/ miércoles 6 de enero de 2016

Una hermana de Mohamed VI invitó a un barrio entero a la cena de Nochevieja

RABAT, Marruecos.- La princesa marroquí Lala Mariam, hermana del rey Mohamed VI, tuvo en Nochevieja un gesto insólito al invitar a cientos de vecinos de una barriada pobre de Marrakech a la cena de fin de año.

Según informó el pasado lunes el diario Ahdat al Magrebiya, Lala Mariam, hermana mayor del rey, se acordó de sus vecinos de Duar Salitin, una humilde barriada del Palmeral de Marrakech, donde la princesa tiene una residencia, aunque en la zona más “chic”.

Por orden de la princesa, varios funcionarios fueron puerta por puerta por las calles del Duar Salitin para invitar en su nombre a hombres y mujeres del barrio a una fiesta de fin de año, que presentaron como una prolongación de las festividades del nacimiento de Mahoma (el 24 de diciembre), tal vez para no dar una imagen demasiado “occidental”. Quinientos vecinos acudieron a la invitación, en una sala de fiestas del barrio, y degustaron desde las siete de la tarde hasta la medianoche diversos platos de la cocina marroquí, amenizados por una orquesta de música popular.

La velada concluyó con la recitación de versos coránicos y unos salmos en honor al rey Mohamed VI y la familia real marroquí. ||EFE||

/arm

RABAT, Marruecos.- La princesa marroquí Lala Mariam, hermana del rey Mohamed VI, tuvo en Nochevieja un gesto insólito al invitar a cientos de vecinos de una barriada pobre de Marrakech a la cena de fin de año.

Según informó el pasado lunes el diario Ahdat al Magrebiya, Lala Mariam, hermana mayor del rey, se acordó de sus vecinos de Duar Salitin, una humilde barriada del Palmeral de Marrakech, donde la princesa tiene una residencia, aunque en la zona más “chic”.

Por orden de la princesa, varios funcionarios fueron puerta por puerta por las calles del Duar Salitin para invitar en su nombre a hombres y mujeres del barrio a una fiesta de fin de año, que presentaron como una prolongación de las festividades del nacimiento de Mahoma (el 24 de diciembre), tal vez para no dar una imagen demasiado “occidental”. Quinientos vecinos acudieron a la invitación, en una sala de fiestas del barrio, y degustaron desde las siete de la tarde hasta la medianoche diversos platos de la cocina marroquí, amenizados por una orquesta de música popular.

La velada concluyó con la recitación de versos coránicos y unos salmos en honor al rey Mohamed VI y la familia real marroquí. ||EFE||

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