/ jueves 12 de octubre de 2017

Atienden casos de adicción al celular

El Centro de Tratamiento contra Adicciones Korián ya se atendieron dos casos de jovencitos

En el Centro de Tratamiento contra Adicciones Korián ya se atendieron dos casos de jovencitos en los que el uso de celular llegó a crearles una adicción de la que fueron curados.

Así lo reveló el director del centro, Ramón Shade Villarreal, quien señaló que este avance de la tecnología, preste gran servicio a la humanidad, sea también un gran problema.

En Europa y en Estados Unidos ya hay grupos grandes en tratamiento toda vez que la energía se va totalmente al aparato y desciende otras actividades, productivas algunas, por usar el mensaje a través de sus diversas modalidades.

Independientemente de que este sistema de redes sociales dé prontitud a la información y que también representa un problema por el uso que se le da aprovechando el anonimato, es conocido que hay personas, que no se despegan del aparato.

Que incluso, cuando llegan a su casa siguen o con el celular o con la computadora y al margen del aislamiento que provoca dentro de la familia llega a crear un hábito de tal forma que se pasen horas y horas sin ver hacia otro rumbo.

Señaló que por ser una moda, es muy difícil que un adicto a este nuevo enemigo, acepte ser tratado.

En el Centro de Tratamiento contra Adicciones Korián ya se atendieron dos casos de jovencitos en los que el uso de celular llegó a crearles una adicción de la que fueron curados.

Así lo reveló el director del centro, Ramón Shade Villarreal, quien señaló que este avance de la tecnología, preste gran servicio a la humanidad, sea también un gran problema.

En Europa y en Estados Unidos ya hay grupos grandes en tratamiento toda vez que la energía se va totalmente al aparato y desciende otras actividades, productivas algunas, por usar el mensaje a través de sus diversas modalidades.

Independientemente de que este sistema de redes sociales dé prontitud a la información y que también representa un problema por el uso que se le da aprovechando el anonimato, es conocido que hay personas, que no se despegan del aparato.

Que incluso, cuando llegan a su casa siguen o con el celular o con la computadora y al margen del aislamiento que provoca dentro de la familia llega a crear un hábito de tal forma que se pasen horas y horas sin ver hacia otro rumbo.

Señaló que por ser una moda, es muy difícil que un adicto a este nuevo enemigo, acepte ser tratado.