/ domingo 2 de abril de 2017

América gana en el Azteca y ya está dentro de los ocho mejores

El irregular inicio del América solamente parece quedar en el recuerdo.

Anoche las Águilas se colaron en puestos de Liguilla con el sufrido triunfo ante el Monterrey (1-0) y, pase lo que pase hoy, aseguraron mantenerse entre los ocho primeros. La Fiesta Grande se ve cerca en Coapa. EL JUEGO

Poco explosivo resultó el desarrollo el partido entre América y Monterrey. Entre la postura de uno y el orden del otro, las jugadas de emoción se dieron a cuentagotas.

Lo más destacado fue el hecho de que Cecilio Domínguez se resintiera de la lesión en el hombro, misma que lo hizo abandonar prematuramente el terreno de juego.

Lo apretado de la tabla general hizo que América corriera con la obligación de buscar el partido para aspirar a colarse a la zona de los ocho primeros.

El primer aviso de consideración vino en un contragolpe regiomontano.

Dorlan Pabón escapó solo y quedó mano a mano con “Chepe” Guerrero, quien supo revolverse de forma adecuada para cortar el avance que prometía mucho.

Las Águilas trataron de responder con Michael Arroyo. Su ingreso fue factor con un desborde por izquierda, tiró su famosa bicicleta y perdió el balón con poca técnica.

Un intento más de los locales llegaría por la vía del “Niño” Lainez. Por derecha caracoleó a Fuentes para salir por izquierda y buscar con la zurda colocar el esférico a primer poste, pero González ya estaba bien parado para evitar cualquier inconveniente.

La Pandilla dio un nuevo aviso. Esta vez fue Funes Mori quien intentó batir a un Marchesín que reacción de gran manera para que todo se mantuviera sin goles por ese momento.

En el complemento, Monterrey intentó tener la pelota. Careció de profundidad, por lo que sus embates fueron maniatados sin dificultades por la zaga azulcrema.

Cuanto los minutos parecían transcurrir sin nada destacable, América se encontró con una pelota por elevación que Osmar Mares prendió de aire, pero con un contacto un tanto machucado que fue suficiente para dirigirse a la ubicación de Oribe Peralta. El “Hermoso” tuvo el arco a su merced y solamente la tuvo que empujar para que el electrónico se moviera por primera vez en la noche.

Ni con toda la carne al asador tras los ingresos del “Pato” Sánchez, Cristaldo y “Ponchito” González, Rayados pudo empatar.

Valiosa victoria americanista.

El sueño de llegar a la Fiesta sigue intacto.

El irregular inicio del América solamente parece quedar en el recuerdo.

Anoche las Águilas se colaron en puestos de Liguilla con el sufrido triunfo ante el Monterrey (1-0) y, pase lo que pase hoy, aseguraron mantenerse entre los ocho primeros. La Fiesta Grande se ve cerca en Coapa. EL JUEGO

Poco explosivo resultó el desarrollo el partido entre América y Monterrey. Entre la postura de uno y el orden del otro, las jugadas de emoción se dieron a cuentagotas.

Lo más destacado fue el hecho de que Cecilio Domínguez se resintiera de la lesión en el hombro, misma que lo hizo abandonar prematuramente el terreno de juego.

Lo apretado de la tabla general hizo que América corriera con la obligación de buscar el partido para aspirar a colarse a la zona de los ocho primeros.

El primer aviso de consideración vino en un contragolpe regiomontano.

Dorlan Pabón escapó solo y quedó mano a mano con “Chepe” Guerrero, quien supo revolverse de forma adecuada para cortar el avance que prometía mucho.

Las Águilas trataron de responder con Michael Arroyo. Su ingreso fue factor con un desborde por izquierda, tiró su famosa bicicleta y perdió el balón con poca técnica.

Un intento más de los locales llegaría por la vía del “Niño” Lainez. Por derecha caracoleó a Fuentes para salir por izquierda y buscar con la zurda colocar el esférico a primer poste, pero González ya estaba bien parado para evitar cualquier inconveniente.

La Pandilla dio un nuevo aviso. Esta vez fue Funes Mori quien intentó batir a un Marchesín que reacción de gran manera para que todo se mantuviera sin goles por ese momento.

En el complemento, Monterrey intentó tener la pelota. Careció de profundidad, por lo que sus embates fueron maniatados sin dificultades por la zaga azulcrema.

Cuanto los minutos parecían transcurrir sin nada destacable, América se encontró con una pelota por elevación que Osmar Mares prendió de aire, pero con un contacto un tanto machucado que fue suficiente para dirigirse a la ubicación de Oribe Peralta. El “Hermoso” tuvo el arco a su merced y solamente la tuvo que empujar para que el electrónico se moviera por primera vez en la noche.

Ni con toda la carne al asador tras los ingresos del “Pato” Sánchez, Cristaldo y “Ponchito” González, Rayados pudo empatar.

Valiosa victoria americanista.

El sueño de llegar a la Fiesta sigue intacto.