/ lunes 12 de octubre de 2015

Arte y Academia

Ana María Longi / El Sol de México

Hugo Gutiérrez Vega: el amado poeta mexicano de la hermosa faz, de los dulces ojos y del claro, pausado y suave acento, continúa -después de su deceso ocurrido el sábado 26 de septiembre de 2015-, inspirando evocaciones amorosas por parte de todos: de su familia, de los universitarios, académicos, dramaturgos, actores, diplomáticos, literatos, escritores; de los alumnos de toda su vida; del Conaculta, del INBA, del seminario de cultura mexicana, de la Academia Mexicana de la Lengua, de todos; y, en suma y por supuesto, por todos esos afortunados lectores de sus 48 libros: 35 de poesía, 13 en prosa, unidos todos ellos a sus innumerables ensayos.

Y lo mejor de lo mejor, es que se le recuerda por sus grandes conocimientos y sui géneris inteligencia, sus sintéticas frases saturadas de sabiduría, alegría y fino sentido del humor. igualmente, se le recuerda por su irrenunciable prestancia, sencillez, coherencia y esa, diríase, gran dignidad de caballero cervantino. empero más que todo eso, quizá, por su amor a la vida... y por la plenitud de una creación poética, que él, Gutiérrez Vega, logró transmutarla a la cotidiana realidad de 81 años de hermosa existencia.

Curioso, pero cuando los heterogéneos grupos que lloran y extrañan la presencia física de Hugo Gutiérrez Vega, hablan de él, con signos faciales que denotan una evocación feliz. “Jamás olvidaré -explica Eduardo Valle, ahora de 40 años- aquella pregunta que por pura suerte, le hice al Doctor Hugo Gutiérrez Vega, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde era profesor de tiempo completo, al igual que de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la misma Casa de Estudios”, anota Valle y prosigue:

“Maestro: ¿Qué tan necesaria o importante es la poesía para los seres humanos? Y ¡oh maravilla! el maestro me respondió de una manera tan increíblemente hermosa y por siempre irreproducible de mi parte, que he vivido maravillado desde entonces. Pues él, Gutiérrez Vega, me estaba respondiendo con la más deliciosa e inalcanzable poesía en prosa, en aquel dorado instante... En aquella oportunidad única e irrepetible ¡cielos! ¡Cuánto lo sentí y lo sigo sintiendo deveras! ¡Cómo hubiera deseado haber contado con un chip-grabador en mi cerebro, o mínimo una grabadorcita. Ni modo!”, remata Eduardo zigzagueando la cabeza.

- Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta

Así, en la funeraria de Félix Cuevas, no cabía un alfiler, porque iba llegando poco a poco todo el mundo. Hugo Gutiérrez Vega el hombre de letras, de teatro, el periodista, el promotor cultural, el maestro y amigo, fue despedido por la comunidad cultural de México con el más sincero y real afecto. Pues como todos sabemos, el intelectual nos dejó un vasto legado en numerosas áreas de la vida cultural de nuestro país, contribuyó con su respaldo generoso a la formación de varias generaciones de escritores, poetas, editores y periodistas. Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, afirmó que Hugo Gutiérrez Vega fue una figura esencial para nuestra cultura no solo por su contribución a la poesía, al ensayo, la traducción, el periodismo, sino como un gran promotor cultural que además fue diplomático durante más de 30 años y difundió la riqueza de México en lugares como España, Italia, Grecia y Puerto Rico. “Deja un legado de más de 48 libros, 13 en prosa, 35 en poesía e innumerables ensayos, contribuyendo con su respaldo a la formación de varias generaciones de escritores, poetas, editores y periodistas. Fue el prototipo del intelectual que tuvo una visión muy amplia del mundo con una cultura universal extraordinaria pero que nunca perdió los valores de la cultura mexicana”, aseveró el funcionario Rafael Tovar y de Teresa.

