/ viernes 7 de abril de 2017

Rompió Damasco la prohibición para el uso de armas químicas

||Primera de dos partes||

Transcurridos 103 años desde el primer ataque en el mundo con armas químicas (gas lacrimógeno) y pasados 102 del lanzamiento por Alemania de 18 mil obuses llenos de bromuro de xililo líquido (T-Stoff) sobre tropas rusas al oeste de Varsovia, se vuelve a las andadas. Las armas químicas, prohibidas por voluntad propia en 192 países, retornan a causar terror, ahora en Siria.

México forma parte de las naciones que han signado la Convención sobre Armas Químicas. La firma fue el 13 de enero de 1993, la ratificación o adhesión el 29 de agosto de 1994 y la entrada en vigor para nuestro país el 29 de abril de 1997. Dentro de tres semanas se cumplen 20 años.

De ahí que el Gobierno mexicano haya sido de los primeros en levantar la voz para expresar a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, su “extrema preocupación” ante el ataque con armas químicas perpetrado en la región de Jan Sheijun, en la República Árabe Siria en la que han muerto un centenar de personas entre ellos niños.

Por ser parte de la Convención y ante lo inhumano del asunto, México condenó enérgicamente “el empleo de armas químicas, por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia, en contravención del derecho internacional y del derecho internacional humanitario”.

Y una vez más insistió en su posición sobre las armas químicas: “son armas de destrucción en masa de efecto indiscriminado e inhumano, y su empleo constituye un crimen de guerra y una amenaza a la paz y seguridad internacionales”.

La Convención Sobre las Armas Químicas es un tratado internacional por el que se prohíbe el desarrollo, la producción, el almacenamiento, la transferencia y el empleo de armas químicas, y se dispone además la destrucción de estas armas en un plazo de tiempo específico.

Dicha Convención entró en vigor en 1997 y otorgó a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) el mandato de “erradicar para siempre el flagelo de las armas químicas y de verificar la destrucción, en los plazos establecidos, de los arsenales de armas químicas declarados”.

Consideran los expertos que la misma constituye el primer tratado multilateral destinado a prohibir toda una categoría de armas de destrucción en masa y a velar por la verificación internacional de su destrucción. Asimismo, se trata del primer tratado de desarme negociado en un marco completamente multilateral, en pro de una mayor transparencia y de su aplicación por igual en todos Estados Partes.

INVESTIGACIÓN EN SIRIA EN 2013

Un total de 192 países la han signado. Siria hace poco. Tampoco Libia ni Corea del Norte.

Sin embargo, de acuerdo con Elena Bornand (diplomática, delegada alterna de Chile ante la OPAQ, 2006 y 2007) la OPAQ acudió a Siria, después de que, en marzo de 2013, el Secretario General de las Naciones Unidas solicitó al Director General de la OPAQ, asistencia para efectuar una investigación in situ sobre armas químicas con un equipo de Naciones Unidas.

Dicha comisión retornó de Siria con muestras de análisis que aportaron pruebas. El 12 de septiembre de 2013, el Ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid Al Mueallem, informó al director general de la OPAQ de la decisión de su país de adherirse a la Convención. Así el 14 de septiembre de 2013, se firmó en Ginebra el “Acuerdo Marco para la Eliminación de las Armas Químicas Sirias” bajo los auspicios de Estados Unidos y de la Federación Rusa.

Este acuerdo, señala la diplomática, permitió el comienzo de las operaciones de verificación y destrucción, y en él se establecieron los principios para que el Consejo Ejecutivo de la OPAQ, emprenda las acciones que sean necesarias para la eliminación del programa de armas químicas en este país árabe, bajo la verificación de esta Organización.

El 1 de octubre de 2013, el primer equipo de expertos viajó a Damasco y el día 6 se dio comienzo a las actividades de destrucción. Más tarde, un segundo equipo de expertos viajó el día 8 de octubre de 2015 para reforzar estas labores. El 14 de octubre, la Convención entraba en vigor para Siria, convirtiéndose en el Estado Parte número 190.

“En este contexto, más allá de los méritos que presenta la destrucción de las armas químicas en Siria mediante la labor conjunta de la OPAQ y de las Naciones Unidas, se trata también de una acción que refuerza el multilateralismo y valida la acción conjunta, organizada e internacional, de conformidad con el derecho internacional, los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el anhelo de mantener la paz mundial”.

