/ martes 14 de noviembre de 2017

Atentado contra la vida silvestre de Los Tohono O’odham

Cuatro las especies que principalmente se verían amenazadas por la división territorial

La construcción de un muro fronterizo entre Estados Unidos y México afectará a la fauna silvestre que habita en la región, y son cuatro las especies que principalmente se verían amenazadas por la división territorial: el berrendo sonorense, el jaguar, el oso negro y el lobo mexicano.

Juan Carlos Bravo, director del programa México de Wildlands Network, afirma que esas especies “están en diferentes grados de amenaza, tanto en Estados Unidos como en México, y que necesitan forzosamente espacios muy grandes para poder persistir”.

Pueden recorrer de 30 a 50 kilómetros, además de que necesitan presas y una vegetación abundante. “Entonces, si logras protegerlas, logras proteger a todo su ecosistema”, por lo que la única forma de asegurar que perduren los lobos, osos y jaguares es que persistan los medios en los que habitan”, agrega.

La construcción de un muro, dijo, sería un desperdicio de dinero, al considerar que es una postura política equivocada y debería atenderse desde un tema humanitario.

“Vemos el muro como un atentado contra la vida silvestre, es una solución equivocada al problema del flujo migratorio… entre más les cortemos el paso, más veremos una muerte repentina de estos animales”.

A través de su página en Facebook, la organización señala que la frontera entre Estados Unidos y México ya tiene más de 650 millas de vallas y barreras, militarizada con puestos de control, torres y oficiales de Patrulla Fronteriza armados, lo cual resulta en muertes innecesarias de humanos y vida silvestre; además, no ha ayudado con el contrabando de drogas o la trata de personas.

Berrendo sonorense

Se trata de una subespecie del berrendo que se encuentra enlistado en peligro de extensión. Autoridades de Estados Unidos como de México han colaborado para preservar esta especie, la cual habita principalmente en la reserva de la biosfera de El Pinacate.

Es de suma importancia buscar soluciones para que no desaparezca, señala el

especialista.

Para poder sobrevivir, añade, necesita espacios planos y abiertos, ideales para poder realizar una carrera rápida y no ser detectado por sus depredadores. Más allá, en verano requiere una vegetación más densa para protegerse del sol, así como un ambiente más húmedo.

Especies

 

Jaguar

Al considerarlo un animal nativo, Estados Unidos es el más interesado en que exista más población de esta especie también en peligro de extinción. Carlos Bravo detalló que la principal población reproductiva se encuentra en Sonora, en los municipios de Sahuaripa y Huásabas, pero al ser libres traspasan la frontera, por lo que el libre acceso es la única manera de repoblar el sur de Arizona y Nuevo México.

Indicó que en Estados Unidos no se han registrado hembras durante varias décadas y las más cercanas se encuentran en Sonora, en la región de Sahuaripa y Huásabas.

Pese a que los jaguares hembra no son muy dadas a recorrer grandes distancias y evitan atravesar carreteras, hay algunas que sí lo hacen por lo que antes llegaban hasta el Gran Cañón.

Oso negro

Esta población tiene muy poco contacto con los que se encuentran más al norte de la carretera interestatal 40, en Estados Unidos, por lo que su salud genética depende de los osos del Sur y México.

Otro punto a destacar, añadió Juan Carlos Bravo, es que estudios de dieta demuestran que mientras exista vegetación abundante los osos negros no buscarán otras presas. En el caso del oso negro, dijo, no existen estudios adecuados en México para conocer a detalle cuántos ejemplares hay.

Lobo mexicano

Durante los últimos 30 años ambos países han tratado de recuperar la existencia de estos animales, por lo el representante en México de Wildlands Network indicó que dichos esfuerzos se verían afectados.

Aa partir de muy pocas especies se empezó un programa de reproducción en cautiverio simultáneamente en México y Estados Unidos.

La construcción de un muro fronterizo entre Estados Unidos y México afectará a la fauna silvestre que habita en la región, y son cuatro las especies que principalmente se verían amenazadas por la división territorial: el berrendo sonorense, el jaguar, el oso negro y el lobo mexicano.

Juan Carlos Bravo, director del programa México de Wildlands Network, afirma que esas especies “están en diferentes grados de amenaza, tanto en Estados Unidos como en México, y que necesitan forzosamente espacios muy grandes para poder persistir”.

Pueden recorrer de 30 a 50 kilómetros, además de que necesitan presas y una vegetación abundante. “Entonces, si logras protegerlas, logras proteger a todo su ecosistema”, por lo que la única forma de asegurar que perduren los lobos, osos y jaguares es que persistan los medios en los que habitan”, agrega.

La construcción de un muro, dijo, sería un desperdicio de dinero, al considerar que es una postura política equivocada y debería atenderse desde un tema humanitario.

“Vemos el muro como un atentado contra la vida silvestre, es una solución equivocada al problema del flujo migratorio… entre más les cortemos el paso, más veremos una muerte repentina de estos animales”.

A través de su página en Facebook, la organización señala que la frontera entre Estados Unidos y México ya tiene más de 650 millas de vallas y barreras, militarizada con puestos de control, torres y oficiales de Patrulla Fronteriza armados, lo cual resulta en muertes innecesarias de humanos y vida silvestre; además, no ha ayudado con el contrabando de drogas o la trata de personas.

Berrendo sonorense

Se trata de una subespecie del berrendo que se encuentra enlistado en peligro de extensión. Autoridades de Estados Unidos como de México han colaborado para preservar esta especie, la cual habita principalmente en la reserva de la biosfera de El Pinacate.

Es de suma importancia buscar soluciones para que no desaparezca, señala el

especialista.

Para poder sobrevivir, añade, necesita espacios planos y abiertos, ideales para poder realizar una carrera rápida y no ser detectado por sus depredadores. Más allá, en verano requiere una vegetación más densa para protegerse del sol, así como un ambiente más húmedo.

Especies

 

Jaguar

Al considerarlo un animal nativo, Estados Unidos es el más interesado en que exista más población de esta especie también en peligro de extinción. Carlos Bravo detalló que la principal población reproductiva se encuentra en Sonora, en los municipios de Sahuaripa y Huásabas, pero al ser libres traspasan la frontera, por lo que el libre acceso es la única manera de repoblar el sur de Arizona y Nuevo México.

Indicó que en Estados Unidos no se han registrado hembras durante varias décadas y las más cercanas se encuentran en Sonora, en la región de Sahuaripa y Huásabas.

Pese a que los jaguares hembra no son muy dadas a recorrer grandes distancias y evitan atravesar carreteras, hay algunas que sí lo hacen por lo que antes llegaban hasta el Gran Cañón.

Oso negro

Esta población tiene muy poco contacto con los que se encuentran más al norte de la carretera interestatal 40, en Estados Unidos, por lo que su salud genética depende de los osos del Sur y México.

Otro punto a destacar, añadió Juan Carlos Bravo, es que estudios de dieta demuestran que mientras exista vegetación abundante los osos negros no buscarán otras presas. En el caso del oso negro, dijo, no existen estudios adecuados en México para conocer a detalle cuántos ejemplares hay.

Lobo mexicano

Durante los últimos 30 años ambos países han tratado de recuperar la existencia de estos animales, por lo el representante en México de Wildlands Network indicó que dichos esfuerzos se verían afectados.

Aa partir de muy pocas especies se empezó un programa de reproducción en cautiverio simultáneamente en México y Estados Unidos.