Asimismo, el presidente del Conaculta afirmó que Hugo Gutiérrez Vega fue una figura esencial para nuestra cultura no solo por su contribución a la Poesía, el ensayo, la traducción, el periodismo, sino como un gran promotor cultural que además fue diplomático durante 30 años y difundió la riqueza de México en lugares como España, Italia, Grecia y Puerto Rico. “Fue un hombre que cómo académico también destacó, fue rector de la Universidad de Querétaro, como militante de sus propias ideas fue un hombre muy coherente y respetuoso de los demás. Fue el prototipo del intelectual que demostraba una visión muy amplia del mundo con una cultura universal extraordinaria pero que nunca perdió los valores de la cultura mexicana”, enfatizó el funcionario, realizando una guardia de honor ante el féretro de Hugo Gutiérrez Vega, acompañando a su viuda Lucinda Ruiz Posada, a sus hijas Fuensanta y Lucinda Gutiérrez Ruiz, sus nietos Rita y Bruno, así como al periodista Luis Tovar, colaborador más cercano de Hugo Gutiérrez Vega en La Jornada Semanal.

- Elena Poniatowska y Vicente Quirarte

Elenita Poniatowska evocó a Hugo Gutiérrez Vega como un hombre generoso que siempre estuvo preocupado por apoyar a los jóvenes y por abrir para ellos nuevas rutas dentro de la cultura. “Me da mucho gusto que las nuevas generaciones nunca dejaron de buscarlo, de verlo como un maestro, de aprender de él. Hugo fue un hombre muy querido que deja un legado importantísimo en nuestra cultura y al que vamos a extrañar mucho”; en tanto el literato mexicano Vicente Quirarte, afirmó que Hugo Gutiérrez Vega, fue uno de los hombres de cultura más queridos y respetados de México y que fue siempre coherente con sus ideas y generoso para compartir sus conocimientos. “Sentimos profundamente su partida, fue un hombre que se hizo indispensable para nuestra vida cultural y cuyo vasto legado debe ser conocido por las nuevas generaciones”, concluyó.

- “Buscado amor” con prólogo de Alberti

A cinco días del fallecimiento del escritor, se llevó a efecto la cobertura “50 años de Buscado amor”, para conmemorar la primera obra literaria del reconocido escritor jalisciense y recordarlo entre amigos. familiares y lectores. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la Universidad de Guadalajara organizaron en conjunto esta actividad en la que participaron Diana Bracho, Tonatih Bravo Padilla, Lucinda Ruiz, Alejandro Sánchez Cortés y Carmen Villoro. “Rafael Alberti -señalaron los ponentes-, poeta de la llamada Generación del 27, escribe en 1965: “Aquí en Roma, mi amigo, primavera,/ es aquí en Roma donde te conozco/ y oigo cantar tu personal acento”... Es el inicio del prólogo en forma de poema que es parte de Buscado amor, primer libro de Hugo Gutiérrez Vega publicado por Editorial Losada de Buenos Aires ese mismo año.

Aproximadamente desde los 18 años, el entonces joven Hugo Gutiérrez Vega empezó a escribir sus primeros versos y publicarlos, con una fuerte influencia de Rafael Alberti y su libro Marinero en Tierra. Sin anticiparlo, este poeta catalán se convirtió posteriormente en un faro de luz para él desde que lo conoció en aquella ciudad italiana, pues lo llevó de la mano en los caminos de la poesía y las diversas maneras de percibirla.

Jalisco ha sido tierra de algunos de los mejores poetas que ha dado México. Francisco González León, el poeta de Lagos de Moreno, puede ser uno de esos destellos luminosos de las letras que dejaron huella en escritores en ciernes, como fue el caso particular de Hugo Gutiérrez Vega, que nació en esa zona de la perla tapatía y recibió influjo directo de él y de otros intelectuales de su mismo Estado, como Alfredo R. Placencia, el gran poeta religioso del siglo XX. Otra voz que halló eco en la novel vida literaria de Gutiérrez Vega fue el escritor Ramón López Velarde con su libro El son del corazón.

- Monsiváis, Pitol, Pacheco, Gelman

La década de los años 50 vio desempeñarse a una nueva generación de escritores en México, de la que Hugo Gutiérrez Vega es parte y con la que compartió momentos personales y profesionales. De ese entonces data su amistad con muchachos que apenas comenzaban a forjar su propio nombre: Carlos Monsiváis, de quien dijo fue como su hermano, Sergio Pitol, también muy amigo de él, así como José Emilio Pacheco. Más tarde conoció y se relacionó cercanamente con el argentino Juan Gelman.