¿Y entonces?

Hay investigaciones. LOS EVENTOS DEL SIGLO XX

Pero todo esto sucedió después de muchos eventos en el mundo donde las armas químicas resultaron las protagonistas y causaron miles de víctimas.

El gas lacrimógeno y el gas mostaza fueron los primeros agentes químicos en ser utilizados en el mundo en 1914 y 1915. Los estrenaron durante la Gran Guerra, la primera mundial, misma denominada, inclusive, “la guerra química”.

Las muertes causadas por gas sumaron 85 mil. Los afectados fueron en total 1,176.500 pertenecientes a un imperio (el austrohúngaro) y a seis naciones. El país con mayores bajas fue Rusia, con 50 mil muertos y 400 mil no letales. Utilizaron 21 gases distintos.

Y la consecuencia fue que desde 1925 se registró el Protocolo sobre el Gas en la Convención de Ginebra mediante el cual las naciones firmantes acordaron no utilizar “gases asfixiantes, venenosos o de otro tipo”.

En la Segunda Guerra Mundial no se usaron en los combates, pero los nazis los aplicaron en las cámaras de gas de los campos de prisioneros. Se utilizó profusamente el cianhídrico. Aseguran que Japón utilizó en China iperita, lewisita y fosgeno.

Posteriormente se registraron diversas denuncias. De acuerdo a la “Historia de la Guerra Química. Características y mecanismos de aplicación en la guerra y en el terrorismo”, escrita a principios del siglo XXI por Luís Villalonga Martínez, General de División Médico, de la Inspección General de Sanidad de la Defensa, de España, algunas fueron:

-En mayo de 1957: Cuba denuncia el empleo de agresivos químicos por las tropas gubernamentales contra los guerrilleros.

-En noviembre de 1958: Radio Pekín acusa a los nacionalistas chinos de bombardear con agentes químicos a tropas de China Popular.

-El Gobierno saudita acusa a Egipto de emplear, iperita en 1967, fosgeno en 1965 y neurotóxicos en 1968.No pudiéndose verificar la acusación.

-En 1965, en Vietnam, Estados Unidos empleó contra el Vietcong, lacrimógenos, estornudógenos, herbicidas y defoliantes en grandes cantidades.

Ante tal locura presente en el mundo, hubo manos a la obra y como explica Villalonga Martínez:

“En el campo de las armas químicas es donde el control de armamentos ha realizado verdaderos progresos. El proyecto de convención sobre armas químicas (CWC), quedó abierto a la firma el 13 de enero 1993, en París. La CWC tiene por fin, destruir todas las existencias de agresivos químicos e implantar un riguroso régimen de verificación. Pero mientras la amenaza se extiende, EU. -junto con otros aliados occidentales, tales como Reino Unido y Alemania- han renunciado a su propia capacidad ofensiva de guerra química.

“Así, EU inició en 1996 la destrucción de treinta misiles con carga de gas nervioso y prevé finalizar la eliminación de estas armas en el 2004. Argelia, parece disponer de medios para la obtención de agentes químicos; pero no existe ninguna prueba de que su capacidad operacional sea efectiva, y nada indica que persiga alcanzarla. Libia, está invirtiendo cada vez más en armas químicas. En 1985, construyó en Rabta un enorme complejo químico de doble uso que fue inaugurado en 1988. Además de este complejo, parece que está en construcción una segunda fábrica cerca de Wafa, a 80 km al SE de Trípoli, tras la reciente distensión de Libia con occidente (septiembre de 2003) sería interesante conocer la situación de estos programas. En febrero de 1995, fue sospechosa de tratar de obtener de África del Sur, información sobre armas químicas”.

Pero… “Siria y Corea del Norte, consideran la posibilidad de guerra química, como una disuasión estratégica contra rivales provistos de armas nucleares. Myanmar (Birmania), se cree que posee capacidad de guerra química. Rusia aún constituye una fuente de pericia y capacidad en guerra química”.

Así era, hoy otro es el panorama. ¿O es el mismo?

Tras el ataque reciente el representante permanente alterno de Siria ante la ONU, Mounzer Mounzer, negó que fuera llevado a cabo por las fuerzas del Gobierno.

Hay quienes aseguran que fueron los rebeldes y existen quienes señalan que fue bombardeado un almacén donde resultó que había armas químicas.

