/ lunes 3 de abril de 2017

Juan Luis Silis tiene lo necesario

Consiguió las faenas del Serial

Miguel Ángel García

FOTOS: ALEJANDRO VILLA

ANTES que nada, un aplauso de pie para los toreros que la tarde de ayer en la Plaza México. Les plantaron cara a los imponentes toros de San Marcos; pese su escaso rodaje supieron los tres solventaron las papeletas, cada uno con los alcances que tuvo.

Técnicamente no hubo triunfador. En teoría es Juan Luis Silis el virtual ganador, ya que además de haber cortado una oreja en su primera actuación, es el consiguió estructurar dos faenas de alto grado, de buen corte y bien medidas. Silis se anotó como el torero que puede caminar y aprovechar cabalmente las diez corridas de toros y el puesto en la próxima Temporada Grande que ofreció TauroPlaza México. El resultado será dado a conocer mañana por el matador Mario Zulaica. REMENDÓ EL ENCIERRO

Se lidió un encierro de San Marcos, propiedad de Marcos García Vivanco, sumamente imponentes de lámina y con las complicaciones que da la edad. Eran unos señores toros; sobresalió el sexto, Salsero, que tuvo mayor nobleza, recorrido y calidad. Para el picador fueron regulares. En segundo lugar salió uno de Valparaíso, débil con su punto de calidad.

INDICADO

Silis regresó para culminar su propósito. Saludó con lances de calidad al astado de impresionante catadura. Y bueno, el señor toro habló y organizó el tercio de banderillas, tan así que los banderilleros se convirtieron en "rejoneadores". En el inicio con la muleta el torero se dobló poderosamente para ahormar más la cabeza del impresionante animal. No fue fácil este serio compañero, pero Silis tiene lo suyo y sacó su poca experiencia.

Extrajo muletazos con el doble de mérito. Le extrajo pases a este animal, una labor titánica. Juan Luis no se quedó con ganas de nada y arranco trazos por ambos lados del astado bajo intensas ráfagas de viento que le pusieron más cuesta arriba las cosas. Finalmente, ligó pases de pitón a pitón para cazar hábilmente a su enemigo y sepultar casi entera la espada. Vino lo mejor de la tarde con el cierra plaza. Más que lances lucidores se hizo del toro con una brega excepcional. Nuevamente se dobló al inicio de su labor con muleta, para después comenzar a tejer series de buen calado por lado derecho. Y repitió la dosis con mayor impacto ligando hasta ocho muletazos, dándose el lujo de rematar de un soberbio desdén.

Creció la faena, las series y la emoción. Recreándose el torero que daba respiro a su oponente entre tanda y tanda, sin ahogarlo, consintiendo a su socio. Intentó por izquierda, pero el burel se quedó muy corto y volvió al pitón derecho para nuevamente terminar de exprimir los pases que tenía el de San Marcos. Al irse tras la espada desapareció la fe del torero. Marcó un pinchazo horrible seguido de otro, para así perder lo que hubiera sido una oreja de mucho peso. Salió al tercio, hasta ahí bien ganado todo, pero se arrancó a dar la vuelta. Con todo y eso ahí queda la gran labor de Juan Luis, quien es por mucho el torero que TauroPlaza México está buscando. BARBA Y MURILLO

Fabián Barba se guardó los lances de recibo y quites, toda idea y oportunidad se la guardó para el tercio de muleta, ya que su primer socio no estaba para hacerle fiesta ni dudarle un segundo. Fabián le plantó cara con firmeza, extrajo muletazos de un mérito sorpréndete, ya que el de San Marcos no tenía la franqueza en su andar y no dejaba de mirar al torero, amén de traer la cabeza suelta. A base de estarle insistiendo y atacando, el socio comenzó a dar de sí y ante ello. Intentó arrimarse para encelar al toro y demostrar que era suya la situación, pero Tango, le pegó un arropón del que Barba se salvó de milagro. Tras este incidente mejor decidió cortar la labor. El hidrocálido puso el mayor condimento de una faena repleta de entrega y emoción. Aplausos y salió al tercio.

Barba tuvo la idea y empeño ante su segundo oponente. El rompecabezas que le puso en la mesa su socio no fue nada sencillo. Y no le encontró la cuadratura por ningún lado. Complicado este animal. Mal con la espada.

Pepe Murillo, sin qué destacar más que una larga cambiada de hinojos en los saludos capoteros ante el primer astado de su lote, se topó ante la debilidad que dejó como primera impresión el sanmarqueño. Fue reservón su socio, no se animó por completo a embestir, pero cuando lo hizo el torero hilvanó una tanda al natural de muy buena manufactura, lo mismo que por el pitón derecho, alargando el pase gracias a que el toro se desplazó de largo en esos instantes. Finalmente acusó esa debilidad y sucumbió. Mal con la espada el torero. Murillo salió con toda la disposición en su segundo astado, al que recibió de gaoneras precisas y en corto terreno. Con la muleta comenzó con buenas intenciones, luego la duda le comió terreno y ya no se sobrepuso a la exposición del toro. Mal matando.

