/ domingo 14 de febrero de 2016

Graffiteros dañan edificios históricos de Guanajuato

Por Moisés García | El Sol de Salamanca

GUANAJUATO, Gto.- Un verdadero problema se esta convirtiendo el ánimo artístico de los jóvenes de la ciudad, mismos que impulsados por las musas dejan garabateados sus apodos o sobrenombres en las históricas y muy desgastadas paredes de los edificios que hay en la zona centro de la ciudad.

Y es que más tardan en limpiar las marcas que dejan, que dicho sea de paso no son fáciles de remover y causan daño a la cantera de las edificaciones, en lo que vuelven a aparecer. Esta vez fue uno de los pilares del pórtico de entrada al Teatro Principal, y una de las paredes laterales de dicho edificio, además, del callejón de la Estrella ya se ha convertido en un mural en el que no varios han dejado su marca.

Al respecto, vecinos de la zona aseguran que urge comisionar vigilancia nocturna para tal fin y colocar luces de movimiento o cámaras para inhibir este delito que afecta la imagen de la zona centro, ya que el problema no disminuye.

Como se recordará, el pasado 15 de octubre del 2015 fue detenido un estudiante de la escuela de Artes de la Universidad de Guanajuato, quien dice llamarse Claudio Raúl, mismo que fue sorprendido infraganti, grafiteando edificios de propiedad privada y otros Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El caso fue muy sonado y polémico ya que unos días antes se habían reunido autoridades universitarias, representadas por el rector Luis Felipe Guerrero Agripino y municipales representadas por el entonces alcalde, Luis Fernando Gutiérrez Márquez, y Samuel Ugalde García, en aquel tiempo director de Seguridad Pública, para acordar acciones de prevención y protección para los estudiantes de la institución en la ciudad de Guanajuato.

Hace unos días, la fuente del Baratillo, pieza histórica de la ciudad y parte del Patrimonio de la Humanidad, sufrió el mismo acto vandálico sin que se haya detenido al o los culpables.

En la capital  este acto, en especial sobre los monumentos históricos, está catalogado como delito desde hace años, además de que está plenamente identificado como ilegal en varios de los reglamentos municipales, sin embargo, pese a que el problema lleva años presentándose, décadas incluso, no se ha encontrado una buena estrategia para impedirlo.

/arm

Por Moisés García | El Sol de Salamanca

GUANAJUATO, Gto.- Un verdadero problema se esta convirtiendo el ánimo artístico de los jóvenes de la ciudad, mismos que impulsados por las musas dejan garabateados sus apodos o sobrenombres en las históricas y muy desgastadas paredes de los edificios que hay en la zona centro de la ciudad.

Y es que más tardan en limpiar las marcas que dejan, que dicho sea de paso no son fáciles de remover y causan daño a la cantera de las edificaciones, en lo que vuelven a aparecer. Esta vez fue uno de los pilares del pórtico de entrada al Teatro Principal, y una de las paredes laterales de dicho edificio, además, del callejón de la Estrella ya se ha convertido en un mural en el que no varios han dejado su marca.

Al respecto, vecinos de la zona aseguran que urge comisionar vigilancia nocturna para tal fin y colocar luces de movimiento o cámaras para inhibir este delito que afecta la imagen de la zona centro, ya que el problema no disminuye.

Como se recordará, el pasado 15 de octubre del 2015 fue detenido un estudiante de la escuela de Artes de la Universidad de Guanajuato, quien dice llamarse Claudio Raúl, mismo que fue sorprendido infraganti, grafiteando edificios de propiedad privada y otros Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El caso fue muy sonado y polémico ya que unos días antes se habían reunido autoridades universitarias, representadas por el rector Luis Felipe Guerrero Agripino y municipales representadas por el entonces alcalde, Luis Fernando Gutiérrez Márquez, y Samuel Ugalde García, en aquel tiempo director de Seguridad Pública, para acordar acciones de prevención y protección para los estudiantes de la institución en la ciudad de Guanajuato.

Hace unos días, la fuente del Baratillo, pieza histórica de la ciudad y parte del Patrimonio de la Humanidad, sufrió el mismo acto vandálico sin que se haya detenido al o los culpables.

En la capital  este acto, en especial sobre los monumentos históricos, está catalogado como delito desde hace años, además de que está plenamente identificado como ilegal en varios de los reglamentos municipales, sin embargo, pese a que el problema lleva años presentándose, décadas incluso, no se ha encontrado una buena estrategia para impedirlo.

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