/ miércoles 20 de enero de 2016

Que sean escuchadas las mujeres, pedirá indígena tzotzil al Papa

San Cristóbal de Las Casas, Chis.- El sacerdote tzotzil Sebastián López López, afirma que durante la comida que compartirá con el Papa Francisco, le pedirá que tenga presente en sus oraciones a todas las mujeres, no sólo las indígenas, para que se les considere por igual en esta sociedad, y que se les ayude a salir adelante.

Sentado sobre la base de cemento de una gran cruz que se encuentra en la explanada de la Catedral de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, lugar que pisará el Obispo de Roma el próximo 15 de febrero, señala que si el Papa lo permite, le solicitará que en sus oraciones pida “por las mujeres indígenas que sufren mucho y no se les permite tener voz, no se les deja participar, pero con fe esto puede cambiar”.

Cruza sus manos y las aprieta suavemente, emocionado y con un español como segunda lengua, comenta a Notimex que las peticiones que trae de su pueblo son muchas, y que ha pensado en hacer un escrito para entregárselo a Su Santidad, pero la más importante es que las mujeres sean escuchadas.

También es necesario que el Papa Francisco pida en sus oraciones que acabe la pobreza entre los indígenas, y que su fe permita erradicar los problemas de alcoholismo en la población, afirma.

Sebastián López López es uno de los ocho religiosos que comerá con Jorge Mario Bergoglio en la parte alta de la Curia, es originado de El Bosque, y párroco de Chalchihuitan. “Ese día me presentará con un traje tradicional, y muy especial, que representa la cultura de mi pueblo”, exclama.

Sin dejar de mostrar su emoción por haber sido elegido para comer con el Papa Francisco, señala que tomó la vocación religiosa desde muy pequeño, al ver la frustración de su pueblo cuando no llegó el sacerdote que oficiaría una misa para niños que harían su Primera Comunión, otros que iban a ser bautizados o confirmados y matrimonios que se iba a celebrar ese día.

"Todo el pueblo estaba de fiesta porque el Padre iba a venir a llevar a cabo varias ceremonias religiosas, pero no llegó porque empezó a llover muy fuerte, ya no pudo pasar y se hizo de noche y la gente se regresó a sus casas muy triste", recuerda.

En ese momento empecé a reflexionar y tomé la decisión de optar por la vocación sacerdotal. "Empecé desde acólito hasta que el 2 de diciembre me ordenaron sacerdote".

A diferencia de otros curas de las ciudad, Sebastián López López viste modestamente, y en su desgastados zapatos está la huella de los caminos que tiene que recorrer para llegar a otras poblaciones, sin embargo, no deja de mostrar su orgullo de ser un sacerdote y ante todo, ser un elegido para compartir la mesa con el Papa Francisco.

“Gracias a Dios saqué un buen promedio en filosofía, ocho, y en teología nueve”, exclama, y agrega fue el Obispo Felipe Arizmendi quien le dijo que me fuera a estudiar, “y me envió a Texcoco en el estado de México, donde me preparé para apoyar a mis hermanos indígenas”.

Antes la Iglesia nos tenía abandonados, ahora ya no, en las comunidades tzotzil, tzeltal, tojolabal y zoque, “ya hay siete sacerdotes que nos dedicamos a atenderlas”, destaca con alegría.

En mi parroquia, explica, la misa completa se dice en tzotzil, y recuerda que cuando recibió la noticia de que estaría en la mesa comiendo con el Obispo de Roma, su pueblo inmediatamente empezó a solicitarle que le hiciera llegar su agradecimiento, por tomar la decisión de estar con los indígenas.

De pronto, su mirada se pierde hacia la Catedral, y tratando de ser lo más explícito en sus comentarios, subraya que la reunión con el Papa Francisco será el momento para solicitarle que en sus oraciones pida por las mujeres.

Voltea lentamente y fija sus ojos en dos mujeres indígenas que cargan ropa hecha por ellas mismas, y que venden en la explanada de la catedral.

