/ lunes 24 de abril de 2017

Para los que regresan, pocas oportunidades

  • Investigadores alertan sobre la carencia de condiciones para dar empleo y educación a 3 millones de posibles repatriados

El Sol de Durango

Las consecuencias que traería la latente deportación masiva de indocumentados a México por parte del Gobierno de Donald Trump sería de un impacto altamente negativo, especialmente porque aquí se carece de las condiciones de empleo para por lo menos tres millones de posibles repatriados, pero también significará problemas en varias esferas de un entorno nacional complicado, coinciden investigadores del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Juárez del Estado de Durango.

Héctor Marín López, con Maestría en Ciencias Sociales e investigador de tiempo completo, afirma que de 1991 a 2014 se calcula que tres millones de mexicanos cruzaron la frontera huyendo de la crisis y buscando un mejor ingreso. Representa casi 400 mil migrantes al año y de los 12 millones de mexicanos nacidos aquí pero que radican en EU, 11 millones carecen de un estatus legal.

Añadió que la principal causa por la cual emigrantes mexicanos se encuentran en aquel país, ya sea de carácter legal o ilegal, es que aquí no hay fuentes de empleo y se van buscando un trabajo y mejores condiciones de vida. Además, el hecho de ser deportados les enfrentará nuevamente a no tener alternativas de empleo y calidad de vida digna en México.

Esta población flotante en Estados Unidos representa una importancia económica para México de gran envergadura, ya que envían anualmente unos 24 mil millones de dólares en remesas que significan un poco más de lo que percibe el país por concepto de exportaciones petroleras y el doble de las exportaciones agropecuarias al extranjero; eso habla de la trascendencia de esta gente en la economía nacional.

La deportación masiva anunciada por el nuevo presidente del país de las barras y las estrellas implicaría un deterioro muy grave en la economía de miles de familias mexicanas, es decir que para al Estado Mexicano representa una opción más viable y positiva que se queden allá.

Asimismo argumenta que en el contexto nacional se espera un anhelado crecimiento anual del 3 por ciento, sin embargo se necesita al menos un PIB de 6 por ciento para darle empleo al millón de mexicanos que cada año se incorporan por primera vez al mercado de trabajo, ello sin hablar de los deportados que están en ciernes. Frontera, la válvula

Otro de los fenómenos que se esperan con este “terrible” anuncio es que no todos los deportados irían a sus comunidades de origen, sino que la frontera del norte se convertirá en una zona con grandes presiones de tipo social, económica y demográfica. A ello se une los grupos de migrantes centroamericanos y haitianos que están hacinados.

Educación Por su parte, la también investigadora y Maestra en Ciencias, Arcelia Parra Reséndiz, en su intervención refiere que los hijos de aquellos migrantes que regresarán a México necesitarán escuelas, tomando en cuenta que es un derecho garantizado por el artículo tercero Constitucional y que ésta debe ser de calidad con base en la reforma educativa del 26 de febrero del 2013.

El Estado mexicano tampoco no está preparado para recibir a muchos estudiantes que ni siquiera hablarán el español, de ahí que debería existir la capacidad para dar atención y disminuir las brechas educativas que aún existen. En esta deportación no prevista por los gobiernos, sin duda será un caos en muchos aspectos, no solo la educación, la salud o asistencia social.

También, añadió, esta acción significa la desintegración de miles de familias, puesto que se presenta con mucha frecuencia el fenómeno de padres ilegales que viven en EU, pero sus hijos son ciudadanos y al presentarse la deportación les obligará a venir a un país que no es el suyo y ello les traerá mucha incertidumbre.

Inseguridad La inseguridad es otro de los riesgos que traerá esta masiva deportación, tomando en cuenta que la mayoría de ellos buscará quedarse en la frontera intentando regresar de nuevo a Estados Unidos, lo cual va a generar un escenario de mayor inseguridad; la frontera será una zona muy conflictiva y traerá aumento en el tráfico de drogas o trata de personas. Es un riesgo que se vislumbra para todo el país, pero sobre todo en la frontera norte porque muchos se van a quedar con la idea de poder regresar, aún con la amenaza de Trump.

