/ sábado 8 de abril de 2017

La milpa, de México para el mundo

México contribuye al menos con el 15 por ciento de los productos (vegetales y semillas) que alimentan al mundo, especies como el jitomate, frecuentemente usado en la cocina italiana, o el cacao, materia prima de la chocolatería belga o francesa, surgieron de la milpa mexicana.

Lo anterior se da a conocer en la exposición “Milpa, pueblos del maíz”, que se presenta en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Avenida Hidalgo número 289, colonia Del Carmen, delegación Coyoacán.

La muestra está integrada por una selección de piezas arqueológicas, contemporáneas, de arte popular, fotografías y maquetas procedentes de diversos recintos museísticos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) (museos Nacional de Antropología y regionales de Querétaro y Tlaxcala), así como por colecciones del Museo Nacional de Culturas Populares y de la Fundación Semillas de Vida, las cuales muestran la continuidad histórica que ha tenido este sistema de cultivo, pero también buscan advertir de la existencia de diversas amenazas que atentan contra esa biodiversidad.

el dios Pitao Cozobi, señor de las cosechas y el maíz.

La milpa es considerada como un policultivo de origen prehispánico, núcleo de un sistema de conocimientos y saberes que la diversidad de pueblos mexicanos han hecho para el manejo de la naturaleza, su transformación y toda la serie de rituales que hay en torno a ella.

“Las evidencias arqueobotánicas indican que la domesticación de plantas se dio en México hace aproximadamente nueve mil años, en las cuevas de Tehuacán, Puebla, mientras que la agricultura inicial debió suceder en la cuenca del Río Balsas, espacio donde el maíz se empezó a diversificar por todo el territorio mesoamericano; incluso, llegó a Norteamérica con los iroqueses de Canadá, así como a Centroamérica y Sudamérica, mucho antes del arribo de los españoles”, se da a conocer en la exposición.

Una de las características de la milpa como un agrosistema tradicional, es la presencia de la triada primigenia: maíz, frijol y calabaza, acompañada de una serie de cultivos que dependen de las condiciones ambientales en cada contexto agrícola, entre ellas mezquite, chupandilla, nopal, agave, aguacate, entre otros.

Xilonen, la divinidad joven.

La exposición se divide en tres módulos: “La milpa, un bastión biocultural”, que la sitúa como el núcleo en el sistema de saberes y creencias de los pueblos indígenas y campesinos de México; “Milpa, cuerpo y cosmos entre los ñäñhö de Querétaro”, que ahonda en la tríada cruces-agua-cerro como el eje primordial para hacer milpas; y “Amenazas a la diversidad biocultural”, que aborda los peligros que corre por fenómenos como la siembra de maíz transgénico, entre otros factores.

En el montaje se pueden ver 29 mazorcas de diferentes razas y tres representaciones de deidades prehispánicas relacionadas con el maíz: el señor del maíz de Cacaxtla, con el que abre la muestra (forma parte de los 11 señores de Cacaxtla), una urna del dios Pitao Cozobi, señor de las cosechas y el maíz, y Xilonen, divinidad joven.

México contribuye al menos con el 15 por ciento de los productos (vegetales y semillas) que alimentan al mundo, especies como el jitomate, frecuentemente usado en la cocina italiana, o el cacao, materia prima de la chocolatería belga o francesa, surgieron de la milpa mexicana.

Lo anterior se da a conocer en la exposición “Milpa, pueblos del maíz”, que se presenta en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Avenida Hidalgo número 289, colonia Del Carmen, delegación Coyoacán.

La muestra está integrada por una selección de piezas arqueológicas, contemporáneas, de arte popular, fotografías y maquetas procedentes de diversos recintos museísticos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) (museos Nacional de Antropología y regionales de Querétaro y Tlaxcala), así como por colecciones del Museo Nacional de Culturas Populares y de la Fundación Semillas de Vida, las cuales muestran la continuidad histórica que ha tenido este sistema de cultivo, pero también buscan advertir de la existencia de diversas amenazas que atentan contra esa biodiversidad.

el dios Pitao Cozobi, señor de las cosechas y el maíz.

La milpa es considerada como un policultivo de origen prehispánico, núcleo de un sistema de conocimientos y saberes que la diversidad de pueblos mexicanos han hecho para el manejo de la naturaleza, su transformación y toda la serie de rituales que hay en torno a ella.

“Las evidencias arqueobotánicas indican que la domesticación de plantas se dio en México hace aproximadamente nueve mil años, en las cuevas de Tehuacán, Puebla, mientras que la agricultura inicial debió suceder en la cuenca del Río Balsas, espacio donde el maíz se empezó a diversificar por todo el territorio mesoamericano; incluso, llegó a Norteamérica con los iroqueses de Canadá, así como a Centroamérica y Sudamérica, mucho antes del arribo de los españoles”, se da a conocer en la exposición.

Una de las características de la milpa como un agrosistema tradicional, es la presencia de la triada primigenia: maíz, frijol y calabaza, acompañada de una serie de cultivos que dependen de las condiciones ambientales en cada contexto agrícola, entre ellas mezquite, chupandilla, nopal, agave, aguacate, entre otros.

Xilonen, la divinidad joven.

La exposición se divide en tres módulos: “La milpa, un bastión biocultural”, que la sitúa como el núcleo en el sistema de saberes y creencias de los pueblos indígenas y campesinos de México; “Milpa, cuerpo y cosmos entre los ñäñhö de Querétaro”, que ahonda en la tríada cruces-agua-cerro como el eje primordial para hacer milpas; y “Amenazas a la diversidad biocultural”, que aborda los peligros que corre por fenómenos como la siembra de maíz transgénico, entre otros factores.

En el montaje se pueden ver 29 mazorcas de diferentes razas y tres representaciones de deidades prehispánicas relacionadas con el maíz: el señor del maíz de Cacaxtla, con el que abre la muestra (forma parte de los 11 señores de Cacaxtla), una urna del dios Pitao Cozobi, señor de las cosechas y el maíz, y Xilonen, divinidad joven.