/ jueves 27 de abril de 2017

El Real Madrid goleó al Deportivo la Coruña

El Real Madrid olvidó la derrota que sufrió el domingo en el clásico frente al Barcelona, gracias a la verticalidad de su segunda unidad, que le permitió imponerse 6-2 en su visita al Deportivo La Coruña.

El técnico Zinedine Zidane confió en la profundidad de su plantilla, con nueve cambios respecto a la alineación que eligió el domingo en el estadio Santiago Bernabéu. La apuesta parecía rozar, incluso, en la imprudencia, pero sus jugadores no tardaron en darle la razón dentro del terreno de juego.

El conjunto merengue fue un torbellino en su visita a un campo que se le cruzó entre 1992 y 2008, pero en el que se ha hecho fuerte desde entonces. Su inquilino, el Deportivo, sigue sin sellar la permanencia en otra temporada de sufrimiento, nada que ver con aquel equipo que deslumbraba en España y que se le atragantaba al Real Madrid.

Sólo 50 segundos tardó el Real Madrid en empezar a dejar atrás la derrota del clásico. Dio el primer golpe en un contragolpe que Álvaro Morata, a pase de Isco Alarcón, resolvió ante el portero Germán Lux.

El argentino evitó la goleada en los siguientes minutos, en los que el Real Madrid dio una exhibición de velocidad. Estaba fresco, y el Deportivo, tocado, parecía una tortuga en defensiva ante el poderío del rival.

Con Lux se estrellaron Marco Asensio y Morata. El poste le echó una mano al portero tras otro disparo del primero. Pero James Rodríguez sí encontró el camino al fondo de la portería al minuto 14, después de una pared con Lucas Vázquez, quien se encontró con un recibimiento hostil en su tierra, donde cada vez que tocó fue silbado por el público de Riazor, al que respondió con buen futbol.

Lux dio la cara, literalmente, por su equipo al minuto 32, al desviar con el rostro otro mano a mano con Morata. Antes frustró un intento del propio Lucas.

El Deportivo salió de su cueva en la recta final del primer tiempo y les bastó para meterse en el encuentro con un remate, a placer, de Florin Andone, quien acortó distancias tras superar a Kiko Casilla al minuto 35.

Fueron momentos de incertidumbre y de problemas para los Merengues. El Deportivo creyó que podía empatar, algo excepcional teniendo en cuenta el balance de ocasiones que habían protagonizado uno y otro equipo.

No fue así y el Real Madrid amplió su ventaja antes del descanso, con un tanto de Lucas Vázquez, al minuto 44. La tranquilidad volvió al conjunto madrileño.

Pepe Mel, técnico del Deportivo, tuvo que sustituir a Lux debido a unas molestias en una pierna. Entonces, el Real Madrid tejió su futbol con verticalidad, especialmente la de Asensio, quien superó a la defensiva rival cuando y como quiso.

Zidane siguió acreditando la profundidad de su plantilla y afianzó la goleada en Riazor con otro tanto de James, al minuto 66 y a pase de Morata. Isco hizo el 5-1 al 77, justo antes de que fuera sustituido.

Deportivo, al que sólo le quedaba el corazón, marcó el segundo en un centro que Joselu remató de cabeza al 84’, y el Real Madrid se lo devolvió con el gol de Casemiro, al 87’, tras un disparo desde la frontal del área, para rubricar una victoria holgada que le permite seguir dependiendo de sí mismo para llevarse el título de la Liga española, en la que de momento es segundo en la clasificación, empatado en puntos con el Barcelona y con un partido, frente al Celta de Vigo, aún pendiente.

El Real Madrid olvidó la derrota que sufrió el domingo en el clásico frente al Barcelona, gracias a la verticalidad de su segunda unidad, que le permitió imponerse 6-2 en su visita al Deportivo La Coruña.

El técnico Zinedine Zidane confió en la profundidad de su plantilla, con nueve cambios respecto a la alineación que eligió el domingo en el estadio Santiago Bernabéu. La apuesta parecía rozar, incluso, en la imprudencia, pero sus jugadores no tardaron en darle la razón dentro del terreno de juego.

El conjunto merengue fue un torbellino en su visita a un campo que se le cruzó entre 1992 y 2008, pero en el que se ha hecho fuerte desde entonces. Su inquilino, el Deportivo, sigue sin sellar la permanencia en otra temporada de sufrimiento, nada que ver con aquel equipo que deslumbraba en España y que se le atragantaba al Real Madrid.

Sólo 50 segundos tardó el Real Madrid en empezar a dejar atrás la derrota del clásico. Dio el primer golpe en un contragolpe que Álvaro Morata, a pase de Isco Alarcón, resolvió ante el portero Germán Lux.

El argentino evitó la goleada en los siguientes minutos, en los que el Real Madrid dio una exhibición de velocidad. Estaba fresco, y el Deportivo, tocado, parecía una tortuga en defensiva ante el poderío del rival.

Con Lux se estrellaron Marco Asensio y Morata. El poste le echó una mano al portero tras otro disparo del primero. Pero James Rodríguez sí encontró el camino al fondo de la portería al minuto 14, después de una pared con Lucas Vázquez, quien se encontró con un recibimiento hostil en su tierra, donde cada vez que tocó fue silbado por el público de Riazor, al que respondió con buen futbol.

Lux dio la cara, literalmente, por su equipo al minuto 32, al desviar con el rostro otro mano a mano con Morata. Antes frustró un intento del propio Lucas.

El Deportivo salió de su cueva en la recta final del primer tiempo y les bastó para meterse en el encuentro con un remate, a placer, de Florin Andone, quien acortó distancias tras superar a Kiko Casilla al minuto 35.

Fueron momentos de incertidumbre y de problemas para los Merengues. El Deportivo creyó que podía empatar, algo excepcional teniendo en cuenta el balance de ocasiones que habían protagonizado uno y otro equipo.

No fue así y el Real Madrid amplió su ventaja antes del descanso, con un tanto de Lucas Vázquez, al minuto 44. La tranquilidad volvió al conjunto madrileño.

Pepe Mel, técnico del Deportivo, tuvo que sustituir a Lux debido a unas molestias en una pierna. Entonces, el Real Madrid tejió su futbol con verticalidad, especialmente la de Asensio, quien superó a la defensiva rival cuando y como quiso.

Zidane siguió acreditando la profundidad de su plantilla y afianzó la goleada en Riazor con otro tanto de James, al minuto 66 y a pase de Morata. Isco hizo el 5-1 al 77, justo antes de que fuera sustituido.

Deportivo, al que sólo le quedaba el corazón, marcó el segundo en un centro que Joselu remató de cabeza al 84’, y el Real Madrid se lo devolvió con el gol de Casemiro, al 87’, tras un disparo desde la frontal del área, para rubricar una victoria holgada que le permite seguir dependiendo de sí mismo para llevarse el título de la Liga española, en la que de momento es segundo en la clasificación, empatado en puntos con el Barcelona y con un partido, frente al Celta de Vigo, aún pendiente.