  • Investigadores alertan sobre la carencia de condiciones para dar empleo y educación a 3 millones de posibles repatriados

El Sol de Durango

Las consecuencias que traería la latente deportación masiva de indocumentados a México por parte del Gobierno de Donald Trump sería de un impacto altamente negativo, especialmente porque aquí se carece de las condiciones de empleo para por lo menos tres millones de posibles repatriados, pero también significará problemas en varias esferas de un entorno nacional complicado, coinciden investigadores del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Juárez del Estado de Durango.

Héctor Marín López, con Maestría en Ciencias Sociales e investigador de tiempo completo, afirma que de 1991 a 2014 se calcula que tres millones de mexicanos cruzaron la frontera huyendo de la crisis y buscando un mejor ingreso. Representa casi 400 mil migrantes al año y de los 12 millones de mexicanos nacidos aquí pero que radican en EU, 11 millones carecen de un estatus legal.

Añadió que la principal causa por la cual emigrantes mexicanos se encuentran en aquel país, ya sea de carácter legal o ilegal, es que aquí no hay fuentes de empleo y se van buscando un trabajo y mejores condiciones de vida. Además, el hecho de ser deportados les enfrentará nuevamente a no tener alternativas de empleo y calidad de vida digna en México.

Esta población flotante en Estados Unidos representa una importancia económica para México de gran envergadura, ya que envían anualmente unos 24 mil millones de dólares en remesas que significan un poco más de lo que percibe el país por concepto de exportaciones petroleras y el doble de las exportaciones agropecuarias al extranjero; eso habla de la trascendencia de esta gente en la economía nacional.

La deportación masiva anunciada por el nuevo presidente del país de las barras y las estrellas implicaría un deterioro muy grave en la economía de miles de familias mexicanas, es decir que para al Estado Mexicano representa una opción más viable y positiva que se queden allá.

Asimismo argumenta que en el contexto nacional se espera un anhelado crecimiento anual del 3 por ciento, sin embargo se necesita al menos un PIB de 6 por ciento para darle empleo al millón de mexicanos que cada año se incorporan por primera vez al mercado de trabajo, ello sin hablar de los deportados que están en ciernes. Frontera, la válvula

Otro de los fenómenos que se esperan con este “terrible” anuncio es que no todos los deportados irían a sus comunidades de origen, sino que la frontera del norte se convertirá en una zona con grandes presiones de tipo social, económica y demográfica. A ello se une los grupos de migrantes centroamericanos y haitianos que están hacinados.

Educación Por su parte, la también investigadora y Maestra en Ciencias, Arcelia Parra Reséndiz, en su intervención refiere que los hijos de aquellos migrantes que regresarán a México necesitarán escuelas, tomando en cuenta que es un derecho garantizado por el artículo tercero Constitucional y que ésta debe ser de calidad con base en la reforma educativa del 26 de febrero del 2013.

El Estado mexicano tampoco no está preparado para recibir a muchos estudiantes que ni siquiera hablarán el español, de ahí que debería existir la capacidad para dar atención y disminuir las brechas educativas que aún existen. En esta deportación no prevista por los gobiernos, sin duda será un caos en muchos aspectos, no solo la educación, la salud o asistencia social.

También, añadió, esta acción significa la desintegración de miles de familias, puesto que se presenta con mucha frecuencia el fenómeno de padres ilegales que viven en EU, pero sus hijos son ciudadanos y al presentarse la deportación les obligará a venir a un país que no es el suyo y ello les traerá mucha incertidumbre.

Inseguridad La inseguridad es otro de los riesgos que traerá esta masiva deportación, tomando en cuenta que la mayoría de ellos buscará quedarse en la frontera intentando regresar de nuevo a Estados Unidos, lo cual va a generar un escenario de mayor inseguridad; la frontera será una zona muy conflictiva y traerá aumento en el tráfico de drogas o trata de personas. Es un riesgo que se vislumbra para todo el país, pero sobre todo en la frontera norte porque muchos se van a quedar con la idea de poder regresar, aún con la amenaza de Trump.