/ martes 12 de enero de 2016

Procesan en Chihuahua a presunto descuartizador

José Ernesto Topete / El Heraldo de Chihuahua

CHIHUAHUA, Chih. (OEM-Informex).- Andrés Ulises Castillo Villarreal, presunto descuartizador de colonia Desarrollo Urbano, disfrutaba de mutilar los cuerpos de sus víctimas, una vez que ya estaban sin vida y no mostraba signos de arrepentimiento por el delito cometido, aseguró el Ministerio Público en la audiencia de vinculación a proceso realizada ayer en la sala 8 de los juzgador de la avenida Simón Bolívar.

Durante la audiencia de vinculación a proceso de Andrés Ulises Castillo Villareal, alias “El Cholo”, se leyó la declaración de un testigo protegido, quien fue violentado sexualmente por el imputado, y en ella testifica dos asesinatos.

El testigo, de quien se desconoce la identidad, declaró ante el Ministerio Público que Andrés Ulises Castillo Villarreal lo violentó sexualmente, luego de mostrarle uno de los cuerpos desmembrados que tenía en el baño de su vivienda.

De acuerdo a la versión del testigo, Castillo Villarreal llegó a su vivienda durante la madrugada para pedirle un favor. En la declaración, el afectado asegura que el imputado se encontraba en estado de ebriedad y mostraba agitación. Tras acceder a su petición, Castillo lo llevó a su vivienda y al entrar en ella le dijo que tenía que mostrarle algo que había en el baño.

Tras seguirlo al baño, el testigo declara que vio en la regadera el cuerpo desmembrado de un hombre. El hoy occiso se encontraba partido a la mitad y sin manos.

Luego de enseñarle el cuerpo de su víctima, Castillo Villarreal amenazó al testigo para que le ayudara, bajo el argumento de que si no lo hacía al día siguiente sería él quien estaría sin vida en la regadera. En este momento, el asesino le dijo que él era un asesino serial y que si estaba en libertad era porque nunca había dejado cabos sueltos.

Posteriormente, Castillo Villarreal metió el cuerpo en una maleta y se llevó al testigo al arroyo, para que juntos se deshicieran de la víctima. Tras este hecho regresaron a la vivienda del asesino, quien le confesó que era homosexual y que si no quería morir, iba acceder a tener relaciones sexuales con él.

En este lapso, de acuerdo con la declaración del testigo, el descuartizador le dijo que había asesinado a su víctima porque eso le pasaba a quienes “querían mamar y dar topes”, y le contó que lo había encontrado en un bar.

José Ernesto Topete / El Heraldo de Chihuahua

CHIHUAHUA, Chih. (OEM-Informex).- Andrés Ulises Castillo Villarreal, presunto descuartizador de colonia Desarrollo Urbano, disfrutaba de mutilar los cuerpos de sus víctimas, una vez que ya estaban sin vida y no mostraba signos de arrepentimiento por el delito cometido, aseguró el Ministerio Público en la audiencia de vinculación a proceso realizada ayer en la sala 8 de los juzgador de la avenida Simón Bolívar.

Durante la audiencia de vinculación a proceso de Andrés Ulises Castillo Villareal, alias “El Cholo”, se leyó la declaración de un testigo protegido, quien fue violentado sexualmente por el imputado, y en ella testifica dos asesinatos.

El testigo, de quien se desconoce la identidad, declaró ante el Ministerio Público que Andrés Ulises Castillo Villarreal lo violentó sexualmente, luego de mostrarle uno de los cuerpos desmembrados que tenía en el baño de su vivienda.

De acuerdo a la versión del testigo, Castillo Villarreal llegó a su vivienda durante la madrugada para pedirle un favor. En la declaración, el afectado asegura que el imputado se encontraba en estado de ebriedad y mostraba agitación. Tras acceder a su petición, Castillo lo llevó a su vivienda y al entrar en ella le dijo que tenía que mostrarle algo que había en el baño.

Tras seguirlo al baño, el testigo declara que vio en la regadera el cuerpo desmembrado de un hombre. El hoy occiso se encontraba partido a la mitad y sin manos.

Luego de enseñarle el cuerpo de su víctima, Castillo Villarreal amenazó al testigo para que le ayudara, bajo el argumento de que si no lo hacía al día siguiente sería él quien estaría sin vida en la regadera. En este momento, el asesino le dijo que él era un asesino serial y que si estaba en libertad era porque nunca había dejado cabos sueltos.

Posteriormente, Castillo Villarreal metió el cuerpo en una maleta y se llevó al testigo al arroyo, para que juntos se deshicieran de la víctima. Tras este hecho regresaron a la vivienda del asesino, quien le confesó que era homosexual y que si no quería morir, iba acceder a tener relaciones sexuales con él.

En este lapso, de acuerdo con la declaración del testigo, el descuartizador le dijo que había asesinado a su víctima porque eso le pasaba a quienes “querían mamar y dar topes”, y le contó que lo había encontrado en un bar.