/ miércoles 24 de mayo de 2017

“Estado de sitio” en Roma por visita de Donald Trump

La alarma es al máximo nivel, y por lo tanto son imponentes las medidas de seguridad. Aun más después del atentado en Manchester, que provocó la noche del lunes una masacre de menores de edad. Lo imponen no solo el tétrico subseguirse de ataques de matriz islámica en Europa, sino en particular la llegada a la Ciudad Eterna del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para encontrar al papa Francisco y, brevemente, a las máximas autoridades institucionales de Italia, el presidente de la República, Sergio Matarella y el primer ministro, Paolo Gentiloni.

El virtual “estado de sitio” en Roma, que movilizó a mil elementos de fuerzas del orden, entre militares y policías, se puso en marcha a las 18:30 (hora italiana) de ayer, una vez que el “Air Force One” aterrizó en el aeropuerto de Roma, y durará hasta las 14:00 horas locales de hoy, cuando la numerosa delegación de Trump dejará Roma con destino a Bruselas, antes de volver a Italia el día sucesivo para participar en la reunión de los “G7” en Taormina, Sicilia.

Más información: 

El cortejo que acompaña en sus desplazamientos al presidente estadounidense, está integrado por 50 vehículos, incluyendo a dos “autos anzuelo”, un centro médico móvil y autos blindados de los servicios secretos en condiciones de responder a cualquier ataque. Trump se desplazará en el “Cadillac One”, conocido como “The Beast” (La Bestia), que en práctica es un tanque, más que un automóvil.

Además, en los momentos en el que se atraviesen zonas consideradas “de riesgo”, en la capital italiana serán interrumpidas las comunicaciones vía teléfono celular, gracias a la utilización de los llamados sistemas “jammer”, con el fin de neutralizar eventuales artefactos explosivos comandados a distancia con el teléfono.

Los recorridos de Trump y su delegación, incluyendo a su esposa Melania y a su hija Ivanka, podrán variar de un momento a otro. En este contexto, son cuatro las alternativas a las que, en caso de necesidad, se podrá recurrir.

También puedes leer: 

Bajo rígido control serán obviamente sometidas la embajada estadounidense y la residencia del embajador, donde residirá Donald Trump en sus pocas horas de permanencia en Roma. Durante este período de tiempo también serán prohibidas eventuales manifestaciones contra el jefe de Estado estadounidense.

El presidente, Melanie e Ivanka, así como algunos miembros de la delegación, después de la audiencia con el papa Francisco visitarán brevemente la basílica de San Pedro y la célebre Capilla Sixtina.

Mientras que Trump volará poco después a la capital belga, su esposa y su hija, que permanecerán un día más en Roma, visitarán dos lugares símbolo del catolicismo italiano: La “primera dama” será huésped del hospital pediátrico “Bambino Gesu” (Niño Jesús), propiedad del Vaticano, mientras que Ivanka participará en un encuentro con las víctimas de la trata de seres humanos organizado por la Comunidad de San Egidio.

La alarma es al máximo nivel, y por lo tanto son imponentes las medidas de seguridad. Aun más después del atentado en Manchester, que provocó la noche del lunes una masacre de menores de edad. Lo imponen no solo el tétrico subseguirse de ataques de matriz islámica en Europa, sino en particular la llegada a la Ciudad Eterna del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para encontrar al papa Francisco y, brevemente, a las máximas autoridades institucionales de Italia, el presidente de la República, Sergio Matarella y el primer ministro, Paolo Gentiloni.

El virtual “estado de sitio” en Roma, que movilizó a mil elementos de fuerzas del orden, entre militares y policías, se puso en marcha a las 18:30 (hora italiana) de ayer, una vez que el “Air Force One” aterrizó en el aeropuerto de Roma, y durará hasta las 14:00 horas locales de hoy, cuando la numerosa delegación de Trump dejará Roma con destino a Bruselas, antes de volver a Italia el día sucesivo para participar en la reunión de los “G7” en Taormina, Sicilia.

Más información: 

El cortejo que acompaña en sus desplazamientos al presidente estadounidense, está integrado por 50 vehículos, incluyendo a dos “autos anzuelo”, un centro médico móvil y autos blindados de los servicios secretos en condiciones de responder a cualquier ataque. Trump se desplazará en el “Cadillac One”, conocido como “The Beast” (La Bestia), que en práctica es un tanque, más que un automóvil.

Además, en los momentos en el que se atraviesen zonas consideradas “de riesgo”, en la capital italiana serán interrumpidas las comunicaciones vía teléfono celular, gracias a la utilización de los llamados sistemas “jammer”, con el fin de neutralizar eventuales artefactos explosivos comandados a distancia con el teléfono.

Los recorridos de Trump y su delegación, incluyendo a su esposa Melania y a su hija Ivanka, podrán variar de un momento a otro. En este contexto, son cuatro las alternativas a las que, en caso de necesidad, se podrá recurrir.

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Bajo rígido control serán obviamente sometidas la embajada estadounidense y la residencia del embajador, donde residirá Donald Trump en sus pocas horas de permanencia en Roma. Durante este período de tiempo también serán prohibidas eventuales manifestaciones contra el jefe de Estado estadounidense.

El presidente, Melanie e Ivanka, así como algunos miembros de la delegación, después de la audiencia con el papa Francisco visitarán brevemente la basílica de San Pedro y la célebre Capilla Sixtina.

Mientras que Trump volará poco después a la capital belga, su esposa y su hija, que permanecerán un día más en Roma, visitarán dos lugares símbolo del catolicismo italiano: La “primera dama” será huésped del hospital pediátrico “Bambino Gesu” (Niño Jesús), propiedad del Vaticano, mientras que Ivanka participará en un encuentro con las víctimas de la trata de seres humanos organizado por la Comunidad de San Egidio.