Y en esas estamos.

(Continuará)

||Primera de dos partes||

Transcurridos 103 años desde el primer ataque en el mundo con armas químicas (gas lacrimógeno) y pasados 102 del lanzamiento por Alemania de 18 mil obuses llenos de bromuro de xililo líquido (T-Stoff) sobre tropas rusas al oeste de Varsovia, se vuelve a las andadas. Las armas químicas, prohibidas por voluntad propia en 192 países, retornan a causar terror, ahora en Siria.

México forma parte de las naciones que han signado la Convención sobre Armas Químicas. La firma fue el 13 de enero de 1993, la ratificación o adhesión el 29 de agosto de 1994 y la entrada en vigor para nuestro país el 29 de abril de 1997. Dentro de tres semanas se cumplen 20 años.

De ahí que el Gobierno mexicano haya sido de los primeros en levantar la voz para expresar a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, su “extrema preocupación” ante el ataque con armas químicas perpetrado en la región de Jan Sheijun, en la República Árabe Siria en la que han muerto un centenar de personas entre ellos niños.

Por ser parte de la Convención y ante lo inhumano del asunto, México condenó enérgicamente “el empleo de armas químicas, por cualquier actor y bajo cualquier circunstancia, en contravención del derecho internacional y del derecho internacional humanitario”.

Y una vez más insistió en su posición sobre las armas químicas: “son armas de destrucción en masa de efecto indiscriminado e inhumano, y su empleo constituye un crimen de guerra y una amenaza a la paz y seguridad internacionales”.

La Convención Sobre las Armas Químicas es un tratado internacional por el que se prohíbe el desarrollo, la producción, el almacenamiento, la transferencia y el empleo de armas químicas, y se dispone además la destrucción de estas armas en un plazo de tiempo específico.

Dicha Convención entró en vigor en 1997 y otorgó a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) el mandato de “erradicar para siempre el flagelo de las armas químicas y de verificar la destrucción, en los plazos establecidos, de los arsenales de armas químicas declarados”.

Consideran los expertos que la misma constituye el primer tratado multilateral destinado a prohibir toda una categoría de armas de destrucción en masa y a velar por la verificación internacional de su destrucción. Asimismo, se trata del primer tratado de desarme negociado en un marco completamente multilateral, en pro de una mayor transparencia y de su aplicación por igual en todos Estados Partes.

INVESTIGACIÓN EN SIRIA EN 2013

Un total de 192 países la han signado. Siria hace poco. Tampoco Libia ni Corea del Norte.

Sin embargo, de acuerdo con Elena Bornand (diplomática, delegada alterna de Chile ante la OPAQ, 2006 y 2007) la OPAQ acudió a Siria, después de que, en marzo de 2013, el Secretario General de las Naciones Unidas solicitó al Director General de la OPAQ, asistencia para efectuar una investigación in situ sobre armas químicas con un equipo de Naciones Unidas.

Dicha comisión retornó de Siria con muestras de análisis que aportaron pruebas. El 12 de septiembre de 2013, el Ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid Al Mueallem, informó al director general de la OPAQ de la decisión de su país de adherirse a la Convención. Así el 14 de septiembre de 2013, se firmó en Ginebra el “Acuerdo Marco para la Eliminación de las Armas Químicas Sirias” bajo los auspicios de Estados Unidos y de la Federación Rusa.

Este acuerdo, señala la diplomática, permitió el comienzo de las operaciones de verificación y destrucción, y en él se establecieron los principios para que el Consejo Ejecutivo de la OPAQ, emprenda las acciones que sean necesarias para la eliminación del programa de armas químicas en este país árabe, bajo la verificación de esta Organización.

El 1 de octubre de 2013, el primer equipo de expertos viajó a Damasco y el día 6 se dio comienzo a las actividades de destrucción. Más tarde, un segundo equipo de expertos viajó el día 8 de octubre de 2015 para reforzar estas labores. El 14 de octubre, la Convención entraba en vigor para Siria, convirtiéndose en el Estado Parte número 190.

“En este contexto, más allá de los méritos que presenta la destrucción de las armas químicas en Siria mediante la labor conjunta de la OPAQ y de las Naciones Unidas, se trata también de una acción que refuerza el multilateralismo y valida la acción conjunta, organizada e internacional, de conformidad con el derecho internacional, los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el anhelo de mantener la paz mundial”.