Con la llegada de sacerdotes indígenas, “estoy seguro que se va a atender más a nuestras comunidades y que la realidad va a cambiar, porque el Papa Francisco va a orar porque nuestra fe sea más grande, para terminar con nuestros problemas”, confía y mira lentamente hacia el cielo. ||Notimex||

/parg

San Cristóbal de Las Casas, Chis.- El sacerdote tzotzil Sebastián López López, afirma que durante la comida que compartirá con el Papa Francisco, le pedirá que tenga presente en sus oraciones a todas las mujeres, no sólo las indígenas, para que se les considere por igual en esta sociedad, y que se les ayude a salir adelante.

Sentado sobre la base de cemento de una gran cruz que se encuentra en la explanada de la Catedral de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, lugar que pisará el Obispo de Roma el próximo 15 de febrero, señala que si el Papa lo permite, le solicitará que en sus oraciones pida “por las mujeres indígenas que sufren mucho y no se les permite tener voz, no se les deja participar, pero con fe esto puede cambiar”.

Cruza sus manos y las aprieta suavemente, emocionado y con un español como segunda lengua, comenta a Notimex que las peticiones que trae de su pueblo son muchas, y que ha pensado en hacer un escrito para entregárselo a Su Santidad, pero la más importante es que las mujeres sean escuchadas.

También es necesario que el Papa Francisco pida en sus oraciones que acabe la pobreza entre los indígenas, y que su fe permita erradicar los problemas de alcoholismo en la población, afirma.

Sebastián López López es uno de los ocho religiosos que comerá con Jorge Mario Bergoglio en la parte alta de la Curia, es originado de El Bosque, y párroco de Chalchihuitan. “Ese día me presentará con un traje tradicional, y muy especial, que representa la cultura de mi pueblo”, exclama.

Sin dejar de mostrar su emoción por haber sido elegido para comer con el Papa Francisco, señala que tomó la vocación religiosa desde muy pequeño, al ver la frustración de su pueblo cuando no llegó el sacerdote que oficiaría una misa para niños que harían su Primera Comunión, otros que iban a ser bautizados o confirmados y matrimonios que se iba a celebrar ese día.

"Todo el pueblo estaba de fiesta porque el Padre iba a venir a llevar a cabo varias ceremonias religiosas, pero no llegó porque empezó a llover muy fuerte, ya no pudo pasar y se hizo de noche y la gente se regresó a sus casas muy triste", recuerda.

En ese momento empecé a reflexionar y tomé la decisión de optar por la vocación sacerdotal. "Empecé desde acólito hasta que el 2 de diciembre me ordenaron sacerdote".

A diferencia de otros curas de las ciudad, Sebastián López López viste modestamente, y en su desgastados zapatos está la huella de los caminos que tiene que recorrer para llegar a otras poblaciones, sin embargo, no deja de mostrar su orgullo de ser un sacerdote y ante todo, ser un elegido para compartir la mesa con el Papa Francisco.

“Gracias a Dios saqué un buen promedio en filosofía, ocho, y en teología nueve”, exclama, y agrega fue el Obispo Felipe Arizmendi quien le dijo que me fuera a estudiar, “y me envió a Texcoco en el estado de México, donde me preparé para apoyar a mis hermanos indígenas”.

Antes la Iglesia nos tenía abandonados, ahora ya no, en las comunidades tzotzil, tzeltal, tojolabal y zoque, “ya hay siete sacerdotes que nos dedicamos a atenderlas”, destaca con alegría.

En mi parroquia, explica, la misa completa se dice en tzotzil, y recuerda que cuando recibió la noticia de que estaría en la mesa comiendo con el Obispo de Roma, su pueblo inmediatamente empezó a solicitarle que le hiciera llegar su agradecimiento, por tomar la decisión de estar con los indígenas.

De pronto, su mirada se pierde hacia la Catedral, y tratando de ser lo más explícito en sus comentarios, subraya que la reunión con el Papa Francisco será el momento para solicitarle que en sus oraciones pida por las mujeres.

Voltea lentamente y fija sus ojos en dos mujeres indígenas que cargan ropa hecha por ellas mismas, y que venden en la explanada de la catedral.

Con la llegada de sacerdotes indígenas, “estoy seguro que se va a atender más a nuestras comunidades y que la realidad va a cambiar, porque el Papa Francisco va a orar porque nuestra fe sea más grande, para terminar con nuestros problemas”, confía y mira lentamente hacia el cielo. ||Notimex||

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