/ lunes 30 de enero de 2017

Niños evaden migra para robar herramienta en obra del muro

Eddy Domínguez, El Mexicano

CIUDAD JUÁREZ, Chih. (OEM-Informex).- El muro que se construye a la altura de Anapra en la línea divisora de México y Estados Unidos, el material y herramienta que se encuentra en el lugar del lado americano se ha convertido en el blanco de niños que arriesgan su vida e integridad física evadiendo a agentes de la patrulla fronteriza para hurtar el material que se encuentra del otro lado, para después cruzarlo a México y luego venderlo como fierro a los Yonkes y ganarse unos pesos.

En un recorrido en la zona donde se construye la muralla metálica de 5.5 metros de largo forjada con perfil tubular de seis por seis pulgadas que cada vez aumenta su extensión para avanzar a la meta que es de 2.5 kilómetros, se observa a unos metros una camioneta tripulada por agentes de la patrulla fronteriza mientras que tres menores de entre 12 y 16 años de edad cruzan agachados y escondidos entre los matorrales y escudados por el muro hasta adentrarse en territorio americano y empezar a desmantelar parte de la obra que se realiza en la construcción del muro.

Al ver las cámaras los niños escapan a toda prisa entre las casas de cartón que están a unos metros de la frontera entre México y Estados Unidos, dejando tras de sí todo el pesado material extraído de tornillos y barras que son usadas como soporte para la construcción del concreto y colocación de las barras que forman el muro.

Los agentes de migración sin percatarse lo que pasa a unos metros del perímetro que vigilan, continúan su recorrido sin observar a los niños que apresuradamente roban el material y herramienta que es usado para la construcción del muro.

El muro inicio su construcción en la administración del expresidente Barack Obama y debió concluir a finales del 2016, sin embargo, presenta retrasos, pero con la llegada del presidente Donald Trump se acelera el proceso.

Trump ha declarado que construirá un muro en la frontera con México y que lo pagarán los mexicanos.

La malla ciclónica que divide a México con Estados Unidos y que permitía interactuar a las comunidades de El Paso, Texas y Ciudad Juárez, poco a poco se esfuma entre las miradas de decenas de familias de contrastes diferentes, un Juárez donde imperan las carencias e inseguridad y El Paso, una de las ciudades más prosperas y seguras de Estados Unidos; ahora se construye un muro de 5.5 metros de altura por 2.5 kilómetros donde no entra ni un brazo.

Con la construcción del muro quedarán incomunicadas ambas ciudades y no permitirá la realización de las tradicionales misas binacionales que por decanas han reunido a miles de familias que por buscar un sueño americano han quedado separados. El muro metálico estaba programado para terminarse en noviembre, sin embargo presenta retraso y continua la edificación.

En un recorrido de más de 40 kilómetros partiendo de donde termina la frontera de Sunland Park, Nuevo México donde inicia la construcción del muro metálico, hasta el Valle de Juárez, diferentes expresiones plasmadas en murales y graffiti rechazan la postura del nuevo presidente electo de Estados Unidos, Donald Tump y lo expresan en imágenes. “Podrán construir muros pero nunca podrán acallarnos, así tendremos más espacios para pintar”, dijo uno de los jóvenes.

bajo el seudónimo “Pulso” al momento que relataba que en ese lugar, bajo el “puente negro” habían matado al joven Sergio Adrián a manos de la patrulla fronteriza cuando estaba del lado mexicano. Si el muro hablara relataría de las infinidades de sucesos que han ocurrido, donde perecen los que menos tienen que van en busca del sueño americano a un país que fue nuestro y ahora somos extraños, relata.

El muro metálico formado de barras de acero en la parte de abajo y planchas del mismo material en la parte superior inició su construcción en Sunland Park, Nuevo México a la altura de Anapra en Ciudad Juárez Chihuahua y cerca de El Paso. Esto deja atrás las reuniones familiares y humanitarias que se realizaban por defensores de los derechos humanos que se permitía desarrollar porque solo existía una maya ciclónica en esa zona; desde ahora formara parte de los 595 kilómetros del muro metálico y de los más de 800 kilómetros que se mantienen con barrera y bajo la vigilancia de miles de agentes fronterizos que resguardan la frontera más extensa y segura del mundo.

