/ jueves 9 de marzo de 2017

Alistan nuevo asilo para migrantes en Puebla

Por PILAR PÉREZ

Casa para el Peregrino es el nombre del nuevo proyecto a cargo de la Pastoral de Migrantes, debido a que el número de personas que buscan el llamado “sueño americano” se ha duplicado en su paso por Puebla, tanto los centroamericanos que viajan a Estados Unidos como los mexicanos deportados y en camino a Estados del sur.

La Arquidiócesis de Puebla cuenta con un total de cinco albergues para migrantes, uno de ellos el ubicado en el Templo de Nuestra Señora de Los Desamparados, que es la sede de esta nueva casa, que tendrá capacidad para alojar a unos 30 peregrinos al mismo tiempo.

Gustavo Rodríguez Zárate, coordinador de la Pastoral de Migrantes, dio a conocer que desde hace un mes, aproximadamente, la cantidad de peregrinos centroamericanos que se quedaba en los cinco albergues no sobrepasaba las 25 personas, pero en las últimas cuatro semanas se duplicó y han llegado a tener hasta 50 viajeros (principalmente familias) por semana.

Dijo que en el caso de los migrantes centroamericanos ya no buscan llegar a Estados Unidos, temerosos por las reformas migratorias del presidente Donald Trump, por lo que quieren quedarse a trabajar en Monterrey o Guadalajara, mientras que en Puebla su estancia solo es de una noche para continuar con su viaje a los estados del norte, donde esperan encontrar oportunidades de empleo.

“Llega el fenómeno de que ya no quieren ir a Estados Unidos, se quieren quedar en México. La mayoría son hondureños y guatemaltecos, su tirada es llegar a Guadalajara o Monterrey, si tienen chance de quedarse en Puebla o México, pues quedarse también”, expuso.

Al mismo tiempo, explicó que los deportados mexicanos que se han llegado a hospedar a los albergues de Puebla antes de ir a sus hogares son provenientes de los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, a quienes les dan alojamiento más de una noche, en tanto reúnen los recursos para continuar su viaje.

Tomando en cuenta dicho desafío, tomaron la decisión de construir la Casa del Peregrino, que permitirá brindarles mayor apoyo pues prevén que la cantidad de migrantes se eleve todavía más.

Es por esta razón que hace aproximadamente un mes inició la construcción-ampliación de este inmueble, que tiene un avance del 60 por ciento, y entraría en funciones en septiembre, una vez que concluyan todas las labores y se dote de servicios.

“Es la única casa con todos los requisitos y servicios básicos. Los demás son comedores, para pasar la noche, son albergues; esto sí es para pasar la noche”, añadió.

La nueva casa se compone por alrededor de cuatro dormitorios que contarán con literas, sala-comedor-cocina, así como baños con regadera, con la intención de que los migrantes tengan la oportunidad de alojarse durante más tiempo en este inmueble y cuenten con más servicios.

Para el desarrollo del proyecto tienen el apoyo del decanato de Santa Teresita y otras parroquias que han realizado donativos, con la intención de que los trabajos salgan adelante y estén preparados para recibir a los migrantes, tanto centroamericanos como deportados.

Por PILAR PÉREZ

Casa para el Peregrino es el nombre del nuevo proyecto a cargo de la Pastoral de Migrantes, debido a que el número de personas que buscan el llamado “sueño americano” se ha duplicado en su paso por Puebla, tanto los centroamericanos que viajan a Estados Unidos como los mexicanos deportados y en camino a Estados del sur.

La Arquidiócesis de Puebla cuenta con un total de cinco albergues para migrantes, uno de ellos el ubicado en el Templo de Nuestra Señora de Los Desamparados, que es la sede de esta nueva casa, que tendrá capacidad para alojar a unos 30 peregrinos al mismo tiempo.

Gustavo Rodríguez Zárate, coordinador de la Pastoral de Migrantes, dio a conocer que desde hace un mes, aproximadamente, la cantidad de peregrinos centroamericanos que se quedaba en los cinco albergues no sobrepasaba las 25 personas, pero en las últimas cuatro semanas se duplicó y han llegado a tener hasta 50 viajeros (principalmente familias) por semana.

Dijo que en el caso de los migrantes centroamericanos ya no buscan llegar a Estados Unidos, temerosos por las reformas migratorias del presidente Donald Trump, por lo que quieren quedarse a trabajar en Monterrey o Guadalajara, mientras que en Puebla su estancia solo es de una noche para continuar con su viaje a los estados del norte, donde esperan encontrar oportunidades de empleo.

“Llega el fenómeno de que ya no quieren ir a Estados Unidos, se quieren quedar en México. La mayoría son hondureños y guatemaltecos, su tirada es llegar a Guadalajara o Monterrey, si tienen chance de quedarse en Puebla o México, pues quedarse también”, expuso.

Al mismo tiempo, explicó que los deportados mexicanos que se han llegado a hospedar a los albergues de Puebla antes de ir a sus hogares son provenientes de los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, a quienes les dan alojamiento más de una noche, en tanto reúnen los recursos para continuar su viaje.

Tomando en cuenta dicho desafío, tomaron la decisión de construir la Casa del Peregrino, que permitirá brindarles mayor apoyo pues prevén que la cantidad de migrantes se eleve todavía más.

Es por esta razón que hace aproximadamente un mes inició la construcción-ampliación de este inmueble, que tiene un avance del 60 por ciento, y entraría en funciones en septiembre, una vez que concluyan todas las labores y se dote de servicios.

“Es la única casa con todos los requisitos y servicios básicos. Los demás son comedores, para pasar la noche, son albergues; esto sí es para pasar la noche”, añadió.

La nueva casa se compone por alrededor de cuatro dormitorios que contarán con literas, sala-comedor-cocina, así como baños con regadera, con la intención de que los migrantes tengan la oportunidad de alojarse durante más tiempo en este inmueble y cuenten con más servicios.

Para el desarrollo del proyecto tienen el apoyo del decanato de Santa Teresita y otras parroquias que han realizado donativos, con la intención de que los trabajos salgan adelante y estén preparados para recibir a los migrantes, tanto centroamericanos como deportados.