/ miércoles 15 de junio de 2016

Taxistas permanecen indefensos ante violencia

  • Temen hablar al respecto; sin seguros ni garantía de que se resuelvan crímenes contra sus compañeros

Enrique Hernández / El Sol de Acapulco

ACAPULCO, Gro. (OEM-Informex).- La violencia es un problema que ha acabado con la vida de muchos trabajadores del volante, mientras, para otros, ha sido un sistema con el que han tenido que aprender a vivir cientos de conductores del servicio público para evitar ser afectados.

Algunas de las muertes de taxistas responden a la reacción de cárteles de la droga para acabar con las redes de vigilantes de los grupos armados opositores en la zona, según un reporte de Stratfor, un centro de inteligencia político, económico y de seguridad.

En entrevista, algunos taxistas y conductores de camiones urbanos, quienes por temor y miedo evitaron dar sus nombres, dijeron que están en la indefensión porque pese a ser “amenazados por presuntos integrantes de grupos delictivos”, no tienen ninguna garantía por parte de las autoridades de los tres niveles de Gobierno.

“En Acapulco se ha atentado en contra de muchos trabajadores del volante, mientras que en otros casos, muchos han sido privados de la vida a bordo de sus vehículos, o en los momentos en los que se encuentran haciendo turnos en los sitios y estos casos han quedado en el olvido por parte de la Fiscalía, de las policías y de todo tipo de autoridad”, precisaron algunos, que con temor hicieron algunas declaraciones.

Cabe recordar que tan solo este año, en Acapulco se han registrado más de diez ataques a sitios de taxis, entre estos en Icacos, donde el resultado fue de cinco muertos, incluida una mujer; en Aurrera Costera también en dos ocasiones con más de cinco lesionados y dos muertos; en la colonia Garita, donde también fue privado de la vida un conductor.

De igual manera, en el punto conocido como la “Y”, donde quitaron la vida a un taxista a bordo de su unidad, sobre la Avenida Cuauhtémoc, uno más en la salida del Maxitúnel con un taxista muerto, además de tres urbaneros en la terminal de camiones de la colonia Chinameca, tres más a bordo de un urbano de la ruta Primero de Mayo-Caleta, que fue abandonado en la avenida Las Playas del fraccionamiento con el mismo nombre.

Los taxistas expresaron que al no tener la seguridad por parte de las autoridades y en ocasiones de sus propios líderes, que los han dejado solos, no les queda otra más que cuidarse ellos mismos, disminuyendo sus horas de trabajo, no dando servicios a colonias donde tienen conocimiento de que son inseguras, además de mantenerse en contacto todos los choferes.

En el sector del servicio público hay dolor, impotencia y coraje, porque perder la vida representa dejar en el abandono a hijos y esposas, quienes además quedan sin ningún tipo de ingreso.

Aseguraron que ninguno de los casos violentos donde han perdido la vida los trabajadores del volante será resuelto por parte de las autoridades, por lo que todas las demandas, quejas o procedimientos legales que se inician al momento de los acontecimientos quedarán en el olvido.

Dijeron que la inseguridad es el principal problema al que hoy en día se enfrentan los trabajadores del volante, pero pese a todo, aseguraron que tienen la esperanza de que en Acapulco las cosas cambien y puedan regresar a la tranquilidad con la que anteriormente daban el servicio en la ciudad.

  • Temen hablar al respecto; sin seguros ni garantía de que se resuelvan crímenes contra sus compañeros

Enrique Hernández / El Sol de Acapulco

ACAPULCO, Gro. (OEM-Informex).- La violencia es un problema que ha acabado con la vida de muchos trabajadores del volante, mientras, para otros, ha sido un sistema con el que han tenido que aprender a vivir cientos de conductores del servicio público para evitar ser afectados.

Algunas de las muertes de taxistas responden a la reacción de cárteles de la droga para acabar con las redes de vigilantes de los grupos armados opositores en la zona, según un reporte de Stratfor, un centro de inteligencia político, económico y de seguridad.

En entrevista, algunos taxistas y conductores de camiones urbanos, quienes por temor y miedo evitaron dar sus nombres, dijeron que están en la indefensión porque pese a ser “amenazados por presuntos integrantes de grupos delictivos”, no tienen ninguna garantía por parte de las autoridades de los tres niveles de Gobierno.

“En Acapulco se ha atentado en contra de muchos trabajadores del volante, mientras que en otros casos, muchos han sido privados de la vida a bordo de sus vehículos, o en los momentos en los que se encuentran haciendo turnos en los sitios y estos casos han quedado en el olvido por parte de la Fiscalía, de las policías y de todo tipo de autoridad”, precisaron algunos, que con temor hicieron algunas declaraciones.

Cabe recordar que tan solo este año, en Acapulco se han registrado más de diez ataques a sitios de taxis, entre estos en Icacos, donde el resultado fue de cinco muertos, incluida una mujer; en Aurrera Costera también en dos ocasiones con más de cinco lesionados y dos muertos; en la colonia Garita, donde también fue privado de la vida un conductor.

De igual manera, en el punto conocido como la “Y”, donde quitaron la vida a un taxista a bordo de su unidad, sobre la Avenida Cuauhtémoc, uno más en la salida del Maxitúnel con un taxista muerto, además de tres urbaneros en la terminal de camiones de la colonia Chinameca, tres más a bordo de un urbano de la ruta Primero de Mayo-Caleta, que fue abandonado en la avenida Las Playas del fraccionamiento con el mismo nombre.

Los taxistas expresaron que al no tener la seguridad por parte de las autoridades y en ocasiones de sus propios líderes, que los han dejado solos, no les queda otra más que cuidarse ellos mismos, disminuyendo sus horas de trabajo, no dando servicios a colonias donde tienen conocimiento de que son inseguras, además de mantenerse en contacto todos los choferes.

En el sector del servicio público hay dolor, impotencia y coraje, porque perder la vida representa dejar en el abandono a hijos y esposas, quienes además quedan sin ningún tipo de ingreso.

Aseguraron que ninguno de los casos violentos donde han perdido la vida los trabajadores del volante será resuelto por parte de las autoridades, por lo que todas las demandas, quejas o procedimientos legales que se inician al momento de los acontecimientos quedarán en el olvido.

Dijeron que la inseguridad es el principal problema al que hoy en día se enfrentan los trabajadores del volante, pero pese a todo, aseguraron que tienen la esperanza de que en Acapulco las cosas cambien y puedan regresar a la tranquilidad con la que anteriormente daban el servicio en la ciudad.