Es en este contexto que Hugo Gutiérrez Vega comenzó su desarrollo literario y Buscado Amor entabla un diálogo con todas esas experiencias de manera directa. “La metáfora la maneja de manera muy matizada, siempre con recursos muy apegados al lenguaje coloquial. Un lenguaje que raya en lo sencillo. porque creo que la poesía, su estructura y más allá del estilo que se pueda prefabricar un poeta, creo que debe de tener el mensaje claro y directo. Esa es una concepción particular del nuestro”, explica Víktor Boga de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la Universidad de Guadalajara.

- “Me exijo claridad” declaró el poeta

Buscado amor no oculta su relación estrecha con la obra de Salvador Novo; incluso, desde el título ya se nota un guiño hacia el poemario Nuevo amor, del escritor perteneciente al grupo de los Contemporáneos. La propuesta de la ópera prima de Gutiérrez Vega, se dirige al ofrecimiento de una poesía completamente transparente, característica que recorre todo su trabajo hasta la fecha. Uno de sus poemas, dice justamente: “Me exijo claridad, nada me dice el turbio soliloquio”. La transparencia, para Hugo Gutiérrez Vega siempre fue por delante al escribir poesía, situación que la crítica muchas veces le reprochó por el motivo de no usar metáforas. Él siempre respondió que fue justamente por ir siempre en búsqueda de claridad, que las desechó. Pues prefirió la simplicidad dentro de un camino propio que finalmente lo condujo -directa y consecuentemente -, a escribir más de 30 libros de poesía.

- Libro revelador

El capitulado de Buscado amor es también revelador. “Poemas de amor joven” abre esta experiencia poética. “Poemas del amor pensativo”, “Poemas de verano”, “Grecia. La ciudad en ruinas” y “El viento y las palabras” son otras partes de este libro que Gutiérrez Vega escribió a los 31 años mientras hacía un viaje por Rumania con Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias y el propio Rafael Alberti. De ellos aprendió aún más a amar la poesía.

“Pudo haber escrito desde antes, desde los 20, puesto que toda la vida ha estado inmerso en los libros, pero se dio hasta los 31. Son puros aciertos los que hay en este libro en el que hay un canto a la vida, a este acontecer diario de la mujer y el amor. Buscado amor compila eso específicamente y de ahí Hugo Gutiérrez Vega parte hacia otros que ya son como una continuidad. Es aquí donde se vislumbra lo que iba a ser el joven poeta a lo largo de su carrera”, finalizó Víktor Boga.

El multipremiado y multicondecorado escritor a nivel nacional e internacional, Hugo Gutiérrez Vega, fue Miembro Titular Emérito del Seminario de Cultura Mexicana hasta 2015, miembro de carrera del Servicio Exterior Mexicano, al cual ingresó en 1963. Fue agregado cultural de la Embajada de México en Italia de 1963 a 1966. Consejero cultural de la Embajada de México en la Gran Bretaña de 1967 a 1972, consejero cultural de la Embajada de México en España de 1979 a 1983, ministro encargado de Asuntos Culturales de la Embajada de México en Washington de 1983 a 1986, Cónsul general de México en Brasil de 1986 a 1988, embajador de México en Grecia, concurrente en Líbano, Chipre, Rumania y Moldova de 1988 a 1995. Asimismo realizó trabajos especiales para la UNESCO en Irán y la Unión Soviética. Cónsul General de México en San Juán, Puerto Rico a partir del 30 de junio de 1995. Jubilado en 1998.

Como académico ha sido maestro de la Universidad Autónoma de Querétaro (En la Escuela Preparatoria y la Escuela de Derecho); rector de la Universidad Autónoma de Querétaro (Fundador de las Escuelas de Idiomas y Psicología); maestro de tiempo completo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y de Filosofía y letras de la UNAM; director de “La Casa del Lago” de la misma universidad, así como director general de Difusión Cultural y director de la Revista de la Universidad (UNAM; maestro visitante y conferencista en universidades de Italia, Inglaterra, Rumania, Estados Unidos de América, España, Portugal, Grecia, Brasil, Argentina y Noruega; Doctor Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Querétaro... Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, ruso, rumano, portugués, griego y turco. Con tristeza me despido reiterándoles:

