/ sábado 5 de noviembre de 2016

Hillary y Trump aumentan ataques mutuos

WASHINGTON, D.C. (OEM-Informex).- En un ambiente de guerra sin cuartel y en el preámbulo de las elecciones de este martes 8 de noviembre, los candidatos presidenciales, Donald Trump, republicano y la demócrata Hillary Rodham Clinton, reforzaron sus discursos para atacarse y descalificarse entre ellos, como los idóneos para asumir la Presidencia, dejando con esto, mayor incertidumbre de lo que ocurrirá en los comicios más esperados a nivel mundial.

“En algunos lugares el destino de las grandes naciones se decide en un solo momento, éste es un momento clave en Estados Unidos y está en sus manos”, dijo Clinton a sus seguidores durante el evento de campaña que realizó en Pittsburgh, Pensilvania.

En Jacksonville, Florida, Trump ante miles de sus seguidores aseguró que él va a ganar la presidencia el martes 8 y drenará toda la corrupción y los actos criminales encubiertos, que ha solapado el presidente Barack Obama a políticos corruptos como Clinton.

“Es muy simple y se lo digo a todos los estadunidenses, es tiempo de un nuevo liderazgo, solo piensen en lo que podemos lograr en los primeros 100 días del Gobierno de Trump. Vamos a ganar”, aseguró el candidato presidencial republicano.

Conscientes de lo cerrada que se presenta la elección, tanto Clinton como Trump cumplieron con agendas proselitistas bastante complicadas en términos logísticos.

Trump estuvo en Florida, Nueva Hampshire, Ohio y Pensilvania, mientras que Clinton en Pensilvania y Michigan.

Estos Estados, más Arizona y Carolina del Norte, donde hizo campaña por Clinton el presidente Barack Obama, se considera que con sus votos electorales tendrían el poder de determinar quién llegará a la Casa Blanca el próximo 20 de enero.

En Florida, Nevada y Nueva Hampshire, Trump habló del tema migratorio y de México. Reiteró que con él como presidente, se deportarán a todos los inmigrantes indocumentados, se acabaron los programas de refugiados (para Siria) y que no habrá complacencia para quienes violen las leyes migratorias y traicionen a Estados Unidos en los acuerdos comerciales.

“Y México, que está haciendo una fortuna con nosotros en la frontera, por medio de déficits comerciales. Nuestro déficit comercial con México es enorme y por ello, no tenemos que ser diferentes con ese país. México va a pagar por el muro fronterizo, créanme va a pagar por la construcción del muro”, aseguró Trump.

Respecto al tema migratorio, Clinton en sus dos actos de campaña le recordó a los electores que el candidato demócrata no solo ha dividido a la nación, sino que sin pedir disculpas, repetidamente y a lo largo de toda su vida, se ha destacado por ofender a los latinos, a los afroamericanos y las mujeres.

La candidata demócrata prometió que como presidenta, ella sacará adelante una Reforma Migratoria más humanitaria y creará programas para atender el problema de la separación familiar por la deportaciones de inmigrantes indocumentados.

“Trump es una persona que traiciona a todo el mundo, a donde quiera que vaya siempre abandona a la gente que le sirve. Imagínense tener un presidente así”, destacó Clinton.

A menos de un centenar de horas de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, estos dos candidatos se han enfrascado en una guerra de insultos y descalificaciones, tratando de encomiar a los electores a que voten por ellos.

Las encuestas de diversos medios de comunicación pintan un ambiente de estrechez en el eventual resultado. Respecto a la tendencia del voto a nivel nacional, Clinton y Trump están técnicamente empatados, esto, haciendo un promedio con el resultado de los distintos sondeos. En términos del voto estatal y tomando en cuenta que la elección se decide por la mayoría de los 538 votos del Colegio Electoral, distribuidos en los 50 Estados, las encuestas de los medios de comunicación dan una ligera ventaja a la candidata demócrata sobre el republicano.

Para ganar la Presidencia se requieren 270 votos del Colegio Electoral. Los sondeos de tendencia indican que Clinton tendría en estos momentos 272, pero esto es simplemente un cálculo relativo.

Ante la incertidumbre y el ambiente que reflejan las encuestas, los candidatos se concentran en pelearse los votos del Colegio Electoral de los llamados Estados clave: Florida, con 29; Pensilvania, 20; Ohio; 18, Carolina del Norte, 15; Arizona, 11, y Nevada con 6.

La agenda de campaña de Clinton y Trump de estos últimos días, previos al martes 8 de noviembre, reflejan la intensa lucha que tienen por obtener los sufragios de los Estados clave.

Este sábado Trump estará nuevamente en Florida, viajará a Carolina del Norte y terminará la jornada en Nevada. Mañana, el candidato republicano visitará Iowa y Carolina del Norte, y el lunes cerrará su campaña con un evento en Nueva Hampshire.

El día martes 8, Trump esperará el resultado de las elecciones en un hotel en Manhattan, Nueva York.

Clinton por su parte este sábado hará campaña en Florida, mañana en Ohio y Nueva Hampshire.

Su cierre de campaña se realizará en Filadelfia, Pensilvania, en donde estará acompañada de su esposo, el expresidente Bill Clinton, y de Michell Obama, la primera dama del país. La candidata demócrata también estará en Nueva York, en la sede de su campaña, esperando el resultado de las elecciones presidenciales.

