/ viernes 16 de junio de 2023

Regalos, Rolex y pachangas, Emilio Maurer relata los ‘sobornos’ de México para llegar a Copa América

Emilio Maurer recuerda que dio obsequios y organizó fiestas a los dirigentes de Conmebol y Concacaf para que México jugara la Copa América

El ingreso de México a la Copa América de 1993 tuvo el aroma de la corrupción.

“Dimos regalos, regalos y regalos”, enlista Emilio Maurer mientras esboza una sonrisa pícara que se mezcla con orgullo. Los obsequios se complementaron con “pachangas muy buenas” como ofrecimiento a los líderes de Concacaf y Conmebol para que dejaran que la Selección Mexicana se enfrentara a las potencias futbolísticas del Cono Sur.

Te Recomendamos: ¡México sigue sin convencer! El Tri apenas rescató el empate ante Camerún

Se logró.

“La ganamos (participar en la Copa América) con base en relaciones públicas con Conmebol y tener una estrecha relación con todos sus integrantes. Viajamos – con Paco Ibarra (ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol)- a Sudamérica cinco o seis veces para lograr que nos admitieran en la Copa América. Fue nuestra lucha e invitamos a los presidentes de las federaciones sudamericanas y los tratábamos como reyes”, narra el ex federativo en entrevista con ESTO.

Primer logro obtenido, pero “cuando nos admitieron, se nos pasó por alto el permiso de la Concacaf. Nos regresamos de Sudamérica y empezamos la lucha en la Concacaf con (Chuck) Blazer y (Jack) Warner, secretario y presidente de Confederación de Norteamérica”. “Con ellos, hubo buenas relaciones, regalos…bueno, los famosos Rolex y regalos, regalos y regalos. Mandamos a la Selección Mexicana a dos o tres partidos que no cobramos, pero firmamos que sí y quién sabe dónde quedó ese dinero. Fue parte de. Vino la situación que nos dieron el permiso con la condición de que ganáramos la Copa Oro 91, porque el terror de los dirigentes de la Concacaf siempre ha sido que nos salgamos de la Concacaf. Las grandes taquillas siempre era cuando jugaba México y si quitaban a México se iba el encanto. Para acabarla de joder, perdimos; fue cuando renuncia Lapuente y traemos a Menotti”.

¿Esos regalos que dieron entran en la categoría de sobornos? -se le cuestiona a Maurer

– Si le quieres decir tan feo, bueno, vamos a decir regalos, pero sí -recuerda entre risas el ex dirigente futbolero-. Me hice amigo de Warner, de Blazer. Con Warner aposté una comida en cualquier parte del mundo a que ganábamos la Copa Oro (1991). Como perdimos y quedamos en tercer lugar, Warner escogió México, rentamos dos pisos de un hotel y armamos una pachanga… pachanga…pachanga muy buena. Nos dieron el permiso de que, aún perdiendo, fuéramos a la Copa América.

La idea de ir al Cono Sur para que el Tricolor y los clubes nacionales se midieran a los colosos continentales fue idea -según recuerda Maurer- de Manuel Lapuente, estratega campeón de Puebla y, posteriormente, seleccionador mexicano.

Emilio Maurer es uno de los ex directivos más recordado en el futbol mexicano | OSWALDO FIGUEROA

“Cuando nosotros ganamos la Federación Mexicana de Futbol (1990), que fue repentina, fue una lucha grande, nos regresamos a celebrar a Puebla. Manolo Lapuente me dijo: ‘mira, ganaste la Federación y si ustedes logran que México participe en la Copa América, va a ser un gran logro, una cosa fabulosa’ y ahí se sembró la semilla”, revela.

DIRECTIVOS “SE FUERON POR DINERO” DE COPA AMÉRICA, ASEGURA MAURER

Una vez hechas las gestiones con “pachangas y regalos” referidos, México pudo participar en los torneos sudamericanos con beneficios futbolísticos.