Eddy Domínguez, El Mexicano

CIUDAD JUÁREZ, Chih. (OEM-Informex).- El muro que se construye a la altura de Anapra en la línea divisora de México y Estados Unidos, el material y herramienta que se encuentra en el lugar del lado americano se ha convertido en el blanco de niños que arriesgan su vida e integridad física evadiendo a agentes de la patrulla fronteriza para hurtar el material que se encuentra del otro lado, para después cruzarlo a México y luego venderlo como fierro a los Yonkes y ganarse unos pesos.

En un recorrido en la zona donde se construye la muralla metálica de 5.5 metros de largo forjada con perfil tubular de seis por seis pulgadas que cada vez aumenta su extensión para avanzar a la meta que es de 2.5 kilómetros, se observa a unos metros una camioneta tripulada por agentes de la patrulla fronteriza mientras que tres menores de entre 12 y 16 años de edad cruzan agachados y escondidos entre los matorrales y escudados por el muro hasta adentrarse en territorio americano y empezar a desmantelar parte de la obra que se realiza en la construcción del muro.

Al ver las cámaras los niños escapan a toda prisa entre las casas de cartón que están a unos metros de la frontera entre México y Estados Unidos, dejando tras de sí todo el pesado material extraído de tornillos y barras que son usadas como soporte para la construcción del concreto y colocación de las barras que forman el muro.

Los agentes de migración sin percatarse lo que pasa a unos metros del perímetro que vigilan, continúan su recorrido sin observar a los niños que apresuradamente roban el material y herramienta que es usado para la construcción del muro.

El muro inicio su construcción en la administración del expresidente Barack Obama y debió concluir a finales del 2016, sin embargo, presenta retrasos, pero con la llegada del presidente Donald Trump se acelera el proceso.

Trump ha declarado que construirá un muro en la frontera con México y que lo pagarán los mexicanos.

La malla ciclónica que divide a México con Estados Unidos y que permitía interactuar a las comunidades de El Paso, Texas y Ciudad Juárez, poco a poco se esfuma entre las miradas de decenas de familias de contrastes diferentes, un Juárez donde imperan las carencias e inseguridad y El Paso, una de las ciudades más prosperas y seguras de Estados Unidos; ahora se construye un muro de 5.5 metros de altura por 2.5 kilómetros donde no entra ni un brazo.

Con la construcción del muro quedarán incomunicadas ambas ciudades y no permitirá la realización de las tradicionales misas binacionales que por decanas han reunido a miles de familias que por buscar un sueño americano han quedado separados. El muro metálico estaba programado para terminarse en noviembre, sin embargo presenta retraso y continua la edificación.

En un recorrido de más de 40 kilómetros partiendo de donde termina la frontera de Sunland Park, Nuevo México donde inicia la construcción del muro metálico, hasta el Valle de Juárez, diferentes expresiones plasmadas en murales y graffiti rechazan la postura del nuevo presidente electo de Estados Unidos, Donald Tump y lo expresan en imágenes. “Podrán construir muros pero nunca podrán acallarnos, así tendremos más espacios para pintar”, dijo uno de los jóvenes.

bajo el seudónimo “Pulso” al momento que relataba que en ese lugar, bajo el “puente negro” habían matado al joven Sergio Adrián a manos de la patrulla fronteriza cuando estaba del lado mexicano. Si el muro hablara relataría de las infinidades de sucesos que han ocurrido, donde perecen los que menos tienen que van en busca del sueño americano a un país que fue nuestro y ahora somos extraños, relata.

El muro metálico formado de barras de acero en la parte de abajo y planchas del mismo material en la parte superior inició su construcción en Sunland Park, Nuevo México a la altura de Anapra en Ciudad Juárez Chihuahua y cerca de El Paso. Esto deja atrás las reuniones familiares y humanitarias que se realizaban por defensores de los derechos humanos que se permitía desarrollar porque solo existía una maya ciclónica en esa zona; desde ahora formara parte de los 595 kilómetros del muro metálico y de los más de 800 kilómetros que se mantienen con barrera y bajo la vigilancia de miles de agentes fronterizos que resguardan la frontera más extensa y segura del mundo.