/ lunes 3 de abril de 2017

Familias haitianas, divididas

  • Mujeres que buscan cruzar a EU para reunirse con sus esposos

Juan Miguel Hernández, El Sol de Tijuana

Mujeres de origen haitiano que residen en Tijuana sufren el abandono de sus maridos que alcanzaron asilo en Estados Unidos,  o en otros casos se quedaron en Haití y no han  podido llegar a la frontera.

Lo anterior lo expuso la coordinadora del albergue “Madre Asunta”,  Mary Galván,  que  ha vivido muy de cerca la separación de las familias haitianas, que por temas políticos han sido separados por un muro.

La representante de Madre Asunta, indicó que de mayo a la fecha el albergue ha alojado a 2 mil 600 haitianas, de las cuales 20 todavía siguen viviendo en el refugio habilitado.

“Son mujeres solas que tienen  pareja, pero están en Estados Unidos y no lograron cruzar, o su pareja se quedó en Haití. En otros casos el hombre llegó primero a la ciudad y le tocó el ingreso pronto y las mujeres mejor decidieron quedarse  aquí por miedo a ser deportadas hacia Haití”, explicó.

En tanto arreglan su situación migratoria para poder laborar de manera legal y con seguridad social en Tijuana,  las mujeres haitianas se han dedicado a trabajar  como empleadas domésticas,  en la cocina, vendedoras  ambulantes e incluso tortillerías.

“Están juntando los requisitos para aplicar para la visa por razones humanitarias,  se les hizo el trámite ante el grupo Beta y algunas ya la han recibido”, comentó.

El drama de vivir lejos de sus esposos, no ha hecho que las mujeres se depriman, y de acuerdo a Mary Galván no pierden la esperanza de volver a ver a sus maridos.

“Van a buscar estrategia para  volver a estar juntos, quizás se viene el esposo, pero ellas se están acostumbrando a su nueva vida”, dijo

  • Mujeres que buscan cruzar a EU para reunirse con sus esposos

Juan Miguel Hernández, El Sol de Tijuana

Mujeres de origen haitiano que residen en Tijuana sufren el abandono de sus maridos que alcanzaron asilo en Estados Unidos,  o en otros casos se quedaron en Haití y no han  podido llegar a la frontera.

Lo anterior lo expuso la coordinadora del albergue “Madre Asunta”,  Mary Galván,  que  ha vivido muy de cerca la separación de las familias haitianas, que por temas políticos han sido separados por un muro.

La representante de Madre Asunta, indicó que de mayo a la fecha el albergue ha alojado a 2 mil 600 haitianas, de las cuales 20 todavía siguen viviendo en el refugio habilitado.

“Son mujeres solas que tienen  pareja, pero están en Estados Unidos y no lograron cruzar, o su pareja se quedó en Haití. En otros casos el hombre llegó primero a la ciudad y le tocó el ingreso pronto y las mujeres mejor decidieron quedarse  aquí por miedo a ser deportadas hacia Haití”, explicó.

En tanto arreglan su situación migratoria para poder laborar de manera legal y con seguridad social en Tijuana,  las mujeres haitianas se han dedicado a trabajar  como empleadas domésticas,  en la cocina, vendedoras  ambulantes e incluso tortillerías.

“Están juntando los requisitos para aplicar para la visa por razones humanitarias,  se les hizo el trámite ante el grupo Beta y algunas ya la han recibido”, comentó.

El drama de vivir lejos de sus esposos, no ha hecho que las mujeres se depriman, y de acuerdo a Mary Galván no pierden la esperanza de volver a ver a sus maridos.

“Van a buscar estrategia para  volver a estar juntos, quizás se viene el esposo, pero ellas se están acostumbrando a su nueva vida”, dijo