/ martes 25 de octubre de 2016

Recibe el Papa al presidente Nicolás Maduro

  • El Pontífice lo exhortó a instaurar un diálogo sincero con la oposición

CIUDAD DEL VATICANO. (OEM-Informex).- El papa Francisco instó directamente al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a instaurar un diálogo “sincero y constructivo” entre los principales actores de ese país, para aliviar los sufrimientos de la población y “promover una renovada cohesión social”. Lo hizo al recibir al mandatario venezolano en una audiencia privada, en un cierto sentido sorpresiva considerando que no había sido anunciada, en la cual el jefe de la Iglesia católica ofreció su contribución “en favor de la institucionalidad del país y de cualquier paso que contribuya a resolver las cuestiones abiertas y crear una mayor confianza entre las pares”.

Es decir, el Pontífice reiteró que el Vaticano está más que dispuesto a mediar entre el Gobierno y la oposición de Venezuela, país que atraviesa por una profunda y preocupante “crisis política, social y económica”, una realidad subrayada en el comunicado de la Santa Sede sobre la visita del presidente Maduro quien en estos días realizó una gira por países del medio oriente.

El Vaticano recordó que esta crisis “se repercute gravemente en la vida cotidiana de toda la población”, motivo por el cual Francisco exhortó a Maduro a “emprender con valentía la vía del diálogo sincero y constructivo, para aliviar los sufrimientos de la gente, de los pobres en primer lugar, y ver con esperanza el futuro de la nación”.

El presidente Maduro, que anuló en 2015 un viaje programado al Vaticano para ver al Papa, aduciendo motivos de salud, había saludado al Pontífice en 2013 poco después de la elección de éste último.

Recientemente, Francisco envió dos cartas al presidente venezolano, la última en septiembre, invitándolo nuevamente a promover un diálogo entre su Gobierno y la oposición. “Se necesita la buena voluntad” de las dos partes para “encontrar vías de diálogo” y “dar una respuesta a los problemas reales y graves que afligen al país”, afirmó a su vez el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, cuando en meses pasados la situación asumió dimensiones más graves.

Y ya en estas ocasiones, tanto a través de Parolin como del nuncio apostólico en Caracas, monseñor Aldo Giordano, el Vaticano había manifestado su disponibilidad para una mediación. Mediación que tras el encuentro de Maduro con Francisco podría concretarse.

Mientras tanto, se incluye también la (significativa en este contexto) elección como nuevo Superior General de los Jesuitas, conocido como el “Papa Negro”, del venezolano Arturo Sosa Abascal, estudioso y profesor universitario, experto de historia y política de Venezuela.

“No se entiende lo que sucede en Venezuela”, afirmó en su primera conferencia de prensa el sucesor de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Y agregó que “es claro que el país vive de la renta petrolera y esta renta es administrada directa y exclusivamente por el Estado”... "Una situación, agregó, que complica la formación de una sociedad democrática”, generando “mucho sufrimiento”, que “ni el modelo político del comandante Chávez, ni del actual presidente Maduro, ni la oposición, parecen estar en condiciones de superar, así como lo quisieran la sociedad y el pueblo venezolano”.

El mensaje y la posición de la Iglesia ya era claro.

  • El Pontífice lo exhortó a instaurar un diálogo sincero con la oposición

CIUDAD DEL VATICANO. (OEM-Informex).- El papa Francisco instó directamente al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a instaurar un diálogo “sincero y constructivo” entre los principales actores de ese país, para aliviar los sufrimientos de la población y “promover una renovada cohesión social”. Lo hizo al recibir al mandatario venezolano en una audiencia privada, en un cierto sentido sorpresiva considerando que no había sido anunciada, en la cual el jefe de la Iglesia católica ofreció su contribución “en favor de la institucionalidad del país y de cualquier paso que contribuya a resolver las cuestiones abiertas y crear una mayor confianza entre las pares”.

Es decir, el Pontífice reiteró que el Vaticano está más que dispuesto a mediar entre el Gobierno y la oposición de Venezuela, país que atraviesa por una profunda y preocupante “crisis política, social y económica”, una realidad subrayada en el comunicado de la Santa Sede sobre la visita del presidente Maduro quien en estos días realizó una gira por países del medio oriente.

El Vaticano recordó que esta crisis “se repercute gravemente en la vida cotidiana de toda la población”, motivo por el cual Francisco exhortó a Maduro a “emprender con valentía la vía del diálogo sincero y constructivo, para aliviar los sufrimientos de la gente, de los pobres en primer lugar, y ver con esperanza el futuro de la nación”.

El presidente Maduro, que anuló en 2015 un viaje programado al Vaticano para ver al Papa, aduciendo motivos de salud, había saludado al Pontífice en 2013 poco después de la elección de éste último.

Recientemente, Francisco envió dos cartas al presidente venezolano, la última en septiembre, invitándolo nuevamente a promover un diálogo entre su Gobierno y la oposición. “Se necesita la buena voluntad” de las dos partes para “encontrar vías de diálogo” y “dar una respuesta a los problemas reales y graves que afligen al país”, afirmó a su vez el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, cuando en meses pasados la situación asumió dimensiones más graves.

Y ya en estas ocasiones, tanto a través de Parolin como del nuncio apostólico en Caracas, monseñor Aldo Giordano, el Vaticano había manifestado su disponibilidad para una mediación. Mediación que tras el encuentro de Maduro con Francisco podría concretarse.

Mientras tanto, se incluye también la (significativa en este contexto) elección como nuevo Superior General de los Jesuitas, conocido como el “Papa Negro”, del venezolano Arturo Sosa Abascal, estudioso y profesor universitario, experto de historia y política de Venezuela.

“No se entiende lo que sucede en Venezuela”, afirmó en su primera conferencia de prensa el sucesor de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Y agregó que “es claro que el país vive de la renta petrolera y esta renta es administrada directa y exclusivamente por el Estado”... "Una situación, agregó, que complica la formación de una sociedad democrática”, generando “mucho sufrimiento”, que “ni el modelo político del comandante Chávez, ni del actual presidente Maduro, ni la oposición, parecen estar en condiciones de superar, así como lo quisieran la sociedad y el pueblo venezolano”.

El mensaje y la posición de la Iglesia ya era claro.