“Ir a la Copa América, ir a la Conmebol, la Sudamericana, la Libertadores te hacía competir con equipos muy buenos, de lo mejor del mundo, con monstruos como Argentina o Brasil. La competencia con equipos superiores siempre trae aprendizaje. El mundo nos conocía. Al futbol mexicano nadie lo conoce, porque vía Concacaf, nadie te conoce. Ganábamos publicidad y competencia de alta escuela. No es lo mismo jugar contra Argentina que contra Haití”, apunta Maurer.

Hoy, México está alejado de Sudamérica, pese a que jugará la Copa América que se jugará en Estados Unidos. Sin embargo, no hay signos que indiquen que el balompié nacional volverá a codearse con frecuencia al sudamericano.


Para Maurer, los directivos de ahora solo tienen interés en el negocio | OSWALDO FIGUEROA


“Cuando nosotros ganamos la Federación Mexicana de Futbol (1990), que fue repentina, fue una lucha grande, nos regresamos a celebrar a Puebla. Manolo Lapuente me dijo: ‘mira, ganaste la Federación y si ustedes logran que México participe en la Copa América, va a ser un gran logro, una cosa fabulosa’ y ahí se sembró la semilla”, revela.

“Al final fue un desperdicio (dejar de participar en el Cono Sur), porque duramos poco ahí por cuestiones televisivas. Luego mandábamos una selección B y era una falta de respeto porque ibas a competir con selecciones grandes como Brasil, Argentina y Uruguay. En ninguna parte del mundo hay dos selecciones de una misma categoría”, lamenta.

“Los directivos (actuales) ya se fueron directamente por el dinero no quisieron sacrificarlo, porque hay que hacerlo algunas veces. La panacea de los dirigentes son las taquillas o la compañía de Estados Unidos (SUM) que son (pagos en) cantidades fabulosas. No las quisieron sacrificar por el éxito futbolero”.

LAS TELEVISORAS MANDAN EN EL FUTBOL MEXICANO: MAURER

Para Emilio Maurer, los nombres de los presidentes de la Federación Mexicana de Futbol carecen de importancia: “Mandan los televisos”, suelta el ex federativo en entrevista con ESTO.

“El presidente de la federación no manda, sino un grupo de directivos, unos más que otros. Pongan a quien pongan, vale madre porque no hacen el trabajo para ir hacia arriba”, afirma el que fuera mandamás del Puebla, previo al nombramiento de Juan Carlos Rodríguez con la figura de Comisionado Presidente dentro de la Femexfut.

Maurer explica que no ha habido un cambio de fondo en el balompié nacional, Siente que las televisoras siguen como los verdaderos jerarcas y las que toman las decisiones fundamentales.

Después de asumir las riendas en la FMF, “La Bomba” Rodríguez descartó que, durante su gestión, Televisa vaya a ser la que mande en el futbol mexicano, aunque aclaró que “me debo a los 14 dueños de los equipos”. Abundó que el regreso a las competencias sudamericanas se daría, siempre y cuando, la Conmebol garantice la equidad de condiciones para México con respecto a las selecciones del Cono Sur.

Maurer conoce bien los manejos en el futbol mexicano | OSWALDO FIGUEROA

Maurer, no obstante, es pesimista ante cualquier tipo de cambio de nombres en la Federación Mexicana porque considera que hay intereses de las televisoras por mantener las circunstancias como hasta ahora. Ejemplifica con la decisión de poner a Diego Cocca al frente del Tricolor.

“Viene el técnico (Cocca), no con un estudio acerca de qué tipo de entrenador se necesita por las características del jugador que tenemos y a lo que queremos jugar. Dicen que tuvo buenos resultados, campeón con el Atlas y lo traen a un entrenador. No se trae bajo un estudio que sea el adecuado, acorde a los jugadores que tenemos. Prefiero un mexicano, pero si no, el del Pachuca (Guillermo Almada), porque trabaja con jóvenes con proyección, que juegan bien. ¿Por qué no lo llevaron? Porque el presidente del Pachuca, (Jesús) Martínez, no se va a dejar ningunear por la Federación Mexicana de Futbol, y realmente, Martínez ha hecho las cosas bien. Ya no le dio tiempo a Jorge Vergara, porque murió, pero ambos podían haber hecho muchas cosas”, analiza.

