/ miércoles 29 de marzo de 2017

Un “Canelo” más veloz

Sabedor de que para “manejar” a un oponente que con toda seguridad le llevará clara ventaja en peso, necesita mucha velocidad, Saúl “Canelo” Álvarez y su equipo ponen especial atención en “esa arma” para su decisivo combate contra Julio César Chávez júnior, a efectuarse el 6 de mayo en Las Vegas.

Los videos y fotografías que nos llegan de su campo de prácticas así lo confirman.

Hay muchas maneras de motivarse, pero pocas efectivas, para una pelea tan determinante como la que se avecina para el ídolo jalisciense. Entre tantas, está el video en el que Sugar Ray Leonard, quien a lo mucho era un superwelter natural, conquista al mismo tiempo los títulos de peso supermediano y semicompleto contra el canadiense Don Lalonde, apodado Golden Boy. Éste, con sus 1.88 metros de estatura, se veía demasiado grande y con mucha masa muscular para los 1.78 metros de Leonard y su férreo físico pero nada fuera de lo común.

Por otro lado, tales ejemplos no sirven de mucho si no se cuenta con las facultades y los recursos para llevar a cabo una magnífica preparación. De esto último se ha ocupado muy bien Óscar. COMPLETÓ 80 ROUNDS

Saúl completó ayer 80 asaltos de boxeo con tres distintos sparrings de alcance y estatura muy parecidos a los de Chávez júnior. El rostro de satisfacción de De la Hoya lo dijo todo. UN SOLO PENSAMIENTO

El “Canelo” se entiende muy bien con sus entrenadores Chepo y Eddy Reynoso. Desde años recientes sus prácticas son supervisadas por De la Hoya, quien no se quita de la mente que para septiembre próximo estará listo para cumplir el sueño de millones de fanáticos, como es un encuentro millonario con Gennady Golovkin, el llamado Triple G.

Podría parecer una falta de respeto que el dueño de Golden Boy Promotions externe esos planes de manera reiterada, pero, bueno, él sabe lo que verdaderamente trae el “Canelo” en sus puños, al grado de haber llegado a declarar que el de Jalisco “es mejor que yo, en esta etapa de su carrera de boxeador”. Un elogio de esa magnitud no se pronuncia sin tener los fundamentos necesarios.

Sabedor de que para “manejar” a un oponente que con toda seguridad le llevará clara ventaja en peso, necesita mucha velocidad, Saúl “Canelo” Álvarez y su equipo ponen especial atención en “esa arma” para su decisivo combate contra Julio César Chávez júnior, a efectuarse el 6 de mayo en Las Vegas.

Los videos y fotografías que nos llegan de su campo de prácticas así lo confirman.

Hay muchas maneras de motivarse, pero pocas efectivas, para una pelea tan determinante como la que se avecina para el ídolo jalisciense. Entre tantas, está el video en el que Sugar Ray Leonard, quien a lo mucho era un superwelter natural, conquista al mismo tiempo los títulos de peso supermediano y semicompleto contra el canadiense Don Lalonde, apodado Golden Boy. Éste, con sus 1.88 metros de estatura, se veía demasiado grande y con mucha masa muscular para los 1.78 metros de Leonard y su férreo físico pero nada fuera de lo común.

Por otro lado, tales ejemplos no sirven de mucho si no se cuenta con las facultades y los recursos para llevar a cabo una magnífica preparación. De esto último se ha ocupado muy bien Óscar. COMPLETÓ 80 ROUNDS

Saúl completó ayer 80 asaltos de boxeo con tres distintos sparrings de alcance y estatura muy parecidos a los de Chávez júnior. El rostro de satisfacción de De la Hoya lo dijo todo. UN SOLO PENSAMIENTO

El “Canelo” se entiende muy bien con sus entrenadores Chepo y Eddy Reynoso. Desde años recientes sus prácticas son supervisadas por De la Hoya, quien no se quita de la mente que para septiembre próximo estará listo para cumplir el sueño de millones de fanáticos, como es un encuentro millonario con Gennady Golovkin, el llamado Triple G.

Podría parecer una falta de respeto que el dueño de Golden Boy Promotions externe esos planes de manera reiterada, pero, bueno, él sabe lo que verdaderamente trae el “Canelo” en sus puños, al grado de haber llegado a declarar que el de Jalisco “es mejor que yo, en esta etapa de su carrera de boxeador”. Un elogio de esa magnitud no se pronuncia sin tener los fundamentos necesarios.