/ miércoles 26 de julio de 2017

Atrapa a jóvenes adicción al celular

POR RODRIGO MIRANDA

La nomofobia que se traduce en un trastorno siquiátrico de adicción al teléfono celular ha “aprisionado” a los jóvenes millennials, quienes presentan síntomas tales como angustia por olvidar el celular en casa o porque la pila no funciona e inclusive a cualquier lugar que llegan, lo primero que buscan es la señal de Wi-Fi en lugar de agua un baño, señaló el titular del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (CEVECE).

Al respecto, Víctor Torres Meza explicó que lamentablemente la nomofobia, que es un trastorno psiquiátrico de adicción al teléfono, ha crecido dramáticamente, sobre todo en los jóvenes millennials que son aquellos que nacieron en el año 2000.

“Esta generación prácticamente ya nació con el teléfono bajo el brazo y por lo mismo su mano derecha prácticamente la traen siempre en el celular, casi no lo sueltan”, refirió el epidemiólogo.

Los síntomas de este mal, dijo, es la angustia por olvidar el teléfono en casa y por ende son capaces de bajarse del transporte público y regresarse por el celular, o también porque su pila no sirve, “hay jóvenes que si llegan a algún lugar lo primero que buscan es la señal de Wi-Fi en lugar de agua o el mismo baño”, agregó.

Aunado a ello, detalló, hay jóvenes que cuando suena o vibra el celular, de inmediato revisan su teléfono, “hay casos donde llegan a revisar el celular entre 40 y 50 veces por minuto y eso ya es un síntoma muy marcado de la nomofobia”, expresó.

Este mal, afirmó Torres Meza, es un problema de salud mental que genera problemas físicos que se manifiestan en el cuerpo, tales como el síndrome de ojo seco, que se presenta cuando los jóvenes una vez que se acuestan y con la luz apagada revisan su celular.

Aunado a problemas en los dedos por el uso constante del teléfono, así como la utilización del mouse con las computadoras que provoca un problema en la mano del usuario.

Y es que, finalizó, este fenómeno genera problemas de salud mental, tales como depresión y una prueba de este hecho es el llamado reto de la ballena azul que aterriza en el suicidio de las personas.

POR RODRIGO MIRANDA

La nomofobia que se traduce en un trastorno siquiátrico de adicción al teléfono celular ha “aprisionado” a los jóvenes millennials, quienes presentan síntomas tales como angustia por olvidar el celular en casa o porque la pila no funciona e inclusive a cualquier lugar que llegan, lo primero que buscan es la señal de Wi-Fi en lugar de agua un baño, señaló el titular del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (CEVECE).

Al respecto, Víctor Torres Meza explicó que lamentablemente la nomofobia, que es un trastorno psiquiátrico de adicción al teléfono, ha crecido dramáticamente, sobre todo en los jóvenes millennials que son aquellos que nacieron en el año 2000.

“Esta generación prácticamente ya nació con el teléfono bajo el brazo y por lo mismo su mano derecha prácticamente la traen siempre en el celular, casi no lo sueltan”, refirió el epidemiólogo.

Los síntomas de este mal, dijo, es la angustia por olvidar el teléfono en casa y por ende son capaces de bajarse del transporte público y regresarse por el celular, o también porque su pila no sirve, “hay jóvenes que si llegan a algún lugar lo primero que buscan es la señal de Wi-Fi en lugar de agua o el mismo baño”, agregó.

Aunado a ello, detalló, hay jóvenes que cuando suena o vibra el celular, de inmediato revisan su teléfono, “hay casos donde llegan a revisar el celular entre 40 y 50 veces por minuto y eso ya es un síntoma muy marcado de la nomofobia”, expresó.

Este mal, afirmó Torres Meza, es un problema de salud mental que genera problemas físicos que se manifiestan en el cuerpo, tales como el síndrome de ojo seco, que se presenta cuando los jóvenes una vez que se acuestan y con la luz apagada revisan su celular.

Aunado a problemas en los dedos por el uso constante del teléfono, así como la utilización del mouse con las computadoras que provoca un problema en la mano del usuario.

Y es que, finalizó, este fenómeno genera problemas de salud mental, tales como depresión y una prueba de este hecho es el llamado reto de la ballena azul que aterriza en el suicidio de las personas.