Con Información de ESTO

El ingreso de México a la Copa América de 1993 tuvo el aroma de la corrupción.

“Dimos regalos, regalos y regalos”, enlista Emilio Maurer mientras esboza una sonrisa pícara que se mezcla con orgullo. Los obsequios se complementaron con “pachangas muy buenas” como ofrecimiento a los líderes de Concacaf y Conmebol para que dejaran que la Selección Mexicana se enfrentara a las potencias futbolísticas del Cono Sur.

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Se logró.

“La ganamos (participar en la Copa América) con base en relaciones públicas con Conmebol y tener una estrecha relación con todos sus integrantes. Viajamos – con Paco Ibarra (ex presidente de la Federación Mexicana de Futbol)- a Sudamérica cinco o seis veces para lograr que nos admitieran en la Copa América. Fue nuestra lucha e invitamos a los presidentes de las federaciones sudamericanas y los tratábamos como reyes”, narra el ex federativo en entrevista con ESTO.

Primer logro obtenido, pero “cuando nos admitieron, se nos pasó por alto el permiso de la Concacaf. Nos regresamos de Sudamérica y empezamos la lucha en la Concacaf con (Chuck) Blazer y (Jack) Warner, secretario y presidente de Confederación de Norteamérica”. “Con ellos, hubo buenas relaciones, regalos…bueno, los famosos Rolex y regalos, regalos y regalos. Mandamos a la Selección Mexicana a dos o tres partidos que no cobramos, pero firmamos que sí y quién sabe dónde quedó ese dinero. Fue parte de. Vino la situación que nos dieron el permiso con la condición de que ganáramos la Copa Oro 91, porque el terror de los dirigentes de la Concacaf siempre ha sido que nos salgamos de la Concacaf. Las grandes taquillas siempre era cuando jugaba México y si quitaban a México se iba el encanto. Para acabarla de joder, perdimos; fue cuando renuncia Lapuente y traemos a Menotti”.

¿Esos regalos que dieron entran en la categoría de sobornos? -se le cuestiona a Maurer

– Si le quieres decir tan feo, bueno, vamos a decir regalos, pero sí -recuerda entre risas el ex dirigente futbolero-. Me hice amigo de Warner, de Blazer. Con Warner aposté una comida en cualquier parte del mundo a que ganábamos la Copa Oro (1991). Como perdimos y quedamos en tercer lugar, Warner escogió México, rentamos dos pisos de un hotel y armamos una pachanga… pachanga…pachanga muy buena. Nos dieron el permiso de que, aún perdiendo, fuéramos a la Copa América.

La idea de ir al Cono Sur para que el Tricolor y los clubes nacionales se midieran a los colosos continentales fue idea -según recuerda Maurer- de Manuel Lapuente, estratega campeón de Puebla y, posteriormente, seleccionador mexicano.

Emilio Maurer es uno de los ex directivos más recordado en el futbol mexicano | OSWALDO FIGUEROA

“Cuando nosotros ganamos la Federación Mexicana de Futbol (1990), que fue repentina, fue una lucha grande, nos regresamos a celebrar a Puebla. Manolo Lapuente me dijo: ‘mira, ganaste la Federación y si ustedes logran que México participe en la Copa América, va a ser un gran logro, una cosa fabulosa’ y ahí se sembró la semilla”, revela.

DIRECTIVOS “SE FUERON POR DINERO” DE COPA AMÉRICA, ASEGURA MAURER

Una vez hechas las gestiones con “pachangas y regalos” referidos, México pudo participar en los torneos sudamericanos con beneficios futbolísticos.

“Ir a la Copa América, ir a la Conmebol, la Sudamericana, la Libertadores te hacía competir con equipos muy buenos, de lo mejor del mundo, con monstruos como Argentina o Brasil. La competencia con equipos superiores siempre trae aprendizaje. El mundo nos conocía. Al futbol mexicano nadie lo conoce, porque vía Concacaf, nadie te conoce. Ganábamos publicidad y competencia de alta escuela. No es lo mismo jugar contra Argentina que contra Haití”, apunta Maurer.

