/ sábado 1 de julio de 2017

Subraya el Papa Francisco importancia del diálogo en América Latina

América Latina necesita promover una “cultura del diálogo” para que en conjunto combata eficazmente la pobreza, las desigualdades y la corrupción; debe saber apreciar y potenciar sus altos “valores sociales” y “aunar esfuerzos” para hacer frente al creciente fenómeno de la migración. Lo afirmó el Papa Francisco a los embajadores de los países miembros del Instituto Ítalo-Latinoamericano (IILA) a quienes recibió en el Vaticano en ocasión del 50 aniversario de la fundación de esta Organización.

Reconociendo que algunos países están atravesando “momentos difíciles a nivel político, social y económico”, el pontífice argentino no mencionó a ningún estado durante su discurso a los representantes diplomáticos y prefirió evidenciar las luces y sombras de América Latina.

Tras subrayar que los países latinoamericanos “son ricos en historia, cultura y recursos naturales”, dijo que “sus gentes son además buenas y solidarias con los demás pueblos, como se ha comprobado ante las recientes catástrofes naturales, siendo un ejemplo para toda la comunidad internacional.

“Todos estos valores sociales están ahí, pero tienen que ser apreciados y potenciados”, precisó Bergoglio, ya que no obstante su existencia, “la actual crisis económica y social ha golpeado a la población y ha hecho que crezca la pobreza, la desocupación, la desigualdad social y que se explote y se abuse de nuestra casa común”.

En este contexto, agregó, “es importante la promoción de una cultura del diálogo. Algunos países están atravesando, dijo el respecto -momentos difíciles a nivel político, social y económico. Los ciudadanos que tienen menos recursos son los primeros en notar la corrupción que existe en las distintas capas sociales y la mala distribución de las riquezas”.

Por lo tanto, para Francisco la promoción del diálogo político “es esencial”, también “con países de otros continentes”... y en esta colaboración y diálogo “se encuentra la diplomacia como instrumento fundamental y de solidaridad para alcanzar la paz... El diálogo es esencial –insistió Bergoglio-, ¡pero no el diálogo de sordos!”.

El Pontífice argentino no podía dejar de mencionar el problema de la migración también en América Latina, para la cual vale el mismo discurso relativo a otras latitudes y en particular Europa.

“Ante un mundo globalizado y cada vez más complejo –dijo Francisco-, América Latina debe aunar esfuerzos para hacer frente a la migración, un fenómeno que ha existido siempre, pero que en los últimos años se ha incrementado de una manera nunca antes vista... Nuestra gente, puntualizó Bergoglio, impulsada por la necesidad, va en busca de ‘nuevos oasis’... Pero en esa búsqueda, muchos sufren la violación de sus derechos; niños y jóvenes son víctimas de la trata y son explotados, o caen en las redes de la criminalidad y la violencia organizada”. Sin contar con “el drama de la división que produce la migración”.

Por lo tanto, para Francisco “es necesario fomentar una política conjunta de cooperación” para afrontar este fenómeno.

América Latina necesita promover una “cultura del diálogo” para que en conjunto combata eficazmente la pobreza, las desigualdades y la corrupción; debe saber apreciar y potenciar sus altos “valores sociales” y “aunar esfuerzos” para hacer frente al creciente fenómeno de la migración. Lo afirmó el Papa Francisco a los embajadores de los países miembros del Instituto Ítalo-Latinoamericano (IILA) a quienes recibió en el Vaticano en ocasión del 50 aniversario de la fundación de esta Organización.

Reconociendo que algunos países están atravesando “momentos difíciles a nivel político, social y económico”, el pontífice argentino no mencionó a ningún estado durante su discurso a los representantes diplomáticos y prefirió evidenciar las luces y sombras de América Latina.

Tras subrayar que los países latinoamericanos “son ricos en historia, cultura y recursos naturales”, dijo que “sus gentes son además buenas y solidarias con los demás pueblos, como se ha comprobado ante las recientes catástrofes naturales, siendo un ejemplo para toda la comunidad internacional.

“Todos estos valores sociales están ahí, pero tienen que ser apreciados y potenciados”, precisó Bergoglio, ya que no obstante su existencia, “la actual crisis económica y social ha golpeado a la población y ha hecho que crezca la pobreza, la desocupación, la desigualdad social y que se explote y se abuse de nuestra casa común”.

En este contexto, agregó, “es importante la promoción de una cultura del diálogo. Algunos países están atravesando, dijo el respecto -momentos difíciles a nivel político, social y económico. Los ciudadanos que tienen menos recursos son los primeros en notar la corrupción que existe en las distintas capas sociales y la mala distribución de las riquezas”.

Por lo tanto, para Francisco la promoción del diálogo político “es esencial”, también “con países de otros continentes”... y en esta colaboración y diálogo “se encuentra la diplomacia como instrumento fundamental y de solidaridad para alcanzar la paz... El diálogo es esencial –insistió Bergoglio-, ¡pero no el diálogo de sordos!”.

El Pontífice argentino no podía dejar de mencionar el problema de la migración también en América Latina, para la cual vale el mismo discurso relativo a otras latitudes y en particular Europa.

“Ante un mundo globalizado y cada vez más complejo –dijo Francisco-, América Latina debe aunar esfuerzos para hacer frente a la migración, un fenómeno que ha existido siempre, pero que en los últimos años se ha incrementado de una manera nunca antes vista... Nuestra gente, puntualizó Bergoglio, impulsada por la necesidad, va en busca de ‘nuevos oasis’... Pero en esa búsqueda, muchos sufren la violación de sus derechos; niños y jóvenes son víctimas de la trata y son explotados, o caen en las redes de la criminalidad y la violencia organizada”. Sin contar con “el drama de la división que produce la migración”.

Por lo tanto, para Francisco “es necesario fomentar una política conjunta de cooperación” para afrontar este fenómeno.