/ domingo 26 de febrero de 2017

Propone Le Pen fortalecer el Estado en un mitin marcado por las protestas

La candidata ultraderechista a la Presidencia de Francia, Marine Le Pen, prometió hoy fortalecer el Estado frente a la inmigración, la globalización y la Unión Europea (UE), en un mitin en Nantes, en el noroeste, marcado por las protestas y disturbios de opositores de extrema izquierda.

El Frente Nacional (FN) reunió a unas 4.000 personas en una sala de fiestas de las afueras de la ciudad pese a los intentos de los manifestantes de bloquear sus accesos, que obligaron a la policía a desplegar decenas de agentes antidisturbios.

Los militantes quemaron neumáticos en algunas carreteras y autopistas y atacaron a algunos de los autobuses que trasladaban a los asistentes al mitin.

Algunos de ellos fueron detenidos en la cuneta y rociados de pintura blanca, lo que obligó a actuar a los antidisturbios, que evitaron incidentes mayores.

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La víspera, una manifestación de más de 2.000 personas recorrió el centro de la ciudad y acabó con enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y las fuerzas del orden, lo que se saldó con una decena de agentes heridos y otra de militantes arrestados.

Los disturbios comenzaron cuando un grupo de militantes de extrema izquierda comenzó a lanzar cócteles Molotov contra los agentes y a degradar escaparates y mobiliario urbano, lo que fue respondido con el lanzamiento de gases lacrimógenos.

Nantes, feudo de la izquierda, acoge desde hace semanas a grupos de extrema izquierda que se oponen a la construcción de un aeropuerto en su periferia.

El noroeste de Francia es uno de los territorios en los que el FN tiene sus peores registros electorales, por lo que fue allí donde Le Pen decidió comenzar su gira de grandes mítines, a menos de dos meses de la primera vuelta de las presidenciales, en la que según los sondeos será la candidata más votada.

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La líder ultraderechista acusó al Gobierno del presidente François Hollande de complicidad con los manifestantes que trataron de impedir que su mitin tuviera lugar y vio en ello un signo más del debilitamiento del Estado.

La líder de la extrema derecha acusó a quienes han ejercicio hasta ahora la presidencia del Estado, tanto de izquierda como de derechas, de haber reducido la función a la "insignificancia" y haberlo entregado "a los intereses del capital".

"Las fuerzas financieras avanzan en nuestro país y la UE no es más que su caballo de batalla", aseguró la candidata ante un público entregado, al que puso como ejemplo la reciente aprobación del tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Canadá (CETA).

También prometió reformar el mandato presidencial para que dure siete años no renovables, frente a los cinco actuales, con el fin de dar al jefe del Estado la "autoridad y la libertad que no tienen si piensan en su reelección".

Dijo que en el cambiante mundo actual,como demuestran las elecciones de Donald Trump en EU, Victor Orban en Hungría, la ruptura del Reino Unido con la UE o brexit y la ascensión de otros movimientos soberanistas, ella es "la mejor situada para representar a Francia".

"Cómo van a hablar los otros con Trump a quien no paran de criticar", señaló.

Le Pen dijo defender valores que comparten "el 80 % de los franceses", pero reconoció que "el sistema ideológico está anquilosado" por lo que necesitan "cambiar los hábitos de voto" para poder ganar la segunda vuelta, que los sondeos le anuncian lejana.

La candidata atacó duramente a los medios de comunicación, a quienes acusó de ocultar la verdad para favorecer a los otros candidatos, lo que "les ha hecho perder el apoyo de los franceses que prefieren informarse a través de internet".

Le Pen prometió una dureza total contra la inmigración, reiteró su proyecto de reservar los puestos públicos a los franceses y prometió reforzar las fronteras y acelerar las expulsiones.

/cpg

La candidata ultraderechista a la Presidencia de Francia, Marine Le Pen, prometió hoy fortalecer el Estado frente a la inmigración, la globalización y la Unión Europea (UE), en un mitin en Nantes, en el noroeste, marcado por las protestas y disturbios de opositores de extrema izquierda.

El Frente Nacional (FN) reunió a unas 4.000 personas en una sala de fiestas de las afueras de la ciudad pese a los intentos de los manifestantes de bloquear sus accesos, que obligaron a la policía a desplegar decenas de agentes antidisturbios.

Los militantes quemaron neumáticos en algunas carreteras y autopistas y atacaron a algunos de los autobuses que trasladaban a los asistentes al mitin.

Algunos de ellos fueron detenidos en la cuneta y rociados de pintura blanca, lo que obligó a actuar a los antidisturbios, que evitaron incidentes mayores.

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La víspera, una manifestación de más de 2.000 personas recorrió el centro de la ciudad y acabó con enfrentamientos entre manifestantes encapuchados y las fuerzas del orden, lo que se saldó con una decena de agentes heridos y otra de militantes arrestados.

Los disturbios comenzaron cuando un grupo de militantes de extrema izquierda comenzó a lanzar cócteles Molotov contra los agentes y a degradar escaparates y mobiliario urbano, lo que fue respondido con el lanzamiento de gases lacrimógenos.

Nantes, feudo de la izquierda, acoge desde hace semanas a grupos de extrema izquierda que se oponen a la construcción de un aeropuerto en su periferia.

El noroeste de Francia es uno de los territorios en los que el FN tiene sus peores registros electorales, por lo que fue allí donde Le Pen decidió comenzar su gira de grandes mítines, a menos de dos meses de la primera vuelta de las presidenciales, en la que según los sondeos será la candidata más votada.

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La líder ultraderechista acusó al Gobierno del presidente François Hollande de complicidad con los manifestantes que trataron de impedir que su mitin tuviera lugar y vio en ello un signo más del debilitamiento del Estado.

La líder de la extrema derecha acusó a quienes han ejercicio hasta ahora la presidencia del Estado, tanto de izquierda como de derechas, de haber reducido la función a la "insignificancia" y haberlo entregado "a los intereses del capital".

"Las fuerzas financieras avanzan en nuestro país y la UE no es más que su caballo de batalla", aseguró la candidata ante un público entregado, al que puso como ejemplo la reciente aprobación del tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Canadá (CETA).

También prometió reformar el mandato presidencial para que dure siete años no renovables, frente a los cinco actuales, con el fin de dar al jefe del Estado la "autoridad y la libertad que no tienen si piensan en su reelección".

Dijo que en el cambiante mundo actual,como demuestran las elecciones de Donald Trump en EU, Victor Orban en Hungría, la ruptura del Reino Unido con la UE o brexit y la ascensión de otros movimientos soberanistas, ella es "la mejor situada para representar a Francia".

"Cómo van a hablar los otros con Trump a quien no paran de criticar", señaló.

Le Pen dijo defender valores que comparten "el 80 % de los franceses", pero reconoció que "el sistema ideológico está anquilosado" por lo que necesitan "cambiar los hábitos de voto" para poder ganar la segunda vuelta, que los sondeos le anuncian lejana.

La candidata atacó duramente a los medios de comunicación, a quienes acusó de ocultar la verdad para favorecer a los otros candidatos, lo que "les ha hecho perder el apoyo de los franceses que prefieren informarse a través de internet".

Le Pen prometió una dureza total contra la inmigración, reiteró su proyecto de reservar los puestos públicos a los franceses y prometió reforzar las fronteras y acelerar las expulsiones.

/cpg