/ jueves 16 de febrero de 2017

Recibe Francisco a indígenas

Los participantes en el tercer “Foro de los Pueblos Indígenas” celebrado en Roma, en el ámbito de la asamblea del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), fueron recibidos en el Vaticano por el Pontífice argentino, el cual reiteró el riesgo de que las actuales políticas económicas interfieran en las culturas indígenas y su relación con la tierra.

Bergoglio siempre ha defendido las culturas y las tradiciones de los pueblos indígenas y también fue una buena ocasión para volver a criticar el actual sistema económico, que no se preocuparía suficiente de quien “a menudo es mantenido al margen del desarrollo” del país en el que viven, como las poblaciones indígenas.

Por lo tanto, Francisco dijo que “el problema esencial es cómo conciliar el derecho al desarrollo, incluyendo el social y cultural, con la tutela de las características propias de los indígenas y de sus territorios”.

Para el jefe de la Iglesia católica “esto es evidente, sobre todo cuando las actividades económicas terminan por interferir en las culturas indígenas y en su relación ancestral con la tierra”. En este sentido –precisó Francisco-, “siempre debería prevalecer el derecho al consenso previo e informado (por parte de los indígenas), como prevé el artículo 32 de la “Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”.

“Solo de esta manera, afirmó el Papa, es posible asegurar una colaboración pacifica entre las autoridades gubernamentales y los pueblos indígenas, superando contraposiciones y conflictos”.

Bergoglio destacó la necesidad de una “atención especial” hacia los jóvenes y las mujeres indígenas, y en general de una mayor “integración” de estas poblaciones en la sociedad. Es decir, “los gobiernos –subrayó- deben reconocer que las comunidades autóctonas son una componente de la población que debe ser valorizada y consultada”, incrementando su “plena colaboración a nivel local y nacional”.

En este sentido, afirmó Francisco, el FIDA puede contribuir eficazmente con sus financiaciones, reconociendo que “un desarrollo tecnológico y económico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida integralmente superior, no puede considerarse un progreso”.

El pontífice también se refirió al problema del medio ambiente, afirmando que los pueblos indígenas, “con sus tradiciones y culturas, viven el progreso con una atención especial por la madre tierra”. Por lo tanto, “en este momento en el que la humanidad está pecando gravemente porque no se ocupa del cuidado de la tierra”, Francisco exhortó a los indígenas “a no permitir que las nuevas tecnologías –aun lícitas y buenas- destruyan la tierra, la ecología, el equilibrio ecológico y que terminan por destruir la sabiduría de los pueblos”. EL FIDA ELIGIÓ A SU NUEVO PRESIDENTE

El martes pasado, Gilbert Fossoun Houngbo, ex-primer ministro de Togo, se convirtió en el sexto presidente del FIDA, la agencia financiera de la ONU que combate el hambre y la pobreza en las zonas rurales de los países en desarrollo.

Tras haber sido elegido por los estados miembros de este organismo, Houngbo recordó que procede “del mundo rural, experimentando en carne propia la dureza de este tipo de vida”.

El nuevo presidente del FIDA (tomará posesión el próximo 1 de abril) subrayó que ante la creciente demanda global de alimentos, el aumento de la migración de la ciudades y el impacto del cambio climático, “la inversión en la agricultura y el desarrollo rural es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y terminar con la pobreza y el hambre”.

Houngbo sustituye al nigeriano Kanayo F. Nwanze, quien dirigió el FIDA desde abril de 2009.

Entre los otros siete candidatos a la presidencia de esta organización también estaba la mexicana María Eugenia Casar Pérez, además de representantes de Indonesia, Italia, Marruecos, Republica Dominicana, Turquía y Suiza.

Los participantes en el tercer “Foro de los Pueblos Indígenas” celebrado en Roma, en el ámbito de la asamblea del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), fueron recibidos en el Vaticano por el Pontífice argentino, el cual reiteró el riesgo de que las actuales políticas económicas interfieran en las culturas indígenas y su relación con la tierra.

Bergoglio siempre ha defendido las culturas y las tradiciones de los pueblos indígenas y también fue una buena ocasión para volver a criticar el actual sistema económico, que no se preocuparía suficiente de quien “a menudo es mantenido al margen del desarrollo” del país en el que viven, como las poblaciones indígenas.

Por lo tanto, Francisco dijo que “el problema esencial es cómo conciliar el derecho al desarrollo, incluyendo el social y cultural, con la tutela de las características propias de los indígenas y de sus territorios”.

Para el jefe de la Iglesia católica “esto es evidente, sobre todo cuando las actividades económicas terminan por interferir en las culturas indígenas y en su relación ancestral con la tierra”. En este sentido –precisó Francisco-, “siempre debería prevalecer el derecho al consenso previo e informado (por parte de los indígenas), como prevé el artículo 32 de la “Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”.

“Solo de esta manera, afirmó el Papa, es posible asegurar una colaboración pacifica entre las autoridades gubernamentales y los pueblos indígenas, superando contraposiciones y conflictos”.

Bergoglio destacó la necesidad de una “atención especial” hacia los jóvenes y las mujeres indígenas, y en general de una mayor “integración” de estas poblaciones en la sociedad. Es decir, “los gobiernos –subrayó- deben reconocer que las comunidades autóctonas son una componente de la población que debe ser valorizada y consultada”, incrementando su “plena colaboración a nivel local y nacional”.

En este sentido, afirmó Francisco, el FIDA puede contribuir eficazmente con sus financiaciones, reconociendo que “un desarrollo tecnológico y económico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida integralmente superior, no puede considerarse un progreso”.

El pontífice también se refirió al problema del medio ambiente, afirmando que los pueblos indígenas, “con sus tradiciones y culturas, viven el progreso con una atención especial por la madre tierra”. Por lo tanto, “en este momento en el que la humanidad está pecando gravemente porque no se ocupa del cuidado de la tierra”, Francisco exhortó a los indígenas “a no permitir que las nuevas tecnologías –aun lícitas y buenas- destruyan la tierra, la ecología, el equilibrio ecológico y que terminan por destruir la sabiduría de los pueblos”. EL FIDA ELIGIÓ A SU NUEVO PRESIDENTE

El martes pasado, Gilbert Fossoun Houngbo, ex-primer ministro de Togo, se convirtió en el sexto presidente del FIDA, la agencia financiera de la ONU que combate el hambre y la pobreza en las zonas rurales de los países en desarrollo.

Tras haber sido elegido por los estados miembros de este organismo, Houngbo recordó que procede “del mundo rural, experimentando en carne propia la dureza de este tipo de vida”.

El nuevo presidente del FIDA (tomará posesión el próximo 1 de abril) subrayó que ante la creciente demanda global de alimentos, el aumento de la migración de la ciudades y el impacto del cambio climático, “la inversión en la agricultura y el desarrollo rural es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y terminar con la pobreza y el hambre”.

Houngbo sustituye al nigeriano Kanayo F. Nwanze, quien dirigió el FIDA desde abril de 2009.

Entre los otros siete candidatos a la presidencia de esta organización también estaba la mexicana María Eugenia Casar Pérez, además de representantes de Indonesia, Italia, Marruecos, Republica Dominicana, Turquía y Suiza.