WASHINGTON, D.C. (OEM-Informex).- En un ambiente de guerra sin cuartel y en el preámbulo de las elecciones de este martes 8 de noviembre, los candidatos presidenciales, Donald Trump, republicano y la demócrata Hillary Rodham Clinton, reforzaron sus discursos para atacarse y descalificarse entre ellos, como los idóneos para asumir la Presidencia, dejando con esto, mayor incertidumbre de lo que ocurrirá en los comicios más esperados a nivel mundial.

“En algunos lugares el destino de las grandes naciones se decide en un solo momento, éste es un momento clave en Estados Unidos y está en sus manos”, dijo Clinton a sus seguidores durante el evento de campaña que realizó en Pittsburgh, Pensilvania.

En Jacksonville, Florida, Trump ante miles de sus seguidores aseguró que él va a ganar la presidencia el martes 8 y drenará toda la corrupción y los actos criminales encubiertos, que ha solapado el presidente Barack Obama a políticos corruptos como Clinton.

“Es muy simple y se lo digo a todos los estadunidenses, es tiempo de un nuevo liderazgo, solo piensen en lo que podemos lograr en los primeros 100 días del Gobierno de Trump. Vamos a ganar”, aseguró el candidato presidencial republicano.

Conscientes de lo cerrada que se presenta la elección, tanto Clinton como Trump cumplieron con agendas proselitistas bastante complicadas en términos logísticos.

Trump estuvo en Florida, Nueva Hampshire, Ohio y Pensilvania, mientras que Clinton en Pensilvania y Michigan.

Estos Estados, más Arizona y Carolina del Norte, donde hizo campaña por Clinton el presidente Barack Obama, se considera que con sus votos electorales tendrían el poder de determinar quién llegará a la Casa Blanca el próximo 20 de enero.

En Florida, Nevada y Nueva Hampshire, Trump habló del tema migratorio y de México. Reiteró que con él como presidente, se deportarán a todos los inmigrantes indocumentados, se acabaron los programas de refugiados (para Siria) y que no habrá complacencia para quienes violen las leyes migratorias y traicionen a Estados Unidos en los acuerdos comerciales.

“Y México, que está haciendo una fortuna con nosotros en la frontera, por medio de déficits comerciales. Nuestro déficit comercial con México es enorme y por ello, no tenemos que ser diferentes con ese país. México va a pagar por el muro fronterizo, créanme va a pagar por la construcción del muro”, aseguró Trump.

Respecto al tema migratorio, Clinton en sus dos actos de campaña le recordó a los electores que el candidato demócrata no solo ha dividido a la nación, sino que sin pedir disculpas, repetidamente y a lo largo de toda su vida, se ha destacado por ofender a los latinos, a los afroamericanos y las mujeres.

La candidata demócrata prometió que como presidenta, ella sacará adelante una Reforma Migratoria más humanitaria y creará programas para atender el problema de la separación familiar por la deportaciones de inmigrantes indocumentados.

“Trump es una persona que traiciona a todo el mundo, a donde quiera que vaya siempre abandona a la gente que le sirve. Imagínense tener un presidente así”, destacó Clinton.

A menos de un centenar de horas de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, estos dos candidatos se han enfrascado en una guerra de insultos y descalificaciones, tratando de encomiar a los electores a que voten por ellos.

Las encuestas de diversos medios de comunicación pintan un ambiente de estrechez en el eventual resultado. Respecto a la tendencia del voto a nivel nacional, Clinton y Trump están técnicamente empatados, esto, haciendo un promedio con el resultado de los distintos sondeos. En términos del voto estatal y tomando en cuenta que la elección se decide por la mayoría de los 538 votos del Colegio Electoral, distribuidos en los 50 Estados, las encuestas de los medios de comunicación dan una ligera ventaja a la candidata demócrata sobre el republicano.

Para ganar la Presidencia se requieren 270 votos del Colegio Electoral. Los sondeos de tendencia indican que Clinton tendría en estos momentos 272, pero esto es simplemente un cálculo relativo.

Ante la incertidumbre y el ambiente que reflejan las encuestas, los candidatos se concentran en pelearse los votos del Colegio Electoral de los llamados Estados clave: Florida, con 29; Pensilvania, 20; Ohio; 18, Carolina del Norte, 15; Arizona, 11, y Nevada con 6.

La agenda de campaña de Clinton y Trump de estos últimos días, previos al martes 8 de noviembre, reflejan la intensa lucha que tienen por obtener los sufragios de los Estados clave.

Este sábado Trump estará nuevamente en Florida, viajará a Carolina del Norte y terminará la jornada en Nevada. Mañana, el candidato republicano visitará Iowa y Carolina del Norte, y el lunes cerrará su campaña con un evento en Nueva Hampshire.

El día martes 8, Trump esperará el resultado de las elecciones en un hotel en Manhattan, Nueva York.

Clinton por su parte este sábado hará campaña en Florida, mañana en Ohio y Nueva Hampshire.

Su cierre de campaña se realizará en Filadelfia, Pensilvania, en donde estará acompañada de su esposo, el expresidente Bill Clinton, y de Michell Obama, la primera dama del país. La candidata demócrata también estará en Nueva York, en la sede de su campaña, esperando el resultado de las elecciones presidenciales.