/ domingo 5 de marzo de 2017

No existe pleito con la IP por impuesto ecológico: SAMA

Por Raúl García

“No hay pleito con la iniciativa privada” por la culpa del impuesto ecológico, aseguró el secretario del Agua y Medio Ambiente (SAMA), Víctor Armas Zagoya.

Tras señalar que la controversia constitucional promovida por el Gobierno de la República podría durar de varios meses hasta “incluso años” el funcionario dijo que serán 400 empresas aproximadamente las que, junto con las grandes mineras, deberán pagar el nuevo gravamen.

“Queremos una mayor participación de la iniciativa privada en proyectos sustentables que son para mejorar la vida de los zacatecanos (…) no hay un pleito, no hay una disputa del Gobierno de Zacatecas con la iniciativa privada”, insistió en entrevista.

Explicó que la controversia determinará las facultades concurrentes de cada uno de los órdenes de Gobierno, pero no significa “una arena de confrontación” con los sectores productivos.

“Este Gobierno quiere caminar de la mano de las empresas pero también busca que haya una responsabilidad ambiental, una responsabilidad social y mecanismos de contribución que permitan al Gobierno cumplir su función”, añadió.

Detalló que la interacción con la industria sigue siendo constante. Un ejemplo de ello es que la SAMA tiene la responsabilidad de los manifiestos de impacto ambiental, que diariamente se están tramitando a petición de la industria minera extractiva: “no por una diferencia de opiniones vamos a obstaculizar su trabajo, debemos ser profesionales”.

Por otro lado aclaró que en la industria del desarrollo de la vivienda no se tendrán nuevos impuestos.

Recordó que existía una gran inquietud de parte de los integrantes de la Cámara Nacional de la Industria del Desarrollo y la Promoción de la Vivienda (Canadevi), a quienes dijo haber aclarado que sólo se gravarán a quienes tienen bancos de extracción de materiales.

Tampoco las ladrilleras serían gravadas. Al respecto explicó que la ley estipula que serán sujetas del impuesto sólo las empresas que son fuente fija de contaminación, mientras que los hornos de la industria ladrillera son móviles.

Por Raúl García

“No hay pleito con la iniciativa privada” por la culpa del impuesto ecológico, aseguró el secretario del Agua y Medio Ambiente (SAMA), Víctor Armas Zagoya.

Tras señalar que la controversia constitucional promovida por el Gobierno de la República podría durar de varios meses hasta “incluso años” el funcionario dijo que serán 400 empresas aproximadamente las que, junto con las grandes mineras, deberán pagar el nuevo gravamen.

“Queremos una mayor participación de la iniciativa privada en proyectos sustentables que son para mejorar la vida de los zacatecanos (…) no hay un pleito, no hay una disputa del Gobierno de Zacatecas con la iniciativa privada”, insistió en entrevista.

Explicó que la controversia determinará las facultades concurrentes de cada uno de los órdenes de Gobierno, pero no significa “una arena de confrontación” con los sectores productivos.

“Este Gobierno quiere caminar de la mano de las empresas pero también busca que haya una responsabilidad ambiental, una responsabilidad social y mecanismos de contribución que permitan al Gobierno cumplir su función”, añadió.

Detalló que la interacción con la industria sigue siendo constante. Un ejemplo de ello es que la SAMA tiene la responsabilidad de los manifiestos de impacto ambiental, que diariamente se están tramitando a petición de la industria minera extractiva: “no por una diferencia de opiniones vamos a obstaculizar su trabajo, debemos ser profesionales”.

Por otro lado aclaró que en la industria del desarrollo de la vivienda no se tendrán nuevos impuestos.

Recordó que existía una gran inquietud de parte de los integrantes de la Cámara Nacional de la Industria del Desarrollo y la Promoción de la Vivienda (Canadevi), a quienes dijo haber aclarado que sólo se gravarán a quienes tienen bancos de extracción de materiales.

Tampoco las ladrilleras serían gravadas. Al respecto explicó que la ley estipula que serán sujetas del impuesto sólo las empresas que son fuente fija de contaminación, mientras que los hornos de la industria ladrillera son móviles.