Un beso... Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com

Ana María Longi / El Sol de México

Hugo Gutiérrez Vega: el amado poeta mexicano de la hermosa faz, de los dulces ojos y del claro, pausado y suave acento, continúa -después de su deceso ocurrido el sábado 26 de septiembre de 2015-, inspirando evocaciones amorosas por parte de todos: de su familia, de los universitarios, académicos, dramaturgos, actores, diplomáticos, literatos, escritores; de los alumnos de toda su vida; del Conaculta, del INBA, del seminario de cultura mexicana, de la Academia Mexicana de la Lengua, de todos; y, en suma y por supuesto, por todos esos afortunados lectores de sus 48 libros: 35 de poesía, 13 en prosa, unidos todos ellos a sus innumerables ensayos.

Y lo mejor de lo mejor, es que se le recuerda por sus grandes conocimientos y sui géneris inteligencia, sus sintéticas frases saturadas de sabiduría, alegría y fino sentido del humor. igualmente, se le recuerda por su irrenunciable prestancia, sencillez, coherencia y esa, diríase, gran dignidad de caballero cervantino. empero más que todo eso, quizá, por su amor a la vida... y por la plenitud de una creación poética, que él, Gutiérrez Vega, logró transmutarla a la cotidiana realidad de 81 años de hermosa existencia.

Curioso, pero cuando los heterogéneos grupos que lloran y extrañan la presencia física de Hugo Gutiérrez Vega, hablan de él, con signos faciales que denotan una evocación feliz. “Jamás olvidaré -explica Eduardo Valle, ahora de 40 años- aquella pregunta que por pura suerte, le hice al Doctor Hugo Gutiérrez Vega, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde era profesor de tiempo completo, al igual que de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la misma Casa de Estudios”, anota Valle y prosigue:

“Maestro: ¿Qué tan necesaria o importante es la poesía para los seres humanos? Y ¡oh maravilla! el maestro me respondió de una manera tan increíblemente hermosa y por siempre irreproducible de mi parte, que he vivido maravillado desde entonces. Pues él, Gutiérrez Vega, me estaba respondiendo con la más deliciosa e inalcanzable poesía en prosa, en aquel dorado instante... En aquella oportunidad única e irrepetible ¡cielos! ¡Cuánto lo sentí y lo sigo sintiendo deveras! ¡Cómo hubiera deseado haber contado con un chip-grabador en mi cerebro, o mínimo una grabadorcita. Ni modo!”, remata Eduardo zigzagueando la cabeza.

- Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta

Así, en la funeraria de Félix Cuevas, no cabía un alfiler, porque iba llegando poco a poco todo el mundo. Hugo Gutiérrez Vega el hombre de letras, de teatro, el periodista, el promotor cultural, el maestro y amigo, fue despedido por la comunidad cultural de México con el más sincero y real afecto. Pues como todos sabemos, el intelectual nos dejó un vasto legado en numerosas áreas de la vida cultural de nuestro país, contribuyó con su respaldo generoso a la formación de varias generaciones de escritores, poetas, editores y periodistas. Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, afirmó que Hugo Gutiérrez Vega fue una figura esencial para nuestra cultura no solo por su contribución a la poesía, al ensayo, la traducción, el periodismo, sino como un gran promotor cultural que además fue diplomático durante más de 30 años y difundió la riqueza de México en lugares como España, Italia, Grecia y Puerto Rico. “Deja un legado de más de 48 libros, 13 en prosa, 35 en poesía e innumerables ensayos, contribuyendo con su respaldo a la formación de varias generaciones de escritores, poetas, editores y periodistas. Fue el prototipo del intelectual que tuvo una visión muy amplia del mundo con una cultura universal extraordinaria pero que nunca perdió los valores de la cultura mexicana”, aseveró el funcionario Rafael Tovar y de Teresa.

