que se quedaron huérfanos a causa del sismo y que están solos en espera, posiblemente de ser adoptados, vagando por las calles, llenos de polvo y con los ojos tristes. Como el mestizo sin nombre y que todos los días llega hasta la casa derrumbada de quienes eran sus patrones, dos ancianos, marido y mujer y que después se aleja desilusionado. Perros muertos o heridos al lado de los escombros de las que eran sus casas.

Muchos se han conmovido viendo al cocker que perdió a su patrón, a quien veló durante días y noches enteras al lado de su féretro. O por el pequeño perrito que permanece al lado del lecho de Antonio, su patrón de 97 años, herido durante el terremoto y que alarga con dificultad su brazo para acariciar a su fiel y devoto amigo.

En medio del dolor por la pérdida de sus casas y sus seres queridos, los habitantes  que sobrevivieron al sismo están efectuando una colecta de alimentos y agua para los perros huérfanos del terremoto y muchos de ellos que ya han sido adoptados.