/ miércoles 24 de mayo de 2017

EI busca desplazar la yihad al corazón de Occidente

El atentado del lunes en Manchester es una consecuencia directade la inminente capitulación del grupo islamista Estado Islámico(EI), que está a punto de perder sus últimas posiciones en Mosul(Irak) y se encuentra virtualmente rodeado en Raqqa (Siria).

Sin santuario para formar nuevos yihadistas ni profundidadestratégica para replegarse, esa fragmentación territorial colocaal EI en situación similar a la que tenía Al Qaeda hace algunosaños.

Por el momento, la batalla final está en curso de preparación.Aunque la rendición, según los expertos occidentales, estáprevista para dentro de unos meses, la inevitable caída de Raqqa—“capital” del “califato”— comienza a tener susprimeras repercusiones. Por lo pronto, “las nuevas fronteras delconflicto comienzan a desplazarse hacia Estados Unidos y Europa,donde los yihadistas planean lanzar una fuerte ola de terrorismodestinada a demostrar que conservan intacta su capacidad decombate”, previene Nicholas Rasmussen, director del Centro(estadounidense) de Contraterrorismo.

Las pérdidas territoriales debilitaron el prestigiointernacional del EI y provocaron una disminución del interés decombatientes extranjeros de viajar a Siria o Irak para unirse a laorganización. En sus momentos de gloria, hacia 2015, el movimientotenía 40 mil combatientes extranjeros procedentes de más de uncentenar de países.

Después de presentarse durante años como “ganador”, ahorasu propio sistema de propaganda admite que está en una “fasedeclinante”, explica Daniel Byman, del Centro de Políticas paraMedio Oriente en el think tank Brookings Institution. A través deuna guerra de guerrillas clásica y de una campaña de terrorismo,el grupo seguirá siendo una amenaza grave para la estabilidadregional, advierte Michael W.S. Ryan de la FundaciónJamestown.

El aspecto más inquietante reside en que el EI conserva unaimportante fuerza de yihadistas extranjeros, “con experiencia enel combate y con pericia en el manejo de armas, que comenzaron aregresar a sus países de origen”, conjetura el francés MathieuGuidère, experto en temas anti-terroristas.

Los servicios de inteligencia de los llamados países másafectados por el terrorismo yihadista —Francia, Gran Bretaña,Alemania y Bélgica— estiman que unos 2 mil a 2 mil 500combatientes han regresado decididos a buscar venganza en Europa.Otra cantidad similar aún permanece en Siria e Irak, según Gillesde Kerchove, coordinador de la Unión Europea (UE) contra elterrorismo.

“El traslado del campo de batalla terrorista a Occidente,mediante una intensificación de atentados destinados a probar queel EI está intacto, planteará un enorme desafío a la seguridadinternacional”, presiente Colin Clarke, experto en cuestionesanti-terroristas de la RAND Corporation.

“El EI buscará mezclar ataques de alta complejidadorganizativa –como las operaciones de París en 2015 o Bruselasen 2016– con acciones más simples a fin de mantener un ritmoregular y crear un efecto de estímulo para los lobossolitarios”, vaticina Claude Moniquet, del centro de análisis einvestigación estratégica ESISC con sede en Bruselas.

Los servicios de inteligencia de los llamados “países deprimera línea”, es decir los afectados por la ola terrorista,están convencidos de que la capitulación de Mosul y Raqqasignificará el crepúsculo del EI en Siria e Irak, pero marcaráel comienzo de la guerra yihadista en el corazón de Occidente.

El atentado del lunes en Manchester es una consecuencia directade la inminente capitulación del grupo islamista Estado Islámico(EI), que está a punto de perder sus últimas posiciones en Mosul(Irak) y se encuentra virtualmente rodeado en Raqqa (Siria).

Sin santuario para formar nuevos yihadistas ni profundidadestratégica para replegarse, esa fragmentación territorial colocaal EI en situación similar a la que tenía Al Qaeda hace algunosaños.

