/ jueves 27 de julio de 2017

Mueren ocho bebés en hospital general de Los Mochis

Por José Ángel Estrada

El secretario estatal de Salud, Alfredo Román Messina, aseguró que 25 de cada 100 niños prematuros no logran sobrevivir, y en el caso de los bebés prematuros muertos en el Hospital General de Los Mochis reiteró que se presume murieron por infección de una bacteria, aun cuando no lo puedan demostrar.

Para poder dar por hecho que la causa fue determinada bacteria, dijo, esta tiene que encontrarse. El funcionario fue muy enfático en señalar que se están investigando las causas y se cuenta con el apoyo de la Secretaría federal de Salud, y también fue muy reiterativo en señalar que la hipótesis de tener una bacteria como causa es simplemente eso, hasta que se pueda comprobar.

Reconoció que ya son ocho los bebés fallecidos en dicho hospital, y aseguró que por lo menos ya estableció contacto con seis familias, aunque reconoció que la madre de uno de los bebés fallecidos ya interpuso la correspondiente denuncia, decisión que dijo respeta y que acatará lo que determinen las investigaciones.

Como resultado de las investigaciones que se han realizado, comentó que sí se encontró una bacteria en una de las cortinas, pero aclaró que no se ha demostrado que ésta sea la causante de la muerte de un bebé o de todos.

Además, comentó que todavía se tienen cinco bebés prematuros que hasta el momento han sobrevivido y están creciendo.

El secretario de Salud comentó que en los encuentros que se han tenido con las familias de los bebés fallecidos, la mayoría de ellas están conscientes de la alta vulnerabilidad de los pequeños precisamente por haber nacido prematuramente, sobre todo cuando son de muy bajo peso.

De parte de la Secretaría estatal de Salud, aseguró, se está trabajando de manera responsable y muy seria para realizar las investigaciones de mejor manera.

El funcionario reconoció que son ocho los bebés fallecidos en el mismo hospital, pero aclaró que el último en fallecer era un pequeño que había nacido el 5 de julio con un problema defectuoso en su intestino de mucho riesgo de fallecer, y el 12 de julio había sido internado nuevamente para ser sometido a una operación.

Por José Ángel Estrada

El secretario estatal de Salud, Alfredo Román Messina, aseguró que 25 de cada 100 niños prematuros no logran sobrevivir, y en el caso de los bebés prematuros muertos en el Hospital General de Los Mochis reiteró que se presume murieron por infección de una bacteria, aun cuando no lo puedan demostrar.

Para poder dar por hecho que la causa fue determinada bacteria, dijo, esta tiene que encontrarse. El funcionario fue muy enfático en señalar que se están investigando las causas y se cuenta con el apoyo de la Secretaría federal de Salud, y también fue muy reiterativo en señalar que la hipótesis de tener una bacteria como causa es simplemente eso, hasta que se pueda comprobar.

Reconoció que ya son ocho los bebés fallecidos en dicho hospital, y aseguró que por lo menos ya estableció contacto con seis familias, aunque reconoció que la madre de uno de los bebés fallecidos ya interpuso la correspondiente denuncia, decisión que dijo respeta y que acatará lo que determinen las investigaciones.

Como resultado de las investigaciones que se han realizado, comentó que sí se encontró una bacteria en una de las cortinas, pero aclaró que no se ha demostrado que ésta sea la causante de la muerte de un bebé o de todos.

Además, comentó que todavía se tienen cinco bebés prematuros que hasta el momento han sobrevivido y están creciendo.

El secretario de Salud comentó que en los encuentros que se han tenido con las familias de los bebés fallecidos, la mayoría de ellas están conscientes de la alta vulnerabilidad de los pequeños precisamente por haber nacido prematuramente, sobre todo cuando son de muy bajo peso.

De parte de la Secretaría estatal de Salud, aseguró, se está trabajando de manera responsable y muy seria para realizar las investigaciones de mejor manera.

El funcionario reconoció que son ocho los bebés fallecidos en el mismo hospital, pero aclaró que el último en fallecer era un pequeño que había nacido el 5 de julio con un problema defectuoso en su intestino de mucho riesgo de fallecer, y el 12 de julio había sido internado nuevamente para ser sometido a una operación.