/ lunes 7 de diciembre de 2015

Pide Dilma Rousseff al Congreso que acelere el juicio político en su contra

Brasilia, Brasil.- Una comisión de diputados se instala este lunes para analizar el pedido de impeachment contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que busca apurar el procedimiento en el Congreso para no desatender las urgencias económicas que jaquean a Brasil.

La mandataria renovó al mismo tiempo su confianza en el vicepresidente Michel Temer, quien debería sucederla si es apartada del cargo y a quien se le atribuye estar operando secretamente a favor del juicio político contra Rousseff.

"Esa es la información que sale en algunos medios de prensa", dijo Rousseff al respecto. Temer "siempre fue extremadamente correcto conmigo. No tengo por qué desconfiar de él ni un milímetro", añadió. Hasta ahora, el vicepresidente no ha dicho una sola palabra sobre el asunto.

La presidenta, que cree tener hoy votos suficientes para salvar su mandato, pidió al Congreso que suspenda el receso estival que lo paralizaría desde el 23 de diciembre hasta febrero y que los legisladores vuelvan al trabajo tras los feriados de fin de año.

El gobierno apuesta a resolver el tema lo más rápidamente posible para no demorar la aprobación del ajuste fiscal en marcha y para evitar que crezca la insatisfacción popular luego de las fiestas de fin de año y las vacaciones de verano.

"No debe haber receso (parlamentario), porque vivimos un momento en que no podemos darnos el derecho de parar el país hasta el día 2 de febrero", dijo Rousseff a periodistas horas antes de la instalación de la comisión legislativa que estudiará su eventual destitución.

Rousseff es acusada por los juristas que reclaman su impeachment de aprobar gastos por decreto, sin autorización previa del Congreso, y de pedir préstamos a bancos estatales para tapar agujeros en el presupuesto.||AFP||

/cpg

Brasilia, Brasil.- Una comisión de diputados se instala este lunes para analizar el pedido de impeachment contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que busca apurar el procedimiento en el Congreso para no desatender las urgencias económicas que jaquean a Brasil.

La mandataria renovó al mismo tiempo su confianza en el vicepresidente Michel Temer, quien debería sucederla si es apartada del cargo y a quien se le atribuye estar operando secretamente a favor del juicio político contra Rousseff.

"Esa es la información que sale en algunos medios de prensa", dijo Rousseff al respecto. Temer "siempre fue extremadamente correcto conmigo. No tengo por qué desconfiar de él ni un milímetro", añadió. Hasta ahora, el vicepresidente no ha dicho una sola palabra sobre el asunto.

La presidenta, que cree tener hoy votos suficientes para salvar su mandato, pidió al Congreso que suspenda el receso estival que lo paralizaría desde el 23 de diciembre hasta febrero y que los legisladores vuelvan al trabajo tras los feriados de fin de año.

El gobierno apuesta a resolver el tema lo más rápidamente posible para no demorar la aprobación del ajuste fiscal en marcha y para evitar que crezca la insatisfacción popular luego de las fiestas de fin de año y las vacaciones de verano.

"No debe haber receso (parlamentario), porque vivimos un momento en que no podemos darnos el derecho de parar el país hasta el día 2 de febrero", dijo Rousseff a periodistas horas antes de la instalación de la comisión legislativa que estudiará su eventual destitución.

Rousseff es acusada por los juristas que reclaman su impeachment de aprobar gastos por decreto, sin autorización previa del Congreso, y de pedir préstamos a bancos estatales para tapar agujeros en el presupuesto.||AFP||

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