Asimismo, el presidente del Conaculta afirmó que Hugo Gutiérrez Vega fue una figura esencial para nuestra cultura no solo por su contribución a la Poesía, el ensayo, la traducción, el periodismo, sino como un gran promotor cultural que además fue diplomático durante 30 años y difundió la riqueza de México en lugares como España, Italia, Grecia y Puerto Rico. “Fue un hombre que cómo académico también destacó, fue rector de la Universidad de Querétaro, como militante de sus propias ideas fue un hombre muy coherente y respetuoso de los demás. Fue el prototipo del intelectual que demostraba una visión muy amplia del mundo con una cultura universal extraordinaria pero que nunca perdió los valores de la cultura mexicana”, enfatizó el funcionario, realizando una guardia de honor ante el féretro de Hugo Gutiérrez Vega, acompañando a su viuda Lucinda Ruiz Posada, a sus hijas Fuensanta y Lucinda Gutiérrez Ruiz, sus nietos Rita y Bruno, así como al periodista Luis Tovar, colaborador más cercano de Hugo Gutiérrez Vega en La Jornada Semanal.

- Elena Poniatowska y Vicente Quirarte

Elenita Poniatowska evocó a Hugo Gutiérrez Vega como un hombre generoso que siempre estuvo preocupado por apoyar a los jóvenes y por abrir para ellos nuevas rutas dentro de la cultura. “Me da mucho gusto que las nuevas generaciones nunca dejaron de buscarlo, de verlo como un maestro, de aprender de él. Hugo fue un hombre muy querido que deja un legado importantísimo en nuestra cultura y al que vamos a extrañar mucho”; en tanto el literato mexicano Vicente Quirarte, afirmó que Hugo Gutiérrez Vega, fue uno de los hombres de cultura más queridos y respetados de México y que fue siempre coherente con sus ideas y generoso para compartir sus conocimientos. “Sentimos profundamente su partida, fue un hombre que se hizo indispensable para nuestra vida cultural y cuyo vasto legado debe ser conocido por las nuevas generaciones”, concluyó.

- “Buscado amor” con prólogo de Alberti

A cinco días del fallecimiento del escritor, se llevó a efecto la cobertura “50 años de Buscado amor”, para conmemorar la primera obra literaria del reconocido escritor jalisciense y recordarlo entre amigos. familiares y lectores. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la Universidad de Guadalajara organizaron en conjunto esta actividad en la que participaron Diana Bracho, Tonatih Bravo Padilla, Lucinda Ruiz, Alejandro Sánchez Cortés y Carmen Villoro. “Rafael Alberti -señalaron los ponentes-, poeta de la llamada Generación del 27, escribe en 1965: “Aquí en Roma, mi amigo, primavera,/ es aquí en Roma donde te conozco/ y oigo cantar tu personal acento”... Es el inicio del prólogo en forma de poema que es parte de Buscado amor, primer libro de Hugo Gutiérrez Vega publicado por Editorial Losada de Buenos Aires ese mismo año.

Aproximadamente desde los 18 años, el entonces joven Hugo Gutiérrez Vega empezó a escribir sus primeros versos y publicarlos, con una fuerte influencia de Rafael Alberti y su libro Marinero en Tierra. Sin anticiparlo, este poeta catalán se convirtió posteriormente en un faro de luz para él desde que lo conoció en aquella ciudad italiana, pues lo llevó de la mano en los caminos de la poesía y las diversas maneras de percibirla.

Jalisco ha sido tierra de algunos de los mejores poetas que ha dado México. Francisco González León, el poeta de Lagos de Moreno, puede ser uno de esos destellos luminosos de las letras que dejaron huella en escritores en ciernes, como fue el caso particular de Hugo Gutiérrez Vega, que nació en esa zona de la perla tapatía y recibió influjo directo de él y de otros intelectuales de su mismo Estado, como Alfredo R. Placencia, el gran poeta religioso del siglo XX. Otra voz que halló eco en la novel vida literaria de Gutiérrez Vega fue el escritor Ramón López Velarde con su libro El son del corazón.

- Monsiváis, Pitol, Pacheco, Gelman

La década de los años 50 vio desempeñarse a una nueva generación de escritores en México, de la que Hugo Gutiérrez Vega es parte y con la que compartió momentos personales y profesionales. De ese entonces data su amistad con muchachos que apenas comenzaban a forjar su propio nombre: Carlos Monsiváis, de quien dijo fue como su hermano, Sergio Pitol, también muy amigo de él, así como José Emilio Pacheco. Más tarde conoció y se relacionó cercanamente con el argentino Juan Gelman.

