/ sábado 1 de abril de 2017

FAO: Padecen ya grave inseguridad alimentaria 108 millones de personas

Guillermo Ríos

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó que en 2016, a nivel internacional 108 millones de personas padecen ya grave inseguridad alimentaria y la situación empeora con un drástico aumento en comparación con los 80 millones en 2015, según refleja un nuevo informe mundial sobre crisis alimentarias publicado ayer en Bruselas.

De acuerdo con el organismo, el documento, en cuya elaboración se han integrado diversas metodologías de medición, es fruto de una colaboración nueva y políticamente innovadora entre la Unión Europea y USAID/FEWSNET (red de alerta contra la hambruna de EU), instituciones regionales de seguridad alimentaria y organismos de la ONU, entre ellos la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y UNICEF.

El fuerte incremento refleja los problemas de la población para producir y acceder a los alimentos debido a los conflictos, los precios a niveles récord en los mercados locales de los países afectados y a eventos meteorológicas extremos como la sequía y las lluvias irregulares causadas por El Niño.

Los conflictos civiles son el factor determinante en nueve de las 10 peores crisis humanitarias, lo que pone de relieve el estrecho vínculo existente entre paz y seguridad alimentaria, según el Informe mundial sobre crisis alimentarias 2017.

“Este informe pone de relieve la necesidad fundamental de acciones rápidas y específicas para responder eficazmente a las crisis alimentarias y abordar sus causas profundas. La UE ha asumido el liderazgo en esta respuesta. En 2016, asignamos ya 550 millones de euros, seguido de otros 165 millones que acabamos de movilizar para ayudar a las personas afectadas por el hambre y la sequía en el Cuerno de África”, explicó Neven Mimica, comisario europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo.

“El informe es el resultado de un esfuerzo conjunto y de un seguimiento concreto de los compromisos asumidos por la UE en la Cumbre Mundial Humanitaria celebrada en Estambul, que identificó la necesidad urgente de un análisis transparente, independiente y a la vez consensuado de las crisis. Espero que este documento sea una herramienta eficaz para que toda la comunidad internacional podamos mejorar la coordinación de nuestras respuestas a las crisis”, señaló por su parte Christos Stylianides, Comisario de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis.

La demanda de ayuda humanitaria y para la creación de resiliencia se intensificará este año, ya que cuatro países corren el riesgo de sufrir hambrunas: Sudán del Sur, Somalia, Yemen y el noreste de Nigeria. Otros países que requieren asistencia a gran escala debido a la inseguridad alimentaria generalizada son Iraq, Siria (incluyendo a los refugiados en países vecinos) Malawi y Zimbabwe.

Ante la ausencia de medidas inmediatas y contundentes -no sólo para salvar las vidas de las personas, sino también para evitar que caigan en la hambruna-, la situación de seguridad alimentaria en estos países continuará empeorando en los próximos meses, según el nuevo informe.

Guillermo Ríos

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó que en 2016, a nivel internacional 108 millones de personas padecen ya grave inseguridad alimentaria y la situación empeora con un drástico aumento en comparación con los 80 millones en 2015, según refleja un nuevo informe mundial sobre crisis alimentarias publicado ayer en Bruselas.

De acuerdo con el organismo, el documento, en cuya elaboración se han integrado diversas metodologías de medición, es fruto de una colaboración nueva y políticamente innovadora entre la Unión Europea y USAID/FEWSNET (red de alerta contra la hambruna de EU), instituciones regionales de seguridad alimentaria y organismos de la ONU, entre ellos la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y UNICEF.

El fuerte incremento refleja los problemas de la población para producir y acceder a los alimentos debido a los conflictos, los precios a niveles récord en los mercados locales de los países afectados y a eventos meteorológicas extremos como la sequía y las lluvias irregulares causadas por El Niño.

Los conflictos civiles son el factor determinante en nueve de las 10 peores crisis humanitarias, lo que pone de relieve el estrecho vínculo existente entre paz y seguridad alimentaria, según el Informe mundial sobre crisis alimentarias 2017.

“Este informe pone de relieve la necesidad fundamental de acciones rápidas y específicas para responder eficazmente a las crisis alimentarias y abordar sus causas profundas. La UE ha asumido el liderazgo en esta respuesta. En 2016, asignamos ya 550 millones de euros, seguido de otros 165 millones que acabamos de movilizar para ayudar a las personas afectadas por el hambre y la sequía en el Cuerno de África”, explicó Neven Mimica, comisario europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo.

“El informe es el resultado de un esfuerzo conjunto y de un seguimiento concreto de los compromisos asumidos por la UE en la Cumbre Mundial Humanitaria celebrada en Estambul, que identificó la necesidad urgente de un análisis transparente, independiente y a la vez consensuado de las crisis. Espero que este documento sea una herramienta eficaz para que toda la comunidad internacional podamos mejorar la coordinación de nuestras respuestas a las crisis”, señaló por su parte Christos Stylianides, Comisario de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis.

La demanda de ayuda humanitaria y para la creación de resiliencia se intensificará este año, ya que cuatro países corren el riesgo de sufrir hambrunas: Sudán del Sur, Somalia, Yemen y el noreste de Nigeria. Otros países que requieren asistencia a gran escala debido a la inseguridad alimentaria generalizada son Iraq, Siria (incluyendo a los refugiados en países vecinos) Malawi y Zimbabwe.

Ante la ausencia de medidas inmediatas y contundentes -no sólo para salvar las vidas de las personas, sino también para evitar que caigan en la hambruna-, la situación de seguridad alimentaria en estos países continuará empeorando en los próximos meses, según el nuevo informe.