¿Y entonces?

Hay investigaciones. LOS EVENTOS DEL SIGLO XX

Pero todo esto sucedió después de muchos eventos en el mundo donde las armas químicas resultaron las protagonistas y causaron miles de víctimas.

El gas lacrimógeno y el gas mostaza fueron los primeros agentes químicos en ser utilizados en el mundo en 1914 y 1915. Los estrenaron durante la Gran Guerra, la primera mundial, misma denominada, inclusive, “la guerra química”.

Las muertes causadas por gas sumaron 85 mil. Los afectados fueron en total 1,176.500 pertenecientes a un imperio (el austrohúngaro) y a seis naciones. El país con mayores bajas fue Rusia, con 50 mil muertos y 400 mil no letales. Utilizaron 21 gases distintos.

Y la consecuencia fue que desde 1925 se registró el Protocolo sobre el Gas en la Convención de Ginebra mediante el cual las naciones firmantes acordaron no utilizar “gases asfixiantes, venenosos o de otro tipo”.

En la Segunda Guerra Mundial no se usaron en los combates, pero los nazis los aplicaron en las cámaras de gas de los campos de prisioneros. Se utilizó profusamente el cianhídrico. Aseguran que Japón utilizó en China iperita, lewisita y fosgeno.

Posteriormente se registraron diversas denuncias. De acuerdo a la “Historia de la Guerra Química. Características y mecanismos de aplicación en la guerra y en el terrorismo”, escrita a principios del siglo XXI por Luís Villalonga Martínez, General de División Médico, de la Inspección General de Sanidad de la Defensa, de España, algunas fueron:

-En mayo de 1957: Cuba denuncia el empleo de agresivos químicos por las tropas gubernamentales contra los guerrilleros.

-En noviembre de 1958: Radio Pekín acusa a los nacionalistas chinos de bombardear con agentes químicos a tropas de China Popular.

-El Gobierno saudita acusa a Egipto de emplear, iperita en 1967, fosgeno en 1965 y neurotóxicos en 1968.No pudiéndose verificar la acusación.

-En 1965, en Vietnam, Estados Unidos empleó contra el Vietcong, lacrimógenos, estornudógenos, herbicidas y defoliantes en grandes cantidades.

Ante tal locura presente en el mundo, hubo manos a la obra y como explica Villalonga Martínez:

“En el campo de las armas químicas es donde el control de armamentos ha realizado verdaderos progresos. El proyecto de convención sobre armas químicas (CWC), quedó abierto a la firma el 13 de enero 1993, en París. La CWC tiene por fin, destruir todas las existencias de agresivos químicos e implantar un riguroso régimen de verificación. Pero mientras la amenaza se extiende, EU. -junto con otros aliados occidentales, tales como Reino Unido y Alemania- han renunciado a su propia capacidad ofensiva de guerra química.

“Así, EU inició en 1996 la destrucción de treinta misiles con carga de gas nervioso y prevé finalizar la eliminación de estas armas en el 2004. Argelia, parece disponer de medios para la obtención de agentes químicos; pero no existe ninguna prueba de que su capacidad operacional sea efectiva, y nada indica que persiga alcanzarla. Libia, está invirtiendo cada vez más en armas químicas. En 1985, construyó en Rabta un enorme complejo químico de doble uso que fue inaugurado en 1988. Además de este complejo, parece que está en construcción una segunda fábrica cerca de Wafa, a 80 km al SE de Trípoli, tras la reciente distensión de Libia con occidente (septiembre de 2003) sería interesante conocer la situación de estos programas. En febrero de 1995, fue sospechosa de tratar de obtener de África del Sur, información sobre armas químicas”.

Pero… “Siria y Corea del Norte, consideran la posibilidad de guerra química, como una disuasión estratégica contra rivales provistos de armas nucleares. Myanmar (Birmania), se cree que posee capacidad de guerra química. Rusia aún constituye una fuente de pericia y capacidad en guerra química”.

Así era, hoy otro es el panorama. ¿O es el mismo?

Tras el ataque reciente el representante permanente alterno de Siria ante la ONU, Mounzer Mounzer, negó que fuera llevado a cabo por las fuerzas del Gobierno.

Hay quienes aseguran que fueron los rebeldes y existen quienes señalan que fue bombardeado un almacén donde resultó que había armas químicas.

Y en esas estamos.

(Continuará)