/ jueves 7 de abril de 2016

Capitalinos, inconformes con cambios al “Hoy No Circula”

Alberto González / El Sol de México

Aunque Norma, de 32 años, es madre de dos hijos de 4 y 5 años, respectivamente, no le sonó nada atractiva la idea de dejar de circular este miércoles y tener que desplazarse en Metro, ya que en sus pensamientos solo le rebotaba la idea de que poco o nada solucionaría el bajar las emisiones contaminantes la “absurda” medida de restringir el uso del automóvil.

Sus sospechas son ciertas, se ha reportado índices altos de hasta 155 puntos de ozono en varios puntos de la capital, aunado a que el transporte iría lento y con sobre-cupo de usuarios por el Hoy No Circula recargado que, a su decir, “es una más de las ocurrencias estúpidas de las autoridades que nos gobiernan”.

La peregrinación comenzó como lo esperaba: repleta de calvarios en su viajes -que se hicieron este día inevitables- por Metrobús y el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

Desde las 06:00 horas decidí despertar a mis hijos; sabía que el transporte sería una pesadilla hoy.

Y no se equivocó, El Sol de México evidenció que ayer, -nuevamente- el sistema de corredores de transporte público de pasajeros: el  Metrobús, incrementó la oferta de su servicio en 15 por ciento desde muy temprana hora.

A pesar de que se incorporaron más unidades y se ampliaron las corridas, la demanda de usuarios, -por la mañana y tarde-, simplemente se vio rebasada; ello, aunado al tránsito lento y abundante carga vehícular en diversas zonas de la Ciudad de México.

Mientras tanto, el paradero Taxqueña reportó una positiva afluencia de trenes a pesar de los miles de capitalinos que tomaron esta opción de transporte.

El promedio de espera no duró más de tres minutos, no obstante, no hubo  excepción de que se saturara por completo el andén de la estación en esta terminal Tasqueña.

Desde las 06:00 horas, la estación Ciudad Azteca, que corresponde a la Línea B, que corre a Buenavista, ya mostraba saturación, arribaban miles de habitantes del Estado de México. A su llegada a la estación Buenavista, ya los esperaba otra multitud que también planeaba tomar los camiones del Metrobús, los cuales cargaban pasaje cada dos minutos, en promedio.

Cerca de las 9 de la mañana, ya pasada la denominada “hora pico”, las cosas volvieron a la normalidad en el transporte público de esa zona.

En el paradero del Metro Chapultepec, los mayores tumultos se registraron en las rutas que van hacia Horacio y Ejército Nacional en la zona de Polanco, en la delegación Miguel Hidalgo, y hacia Bosques, en Cuajimalpa.

Al entrevistar a checadores de transporte público de pasajeros en dicha zona, indicaron que entre las seis y siete de la mañana sí observaron un flujo mayor al normal, aunque señalaron que había las unidades suficientes para los traslados.

En las 12 estaciones, entre Balderas y Pantitlán, a las siete de la mañana se reportaba relativa tranquilidad en los vagones del Metro, salvo en las estaciones Merced, Moctezuma, San Lázaro, Boulevard Puerto Aéreo y Gómez Farías, en las que hubo varios retrasos de dos a tres minutos.

Así culminó otro día en el que los capitalinos sortearon las peripecias que se viven en el transporte público y, una vez más, muchos de ellos checaron con retardo.

Alberto González / El Sol de México

Aunque Norma, de 32 años, es madre de dos hijos de 4 y 5 años, respectivamente, no le sonó nada atractiva la idea de dejar de circular este miércoles y tener que desplazarse en Metro, ya que en sus pensamientos solo le rebotaba la idea de que poco o nada solucionaría el bajar las emisiones contaminantes la “absurda” medida de restringir el uso del automóvil.

Sus sospechas son ciertas, se ha reportado índices altos de hasta 155 puntos de ozono en varios puntos de la capital, aunado a que el transporte iría lento y con sobre-cupo de usuarios por el Hoy No Circula recargado que, a su decir, “es una más de las ocurrencias estúpidas de las autoridades que nos gobiernan”.

La peregrinación comenzó como lo esperaba: repleta de calvarios en su viajes -que se hicieron este día inevitables- por Metrobús y el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

Desde las 06:00 horas decidí despertar a mis hijos; sabía que el transporte sería una pesadilla hoy.

Y no se equivocó, El Sol de México evidenció que ayer, -nuevamente- el sistema de corredores de transporte público de pasajeros: el  Metrobús, incrementó la oferta de su servicio en 15 por ciento desde muy temprana hora.

A pesar de que se incorporaron más unidades y se ampliaron las corridas, la demanda de usuarios, -por la mañana y tarde-, simplemente se vio rebasada; ello, aunado al tránsito lento y abundante carga vehícular en diversas zonas de la Ciudad de México.

Mientras tanto, el paradero Taxqueña reportó una positiva afluencia de trenes a pesar de los miles de capitalinos que tomaron esta opción de transporte.

El promedio de espera no duró más de tres minutos, no obstante, no hubo  excepción de que se saturara por completo el andén de la estación en esta terminal Tasqueña.

Desde las 06:00 horas, la estación Ciudad Azteca, que corresponde a la Línea B, que corre a Buenavista, ya mostraba saturación, arribaban miles de habitantes del Estado de México. A su llegada a la estación Buenavista, ya los esperaba otra multitud que también planeaba tomar los camiones del Metrobús, los cuales cargaban pasaje cada dos minutos, en promedio.

Cerca de las 9 de la mañana, ya pasada la denominada “hora pico”, las cosas volvieron a la normalidad en el transporte público de esa zona.

En el paradero del Metro Chapultepec, los mayores tumultos se registraron en las rutas que van hacia Horacio y Ejército Nacional en la zona de Polanco, en la delegación Miguel Hidalgo, y hacia Bosques, en Cuajimalpa.

Al entrevistar a checadores de transporte público de pasajeros en dicha zona, indicaron que entre las seis y siete de la mañana sí observaron un flujo mayor al normal, aunque señalaron que había las unidades suficientes para los traslados.

En las 12 estaciones, entre Balderas y Pantitlán, a las siete de la mañana se reportaba relativa tranquilidad en los vagones del Metro, salvo en las estaciones Merced, Moctezuma, San Lázaro, Boulevard Puerto Aéreo y Gómez Farías, en las que hubo varios retrasos de dos a tres minutos.

Así culminó otro día en el que los capitalinos sortearon las peripecias que se viven en el transporte público y, una vez más, muchos de ellos checaron con retardo.