/ lunes 22 de abril de 2019

Número de muertos por atentados en Sri Lanka aumenta a 290

Asimismo el portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, elevó la cifra de heridos a 500

El número de muertos en la serie de atentados el Domingo de Resurrección en Sri Lanka aumentó a 290 personas, por lo que las autoridades declararon en estado de emergencia condicional y culparon de los "ataques suicidas" a un grupo islamista local.

A primera hora de la mañana del lunes, el portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, elevó el número de fallecidos a 290 y el número de heridos a 500 en los atentados simultáneos a tres iglesias y a tres hoteles de lujo en la nación asiática.

Al menos 32 extranjeros se encuentran entre los fallecidos y 30 más están hospitalizados.

La magnitud de la tragedia, en una jornada festiva para la cristiandad en la que las iglesias y los restaurantes se encontraban repletos, no se veía en el país desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno que finalizó en 2009 tras 26 años de conflicto.

Precisamente en otro 21 de abril, de 1987, la explosión de un coche bomba causó la muerte de más de 150 personas en Colombo, en un atentado de presuntos separatistas tamiles.

Tras la jornada sangrienta de ayer, esta tarde se reeditó el temor a un nuevo atentado cuando se reportó una explosión cerca de la capitalina iglesia de San Antonio, una de las atacadas el domingo.

Gunasekara confirmó a Efe que la detonación tuvo lugar cuando un equipo de artilleros trataba de desactivar una bomba hallada a poca distancia de la iglesia, y añadió que no se produjeron víctimas.

La embajada de Estados Unidos en Colombo pidió no bajar la guardia y en una advertencia de viaje señaló que "grupos terroristas continúan tramando posibles ataques" en lugares públicos.

El Gobierno mantienen hoy el toque de queda en toda la isla entre las 20.00 hora local (14.00 GMT) y las 04.00 horas del martes (22.00 GMT del lunes).

Las autoridades esrilanquesas precisaron hoy que varios atacantes suicidas hicieron detonar sus explosivos de forma simultánea en hoteles de lujo y una iglesia en Colombo, otra en Katana, en el oeste del país, y una tercera en la oriental ciudad de Batticaloa.

Las explosiones continuaron horas después con una séptima detonación en un pequeño hotel situado a unos cien metros del zoo de Dehiwala, a una decena de kilómetros al sur de la capital, y la última en un complejo residencial en Dematagoda, también en Colombo.

"La mayoría fueron ataques suicidas. En base a eso estamos llevando a cabo redadas y arrestos y también se han identificado y realizado redadas en sus lugares de entrenamiento", dijo en una rueda de prensa en Colombo el ministro de Salud, Rajtha Senraratne.

El ministro reconoció también que las autoridades esrilanquesas habían recibido información sobre una posible serie de ataques en el país.

"El 4 de abril, agencias internacionales de inteligencia habían advertido de estos ataques, los informes decían que sus objetivos eran iglesias y destinos turísticos", dijo.

Senraratne también afirmó que se está investigando un posible vínculo internacional, ya que las autoridades no creen que "una organización pequeña de este país pueda hacer todo esto".

Tras ser preguntado por la identidad de la organización, el ministro señaló al grupo islamista local National Thowheeth Jamath, sin aportar más detalles.

En respuesta a los atentados, Sri Lanka permanecerá en un estado de emergencia "condicional" a partir de medianoche para combatir el terrorismo.

Las autoridades de la nación insular activarán los apartados destinados a combatir el terrorismo y buscarán la ayuda de otros países para investigar la serie de ataques, informó en un comunicado la oficina del presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena, al término de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional.

La organización policial internacional Interpol anunció este lunes el despliegue de un equipo de investigación en Sri Lanka, a petición de las autoridades locales, para reforzar las pesquisas.

"El grupo de crisis de Interpol incluye a especialistas en el estudio de la escena del crimen, explosivos y contraterrorismo, así como expertos en análisis e identificación de víctimas de catástrofes", señaló la organización en un comunicado.

Por el momento, una veintena de sospechosos han sido detenidos en relación con los atentados, que no han sido reivindicados.

El Gobierno ha anunciado también un funeral oficial en el que rendirá tributo a las víctimas en la iglesia Katuwapitya en Negambo, en el norte de Colombo, según el ministro de Turismo, John Amarathunga.

Durante todo el día, familiares de víctimas continuaron llegando al Hospital Nacional, adonde fueron trasladados la mayor parte de los fallecidos y heridos.

