/ sábado 24 de diciembre de 2016

En Guerrero reciben al turismo con alza al pasaje

Por Celso Castro

Con motivo de los festejos de la Navidad, algunos trabajadores del volante de taxis colectivos amarillos empezaron a incrementar la tarifa a 20 y 30 pesos, argumentando el pesado tráfico y el incremento a la gasolina, además de que se trata de una “propina” que año con año reciben por parte de los usuarios con motivo de las fiestas decembrinas.

Como ocurre anualmente, ante la tolerancia de los inspectores de la Dirección de Transportes y Vialidad del estado, los usuarios del transporte público se aprestan a recibir un nuevo golpe a su economía, aprovechando la necesidad de transporte, en virtud de que el nuevo sistema del Acabús opera con deficiencias.

Esto a pesar de que ambas delegaciones de Transportes afirmaron que llevan operativos simultáneos para evitar los abusos de los trabajadores del volante, principalmente de los taxis colectivos amarillos que cubren las rutas, Colosio, El Coloso, Renacimiento, Zapata, Real Hacienda y La Venta, pero nunca lograron evitar que aumentaran la tarifa de 14 a 15 pesos.

Oficialmente el nuevo aumento no ha sido autorizado por la Comisión Técnica de Transporte y Vialidad del estado, pues aunque los taxistas aseguran que ya fue aprobado, no les han entregado las papeletas como ocurrió con los urbanos que la exhiben en sitios visibles de sus unidades de transporte con la nueva tarifa del pasaje.

Pese a esto, ahora los colectivos amarillos pretenden hacer su “agosto” en pleno invierno, aumentando de manera arbitraria la tarifa al triple, aprovechando que no existe voluntad para frenarlos ni se ven los operativos para poder hacer las denuncias.

Lo más grave es que quien se resiste a pagar el arbitrario aumento le niegan el servicio y si ya va en el taxi, lo obligan a bajarse sin importarles violar el reglamento que está vigente de la Dirección de Transportes.

Por lo que estos abusos irán en incremento y se agudizarán a partir de este sábado, que es la fecha en la que habrá mayor demanda de transporte por la población, debido a las compras de última hora para la fiesta de Navidad.

Por Celso Castro

Con motivo de los festejos de la Navidad, algunos trabajadores del volante de taxis colectivos amarillos empezaron a incrementar la tarifa a 20 y 30 pesos, argumentando el pesado tráfico y el incremento a la gasolina, además de que se trata de una “propina” que año con año reciben por parte de los usuarios con motivo de las fiestas decembrinas.

Como ocurre anualmente, ante la tolerancia de los inspectores de la Dirección de Transportes y Vialidad del estado, los usuarios del transporte público se aprestan a recibir un nuevo golpe a su economía, aprovechando la necesidad de transporte, en virtud de que el nuevo sistema del Acabús opera con deficiencias.

Esto a pesar de que ambas delegaciones de Transportes afirmaron que llevan operativos simultáneos para evitar los abusos de los trabajadores del volante, principalmente de los taxis colectivos amarillos que cubren las rutas, Colosio, El Coloso, Renacimiento, Zapata, Real Hacienda y La Venta, pero nunca lograron evitar que aumentaran la tarifa de 14 a 15 pesos.

Oficialmente el nuevo aumento no ha sido autorizado por la Comisión Técnica de Transporte y Vialidad del estado, pues aunque los taxistas aseguran que ya fue aprobado, no les han entregado las papeletas como ocurrió con los urbanos que la exhiben en sitios visibles de sus unidades de transporte con la nueva tarifa del pasaje.

Pese a esto, ahora los colectivos amarillos pretenden hacer su “agosto” en pleno invierno, aumentando de manera arbitraria la tarifa al triple, aprovechando que no existe voluntad para frenarlos ni se ven los operativos para poder hacer las denuncias.

Lo más grave es que quien se resiste a pagar el arbitrario aumento le niegan el servicio y si ya va en el taxi, lo obligan a bajarse sin importarles violar el reglamento que está vigente de la Dirección de Transportes.

Por lo que estos abusos irán en incremento y se agudizarán a partir de este sábado, que es la fecha en la que habrá mayor demanda de transporte por la población, debido a las compras de última hora para la fiesta de Navidad.