Es en este contexto que Hugo Gutiérrez Vega comenzó su desarrollo literario y Buscado Amor entabla un diálogo con todas esas experiencias de manera directa. “La metáfora la maneja de manera muy matizada, siempre con recursos muy apegados al lenguaje coloquial. Un lenguaje que raya en lo sencillo. porque creo que la poesía, su estructura y más allá del estilo que se pueda prefabricar un poeta, creo que debe de tener el mensaje claro y directo. Esa es una concepción particular del nuestro”, explica Víktor Boga de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega de la Universidad de Guadalajara.

- “Me exijo claridad” declaró el poeta

Buscado amor no oculta su relación estrecha con la obra de Salvador Novo; incluso, desde el título ya se nota un guiño hacia el poemario Nuevo amor, del escritor perteneciente al grupo de los Contemporáneos. La propuesta de la ópera prima de Gutiérrez Vega, se dirige al ofrecimiento de una poesía completamente transparente, característica que recorre todo su trabajo hasta la fecha. Uno de sus poemas, dice justamente: “Me exijo claridad, nada me dice el turbio soliloquio”. La transparencia, para Hugo Gutiérrez Vega siempre fue por delante al escribir poesía, situación que la crítica muchas veces le reprochó por el motivo de no usar metáforas. Él siempre respondió que fue justamente por ir siempre en búsqueda de claridad, que las desechó. Pues prefirió la simplicidad dentro de un camino propio que finalmente lo condujo -directa y consecuentemente -, a escribir más de 30 libros de poesía.

- Libro revelador

El capitulado de Buscado amor es también revelador. “Poemas de amor joven” abre esta experiencia poética. “Poemas del amor pensativo”, “Poemas de verano”, “Grecia. La ciudad en ruinas” y “El viento y las palabras” son otras partes de este libro que Gutiérrez Vega escribió a los 31 años mientras hacía un viaje por Rumania con Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias y el propio Rafael Alberti. De ellos aprendió aún más a amar la poesía.

“Pudo haber escrito desde antes, desde los 20, puesto que toda la vida ha estado inmerso en los libros, pero se dio hasta los 31. Son puros aciertos los que hay en este libro en el que hay un canto a la vida, a este acontecer diario de la mujer y el amor. Buscado amor compila eso específicamente y de ahí Hugo Gutiérrez Vega parte hacia otros que ya son como una continuidad. Es aquí donde se vislumbra lo que iba a ser el joven poeta a lo largo de su carrera”, finalizó Víktor Boga.

El multipremiado y multicondecorado escritor a nivel nacional e internacional, Hugo Gutiérrez Vega, fue Miembro Titular Emérito del Seminario de Cultura Mexicana hasta 2015, miembro de carrera del Servicio Exterior Mexicano, al cual ingresó en 1963. Fue agregado cultural de la Embajada de México en Italia de 1963 a 1966. Consejero cultural de la Embajada de México en la Gran Bretaña de 1967 a 1972, consejero cultural de la Embajada de México en España de 1979 a 1983, ministro encargado de Asuntos Culturales de la Embajada de México en Washington de 1983 a 1986, Cónsul general de México en Brasil de 1986 a 1988, embajador de México en Grecia, concurrente en Líbano, Chipre, Rumania y Moldova de 1988 a 1995. Asimismo realizó trabajos especiales para la UNESCO en Irán y la Unión Soviética. Cónsul General de México en San Juán, Puerto Rico a partir del 30 de junio de 1995. Jubilado en 1998.

Como académico ha sido maestro de la Universidad Autónoma de Querétaro (En la Escuela Preparatoria y la Escuela de Derecho); rector de la Universidad Autónoma de Querétaro (Fundador de las Escuelas de Idiomas y Psicología); maestro de tiempo completo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y de Filosofía y letras de la UNAM; director de “La Casa del Lago” de la misma universidad, así como director general de Difusión Cultural y director de la Revista de la Universidad (UNAM; maestro visitante y conferencista en universidades de Italia, Inglaterra, Rumania, Estados Unidos de América, España, Portugal, Grecia, Brasil, Argentina y Noruega; Doctor Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Querétaro... Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, ruso, rumano, portugués, griego y turco. Con tristeza me despido reiterándoles:

Un beso... Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com