/ domingo 2 de abril de 2017

Tribunal renuncia a asumir poderes de Parlamento venezolano

El máximo tribunal venezolano dio marcha atrás este sábado a adjudicarse las facultades del Parlamento dominado por la oposición, luego de que la medida desatara divisiones dentro del chavismo y fuertes críticas de la comunidad internacional.

Acusado de servir al gobierno, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) "suprimió" partes de dos sentencias, incluido un punto que confería amplios poderes al presidente Nicolás Maduro.

La decisión resultó de un acuerdo entre los representantes de los poderes públicos -excepto el Legislativo- convocados por Maduro para zanjar diferencias horas después de que la fiscal general, Luisa Ortega, cercana al chavismo, denunciara que los dictámenes del TSJ suponían una "ruptura del orden constitucional".

Pero el acuerdo no convenció a la oposición.

"No ha habido cambio, el golpe de Estado continúa", dijo el presidente de la Asamblea, el opositor Julio Borges.

"La sentencia es la culminación de un golpe de Estado que no se corrige tachando un párrafo", subrayó durante una concentración de opositores en Caracas.

El presidente del TSJ, Maikel Moreno, negó por su parte que los dictámenes hayan "despojado al Parlamento de sus funciones, así como tampoco lo han disuelto o anulado".

En un comunicado leído ante representantes del cuerpo diplomático, Moreno sostuvo además que el TSJ "reconoce la inmunidad parlamentaria como garantía de la actividad legislativa, con las limitaciones" que fija la Constitución.

El pasado martes, el TSJ ya había asestado un golpe a la Asamblea al retirar la inmunidad de los diputados, lo que abrió la posibilidad de enjuiciarlos incluso ante tribunales militares.

El TSJ declaró en desacato al Legislativo en enero de 2016, debido a la juramentación de tres diputados opositores acusados de fraude electoral.

El máximo tribunal venezolano dio marcha atrás este sábado a adjudicarse las facultades del Parlamento dominado por la oposición, luego de que la medida desatara divisiones dentro del chavismo y fuertes críticas de la comunidad internacional.

Acusado de servir al gobierno, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) "suprimió" partes de dos sentencias, incluido un punto que confería amplios poderes al presidente Nicolás Maduro.

La decisión resultó de un acuerdo entre los representantes de los poderes públicos -excepto el Legislativo- convocados por Maduro para zanjar diferencias horas después de que la fiscal general, Luisa Ortega, cercana al chavismo, denunciara que los dictámenes del TSJ suponían una "ruptura del orden constitucional".

Pero el acuerdo no convenció a la oposición.

"No ha habido cambio, el golpe de Estado continúa", dijo el presidente de la Asamblea, el opositor Julio Borges.

"La sentencia es la culminación de un golpe de Estado que no se corrige tachando un párrafo", subrayó durante una concentración de opositores en Caracas.

El presidente del TSJ, Maikel Moreno, negó por su parte que los dictámenes hayan "despojado al Parlamento de sus funciones, así como tampoco lo han disuelto o anulado".

En un comunicado leído ante representantes del cuerpo diplomático, Moreno sostuvo además que el TSJ "reconoce la inmunidad parlamentaria como garantía de la actividad legislativa, con las limitaciones" que fija la Constitución.

El pasado martes, el TSJ ya había asestado un golpe a la Asamblea al retirar la inmunidad de los diputados, lo que abrió la posibilidad de enjuiciarlos incluso ante tribunales militares.

El TSJ declaró en desacato al Legislativo en enero de 2016, debido a la juramentación de tres diputados opositores acusados de fraude electoral.