/ domingo 16 de octubre de 2016

Piden proteger a mujeres chiapanecas de la violencia política

Por ERICK SUÁREZ

Por falta de reformas, las damas carecen de herramientas legales para encarar la violencia política en el ámbito municipal, un tema que es un “foco “rojo” en la agenda de la equidad de género, afirmó la regidora del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Paulina Mota Conde.

Dijo que la Ley Orgánica Municipal del Estado de Chiapas no establece como obligatoria la existencia de la comisión de equidad de género en las alcaldías. Asimismo, en la entidad la violencia política no está tipificada como delito.

Por ello, las circunstancias son propicias para que en el Estado, 20 por ciento de los municipios carezca de ese grupo de trabajo. La mayoría de las demarcaciones que está en esa circunstancia tiene una población predominantemente indígena. Además, la presencia de la Comisión de Equidad de Género no es garantía; paradójicamente dos o tres son presididas por hombres.

También, hay asuntos más graves. Algunas regidoras no perciben su sueldo. En casos extremos en la práctica el puesto es ejercido por el esposo de la funcionaria, cuando ésta tiene la titularidad del nombramiento y no existe licencia de por medio, relató.

Mota Conde reconoció que este es uno de los trienios en el que existen más regidoras en los gobiernos municipales, sin embargo, la violencia política demuestra que su empoderamiento es de papel, no real.

El Congreso local requiere efectuar ajustes al marco jurídico para que la participación política de las mujeres pueda ejercerse en la práctica. En tanto, las féminas deben acuerparse ante el problema de la violencia política, puntualizó.

Por ERICK SUÁREZ

Por falta de reformas, las damas carecen de herramientas legales para encarar la violencia política en el ámbito municipal, un tema que es un “foco “rojo” en la agenda de la equidad de género, afirmó la regidora del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Paulina Mota Conde.

Dijo que la Ley Orgánica Municipal del Estado de Chiapas no establece como obligatoria la existencia de la comisión de equidad de género en las alcaldías. Asimismo, en la entidad la violencia política no está tipificada como delito.

Por ello, las circunstancias son propicias para que en el Estado, 20 por ciento de los municipios carezca de ese grupo de trabajo. La mayoría de las demarcaciones que está en esa circunstancia tiene una población predominantemente indígena. Además, la presencia de la Comisión de Equidad de Género no es garantía; paradójicamente dos o tres son presididas por hombres.

También, hay asuntos más graves. Algunas regidoras no perciben su sueldo. En casos extremos en la práctica el puesto es ejercido por el esposo de la funcionaria, cuando ésta tiene la titularidad del nombramiento y no existe licencia de por medio, relató.

Mota Conde reconoció que este es uno de los trienios en el que existen más regidoras en los gobiernos municipales, sin embargo, la violencia política demuestra que su empoderamiento es de papel, no real.

El Congreso local requiere efectuar ajustes al marco jurídico para que la participación política de las mujeres pueda ejercerse en la práctica. En tanto, las féminas deben acuerparse ante el problema de la violencia política, puntualizó.