Por el momento, la batalla final está en curso de preparación.Aunque la rendición, según los expertos occidentales, estáprevista para dentro de unos meses, la inevitable caída de Raqqa—“capital” del “califato”— comienza a tener susprimeras repercusiones. Por lo pronto, “las nuevas fronteras delconflicto comienzan a desplazarse hacia Estados Unidos y Europa,donde los yihadistas planean lanzar una fuerte ola de terrorismodestinada a demostrar que conservan intacta su capacidad decombate”, previene Nicholas Rasmussen, director del Centro(estadounidense) de Contraterrorismo.

Las pérdidas territoriales debilitaron el prestigiointernacional del EI y provocaron una disminución del interés decombatientes extranjeros de viajar a Siria o Irak para unirse a laorganización. En sus momentos de gloria, hacia 2015, el movimientotenía 40 mil combatientes extranjeros procedentes de más de uncentenar de países.

Después de presentarse durante años como “ganador”, ahorasu propio sistema de propaganda admite que está en una “fasedeclinante”, explica Daniel Byman, del Centro de Políticas paraMedio Oriente en el think tank Brookings Institution. A través deuna guerra de guerrillas clásica y de una campaña de terrorismo,el grupo seguirá siendo una amenaza grave para la estabilidadregional, advierte Michael W.S. Ryan de la FundaciónJamestown.

El aspecto más inquietante reside en que el EI conserva unaimportante fuerza de yihadistas extranjeros, “con experiencia enel combate y con pericia en el manejo de armas, que comenzaron aregresar a sus países de origen”, conjetura el francés MathieuGuidère, experto en temas anti-terroristas.

Los servicios de inteligencia de los llamados países másafectados por el terrorismo yihadista —Francia, Gran Bretaña,Alemania y Bélgica— estiman que unos 2 mil a 2 mil 500combatientes han regresado decididos a buscar venganza en Europa.Otra cantidad similar aún permanece en Siria e Irak, según Gillesde Kerchove, coordinador de la Unión Europea (UE) contra elterrorismo.

“El traslado del campo de batalla terrorista a Occidente,mediante una intensificación de atentados destinados a probar queel EI está intacto, planteará un enorme desafío a la seguridadinternacional”, presiente Colin Clarke, experto en cuestionesanti-terroristas de la RAND Corporation.

“El EI buscará mezclar ataques de alta complejidadorganizativa –como las operaciones de París en 2015 o Bruselasen 2016– con acciones más simples a fin de mantener un ritmoregular y crear un efecto de estímulo para los lobossolitarios”, vaticina Claude Moniquet, del centro de análisis einvestigación estratégica ESISC con sede en Bruselas.

Los servicios de inteligencia de los llamados “países deprimera línea”, es decir los afectados por la ola terrorista,están convencidos de que la capitulación de Mosul y Raqqasignificará el crepúsculo del EI en Siria e Irak, pero marcaráel comienzo de la guerra yihadista en el corazón de Occidente.

Política

Lorenzo Córdova llama a candidatos estar "a la altura" del segundo debate

Señaló la importancia de abordar temas de migrantes en una región significativa como lo es la frontera

CDMX

Lluvia con granizo sorprende a la Ciudad de México

Persiste la alerta amarilla para ocho delegaciones

Política

Coparmex no tiene miedo de que llegue AMLO a la Presidencia

"El único miedo a que tenemos es que no haya una participación copiosa de los mexicanos", declaró Gustavo de Hoyos

Futbol

"Juega limpio, siente Toluca", niño se equivoca en ceremonia de la final de futbol mexicano

El error del niño provocó una sonrisa en Rubens Sambueza, capitán de los Diablos, y del propio árbitro

República

[Fotos] Tromba impacta calles de Apizaco, Tlaxcala

En el puente a desnivel dos vehículos quedaron atrapados en el agua

Política

Lorenzo Córdova llama a candidatos estar "a la altura" del segundo debate

Señaló la importancia de abordar temas de migrantes en una región significativa como lo es la frontera

CDMX

Lluvia con granizo sorprende a la Ciudad de México

Persiste la alerta amarilla para ocho delegaciones