Consiguió las faenas del Serial

Miguel Ángel García

FOTOS: ALEJANDRO VILLA

ANTES que nada, un aplauso de pie para los toreros que la tarde de ayer en la Plaza México. Les plantaron cara a los imponentes toros de San Marcos; pese su escaso rodaje supieron los tres solventaron las papeletas, cada uno con los alcances que tuvo.

Técnicamente no hubo triunfador. En teoría es Juan Luis Silis el virtual ganador, ya que además de haber cortado una oreja en su primera actuación, es el consiguió estructurar dos faenas de alto grado, de buen corte y bien medidas. Silis se anotó como el torero que puede caminar y aprovechar cabalmente las diez corridas de toros y el puesto en la próxima Temporada Grande que ofreció TauroPlaza México. El resultado será dado a conocer mañana por el matador Mario Zulaica. REMENDÓ EL ENCIERRO

Se lidió un encierro de San Marcos, propiedad de Marcos García Vivanco, sumamente imponentes de lámina y con las complicaciones que da la edad. Eran unos señores toros; sobresalió el sexto, Salsero, que tuvo mayor nobleza, recorrido y calidad. Para el picador fueron regulares. En segundo lugar salió uno de Valparaíso, débil con su punto de calidad.

INDICADO

Silis regresó para culminar su propósito. Saludó con lances de calidad al astado de impresionante catadura. Y bueno, el señor toro habló y organizó el tercio de banderillas, tan así que los banderilleros se convirtieron en "rejoneadores". En el inicio con la muleta el torero se dobló poderosamente para ahormar más la cabeza del impresionante animal. No fue fácil este serio compañero, pero Silis tiene lo suyo y sacó su poca experiencia.

Extrajo muletazos con el doble de mérito. Le extrajo pases a este animal, una labor titánica. Juan Luis no se quedó con ganas de nada y arranco trazos por ambos lados del astado bajo intensas ráfagas de viento que le pusieron más cuesta arriba las cosas. Finalmente, ligó pases de pitón a pitón para cazar hábilmente a su enemigo y sepultar casi entera la espada. Vino lo mejor de la tarde con el cierra plaza. Más que lances lucidores se hizo del toro con una brega excepcional. Nuevamente se dobló al inicio de su labor con muleta, para después comenzar a tejer series de buen calado por lado derecho. Y repitió la dosis con mayor impacto ligando hasta ocho muletazos, dándose el lujo de rematar de un soberbio desdén.

Creció la faena, las series y la emoción. Recreándose el torero que daba respiro a su oponente entre tanda y tanda, sin ahogarlo, consintiendo a su socio. Intentó por izquierda, pero el burel se quedó muy corto y volvió al pitón derecho para nuevamente terminar de exprimir los pases que tenía el de San Marcos. Al irse tras la espada desapareció la fe del torero. Marcó un pinchazo horrible seguido de otro, para así perder lo que hubiera sido una oreja de mucho peso. Salió al tercio, hasta ahí bien ganado todo, pero se arrancó a dar la vuelta. Con todo y eso ahí queda la gran labor de Juan Luis, quien es por mucho el torero que TauroPlaza México está buscando. BARBA Y MURILLO

Fabián Barba se guardó los lances de recibo y quites, toda idea y oportunidad se la guardó para el tercio de muleta, ya que su primer socio no estaba para hacerle fiesta ni dudarle un segundo. Fabián le plantó cara con firmeza, extrajo muletazos de un mérito sorpréndete, ya que el de San Marcos no tenía la franqueza en su andar y no dejaba de mirar al torero, amén de traer la cabeza suelta. A base de estarle insistiendo y atacando, el socio comenzó a dar de sí y ante ello. Intentó arrimarse para encelar al toro y demostrar que era suya la situación, pero Tango, le pegó un arropón del que Barba se salvó de milagro. Tras este incidente mejor decidió cortar la labor. El hidrocálido puso el mayor condimento de una faena repleta de entrega y emoción. Aplausos y salió al tercio.

Barba tuvo la idea y empeño ante su segundo oponente. El rompecabezas que le puso en la mesa su socio no fue nada sencillo. Y no le encontró la cuadratura por ningún lado. Complicado este animal. Mal con la espada.

Pepe Murillo, sin qué destacar más que una larga cambiada de hinojos en los saludos capoteros ante el primer astado de su lote, se topó ante la debilidad que dejó como primera impresión el sanmarqueño. Fue reservón su socio, no se animó por completo a embestir, pero cuando lo hizo el torero hilvanó una tanda al natural de muy buena manufactura, lo mismo que por el pitón derecho, alargando el pase gracias a que el toro se desplazó de largo en esos instantes. Finalmente acusó esa debilidad y sucumbió. Mal con la espada el torero. Murillo salió con toda la disposición en su segundo astado, al que recibió de gaoneras precisas y en corto terreno. Con la muleta comenzó con buenas intenciones, luego la duda le comió terreno y ya no se sobrepuso a la exposición del toro. Mal matando.