Hoy, México está alejado de Sudamérica, pese a que jugará la Copa América que se jugará en Estados Unidos. Sin embargo, no hay signos que indiquen que el balompié nacional volverá a codearse con frecuencia al sudamericano.


Para Maurer, los directivos de ahora solo tienen interés en el negocio | OSWALDO FIGUEROA


“Cuando nosotros ganamos la Federación Mexicana de Futbol (1990), que fue repentina, fue una lucha grande, nos regresamos a celebrar a Puebla. Manolo Lapuente me dijo: ‘mira, ganaste la Federación y si ustedes logran que México participe en la Copa América, va a ser un gran logro, una cosa fabulosa’ y ahí se sembró la semilla”, revela.

“Al final fue un desperdicio (dejar de participar en el Cono Sur), porque duramos poco ahí por cuestiones televisivas. Luego mandábamos una selección B y era una falta de respeto porque ibas a competir con selecciones grandes como Brasil, Argentina y Uruguay. En ninguna parte del mundo hay dos selecciones de una misma categoría”, lamenta.

“Los directivos (actuales) ya se fueron directamente por el dinero no quisieron sacrificarlo, porque hay que hacerlo algunas veces. La panacea de los dirigentes son las taquillas o la compañía de Estados Unidos (SUM) que son (pagos en) cantidades fabulosas. No las quisieron sacrificar por el éxito futbolero”.

LAS TELEVISORAS MANDAN EN EL FUTBOL MEXICANO: MAURER

Para Emilio Maurer, los nombres de los presidentes de la Federación Mexicana de Futbol carecen de importancia: “Mandan los televisos”, suelta el ex federativo en entrevista con ESTO.

“El presidente de la federación no manda, sino un grupo de directivos, unos más que otros. Pongan a quien pongan, vale madre porque no hacen el trabajo para ir hacia arriba”, afirma el que fuera mandamás del Puebla, previo al nombramiento de Juan Carlos Rodríguez con la figura de Comisionado Presidente dentro de la Femexfut.

Maurer explica que no ha habido un cambio de fondo en el balompié nacional, Siente que las televisoras siguen como los verdaderos jerarcas y las que toman las decisiones fundamentales.

Después de asumir las riendas en la FMF, “La Bomba” Rodríguez descartó que, durante su gestión, Televisa vaya a ser la que mande en el futbol mexicano, aunque aclaró que “me debo a los 14 dueños de los equipos”. Abundó que el regreso a las competencias sudamericanas se daría, siempre y cuando, la Conmebol garantice la equidad de condiciones para México con respecto a las selecciones del Cono Sur.

Maurer conoce bien los manejos en el futbol mexicano | OSWALDO FIGUEROA

Maurer, no obstante, es pesimista ante cualquier tipo de cambio de nombres en la Federación Mexicana porque considera que hay intereses de las televisoras por mantener las circunstancias como hasta ahora. Ejemplifica con la decisión de poner a Diego Cocca al frente del Tricolor.

“Viene el técnico (Cocca), no con un estudio acerca de qué tipo de entrenador se necesita por las características del jugador que tenemos y a lo que queremos jugar. Dicen que tuvo buenos resultados, campeón con el Atlas y lo traen a un entrenador. No se trae bajo un estudio que sea el adecuado, acorde a los jugadores que tenemos. Prefiero un mexicano, pero si no, el del Pachuca (Guillermo Almada), porque trabaja con jóvenes con proyección, que juegan bien. ¿Por qué no lo llevaron? Porque el presidente del Pachuca, (Jesús) Martínez, no se va a dejar ningunear por la Federación Mexicana de Futbol, y realmente, Martínez ha hecho las cosas bien. Ya no le dio tiempo a Jorge Vergara, porque murió, pero ambos podían haber hecho muchas cosas”, analiza.

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