/ miércoles 29 de mayo de 2024

¡A las urnas!

Un gobierno democrático se halla próximo a la libertad; el de unos pocos, se halla próximo a la tiranía.

Tácito

En las oficinas de Palacio Nacional pulula el nerviosismo. No se explica de otro modo la machacona insistencia del presidente por violar la ley electoral vigente al atacar todos los días a la candidata opositora.

De nada han valido más de 30 medidas cautelares del INE y el Tribunal Electoral por intervenir en los comicios. No le importa hacer campaña descaradamente. Irónicamente, él impulsó dicha normativa cuando fue víctima de atropellos por parte del poder. Sabe que la presidenta del INE está de su lado.

AMLO nunca ha estado seguro del triunfo y carisma de su candidata. Quizá por eso ha dicho, desde el púlpito de su matiné, que la elección del próximo domingo “será un referéndum de su gobierno” (27/05/2024). Es decir, lo que está planteando, sin tapujos, es que los votantes deben orientarse por lo que hizo su administración y no necesariamente por lo que propone su corcholata.

Siempre él, nadie más que él. Todo debe girar alrededor de su presencia y de sus obras. Aunque no está en la boleta, se debe traslucir celestialmente y los electores deben tener presente su imagen al ir a votar. Anuncio de la perpetuidad que viene.

En este homenaje al narcisismo, recordemos su malestar cuando en el primer debate presidencial, la posible heredera no personificó sus logros. Hubo reprimenda. En el segundo, ya hubo fanfarrias al señor de Palacio.

Ahora, López Obrador, declaró una “alerta al fraude”. ¿El hombre más poderoso del país, que controla el presupuesto, medios públicos, Guardia Nacional, Ejército, Marina y 23 gubernaturas se queja de ilegalidades en el proceso?, ¿quien debe proteger la democracia y los valores constitucionales anuncia un peligro en las elecciones si su candidata no gana?, ¿qué líder es éste cuando afirma que un resultado adverso sería un acto fraudulento?, ¿está pensando en persecuciones, detenciones y violencia si falla su supuesto “plebiscito”?, ¿cederá el poder?, ¿otorgará la banda presidencial a la candidata opositora?, ¿y su maderismo?

Mientras se resuelven esas incógnitas, es preciso y urgente que el electorado inunde las casillas el próximo domingo y vote por el cambio. No se puede seguir sosteniendo a un gobierno que su única ruta es: más militarismo, el debilitamiento de la división de poderes, pauperización de la salud, profundización de la desigualdad y hacer más ricos a los ricos.

Asaltemos las urnas pacíficamente con nuestra poderosa arma que es la credencial de elector. Que nadie se margine de este día definitorio para la vida democrática de nuestro país.

@pedro_penaloz

Un gobierno democrático se halla próximo a la libertad; el de unos pocos, se halla próximo a la tiranía.

Tácito

En las oficinas de Palacio Nacional pulula el nerviosismo. No se explica de otro modo la machacona insistencia del presidente por violar la ley electoral vigente al atacar todos los días a la candidata opositora.

De nada han valido más de 30 medidas cautelares del INE y el Tribunal Electoral por intervenir en los comicios. No le importa hacer campaña descaradamente. Irónicamente, él impulsó dicha normativa cuando fue víctima de atropellos por parte del poder. Sabe que la presidenta del INE está de su lado.

AMLO nunca ha estado seguro del triunfo y carisma de su candidata. Quizá por eso ha dicho, desde el púlpito de su matiné, que la elección del próximo domingo “será un referéndum de su gobierno” (27/05/2024). Es decir, lo que está planteando, sin tapujos, es que los votantes deben orientarse por lo que hizo su administración y no necesariamente por lo que propone su corcholata.

Siempre él, nadie más que él. Todo debe girar alrededor de su presencia y de sus obras. Aunque no está en la boleta, se debe traslucir celestialmente y los electores deben tener presente su imagen al ir a votar. Anuncio de la perpetuidad que viene.

En este homenaje al narcisismo, recordemos su malestar cuando en el primer debate presidencial, la posible heredera no personificó sus logros. Hubo reprimenda. En el segundo, ya hubo fanfarrias al señor de Palacio.

Ahora, López Obrador, declaró una “alerta al fraude”. ¿El hombre más poderoso del país, que controla el presupuesto, medios públicos, Guardia Nacional, Ejército, Marina y 23 gubernaturas se queja de ilegalidades en el proceso?, ¿quien debe proteger la democracia y los valores constitucionales anuncia un peligro en las elecciones si su candidata no gana?, ¿qué líder es éste cuando afirma que un resultado adverso sería un acto fraudulento?, ¿está pensando en persecuciones, detenciones y violencia si falla su supuesto “plebiscito”?, ¿cederá el poder?, ¿otorgará la banda presidencial a la candidata opositora?, ¿y su maderismo?

Mientras se resuelven esas incógnitas, es preciso y urgente que el electorado inunde las casillas el próximo domingo y vote por el cambio. No se puede seguir sosteniendo a un gobierno que su única ruta es: más militarismo, el debilitamiento de la división de poderes, pauperización de la salud, profundización de la desigualdad y hacer más ricos a los ricos.

Asaltemos las urnas pacíficamente con nuestra poderosa arma que es la credencial de elector. Que nadie se margine de este día definitorio para la vida democrática de nuestro país.

@pedro_penaloz