Llegados en su mayor parte de fuera de la capital, muchos buscaban noticias de algún ser querido desaparecido o se ocupaban de los heridos.

La escena era más oscura a las puertas de la morgue del centro hospitalario, adonde las familias llegan para reconocer a los fallecidos.

Era el caso de Sara, que llegó a Colombo desde la ciudad central de Kandy después de perder el contacto con su hermana mayor y acababa de identificar su cuerpo.

"Estábamos muy felices la última vez que nos vimos, no creo que se esperase un final así. Solo tenía una hija, y su marido había muerto hace años", lamentó.

El número de muertos en la serie de atentados el Domingo de Resurrección en Sri Lanka aumentó a 290 personas, por lo que las autoridades declararon en estado de emergencia condicional y culparon de los "ataques suicidas" a un grupo islamista local.

A primera hora de la mañana del lunes, el portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, elevó el número de fallecidos a 290 y el número de heridos a 500 en los atentados simultáneos a tres iglesias y a tres hoteles de lujo en la nación asiática.

Al menos 32 extranjeros se encuentran entre los fallecidos y 30 más están hospitalizados.

La magnitud de la tragedia, en una jornada festiva para la cristiandad en la que las iglesias y los restaurantes se encontraban repletos, no se veía en el país desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno que finalizó en 2009 tras 26 años de conflicto.

Precisamente en otro 21 de abril, de 1987, la explosión de un coche bomba causó la muerte de más de 150 personas en Colombo, en un atentado de presuntos separatistas tamiles.

Tras la jornada sangrienta de ayer, esta tarde se reeditó el temor a un nuevo atentado cuando se reportó una explosión cerca de la capitalina iglesia de San Antonio, una de las atacadas el domingo.

Gunasekara confirmó a Efe que la detonación tuvo lugar cuando un equipo de artilleros trataba de desactivar una bomba hallada a poca distancia de la iglesia, y añadió que no se produjeron víctimas.

La embajada de Estados Unidos en Colombo pidió no bajar la guardia y en una advertencia de viaje señaló que "grupos terroristas continúan tramando posibles ataques" en lugares públicos.

El Gobierno mantienen hoy el toque de queda en toda la isla entre las 20.00 hora local (14.00 GMT) y las 04.00 horas del martes (22.00 GMT del lunes).

Las autoridades esrilanquesas precisaron hoy que varios atacantes suicidas hicieron detonar sus explosivos de forma simultánea en hoteles de lujo y una iglesia en Colombo, otra en Katana, en el oeste del país, y una tercera en la oriental ciudad de Batticaloa.

Las explosiones continuaron horas después con una séptima detonación en un pequeño hotel situado a unos cien metros del zoo de Dehiwala, a una decena de kilómetros al sur de la capital, y la última en un complejo residencial en Dematagoda, también en Colombo.

"La mayoría fueron ataques suicidas. En base a eso estamos llevando a cabo redadas y arrestos y también se han identificado y realizado redadas en sus lugares de entrenamiento", dijo en una rueda de prensa en Colombo el ministro de Salud, Rajtha Senraratne.

El ministro reconoció también que las autoridades esrilanquesas habían recibido información sobre una posible serie de ataques en el país.

"El 4 de abril, agencias internacionales de inteligencia habían advertido de estos ataques, los informes decían que sus objetivos eran iglesias y destinos turísticos", dijo.

Senraratne también afirmó que se está investigando un posible vínculo internacional, ya que las autoridades no creen que "una organización pequeña de este país pueda hacer todo esto".

Tras ser preguntado por la identidad de la organización, el ministro señaló al grupo islamista local National Thowheeth Jamath, sin aportar más detalles.

En respuesta a los atentados, Sri Lanka permanecerá en un estado de emergencia "condicional" a partir de medianoche para combatir el terrorismo.

Las autoridades de la nación insular activarán los apartados destinados a combatir el terrorismo y buscarán la ayuda de otros países para investigar la serie de ataques, informó en un comunicado la oficina del presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena, al término de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional.

La organización policial internacional Interpol anunció este lunes el despliegue de un equipo de investigación en Sri Lanka, a petición de las autoridades locales, para reforzar las pesquisas.

"El grupo de crisis de Interpol incluye a especialistas en el estudio de la escena del crimen, explosivos y contraterrorismo, así como expertos en análisis e identificación de víctimas de catástrofes", señaló la organización en un comunicado.

Por el momento, una veintena de sospechosos han sido detenidos en relación con los atentados, que no han sido reivindicados.

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