/ viernes 28 de abril de 2017

Aguas termales Ojocaliente, una tradición bicentenaria

Por Maritza Maldonado

La tradición de visitar las aguas termales Ojocaliente es socorrida por quienes buscan bienestar y salud. Estos beneficios se encuentran en las propiedades de los mantos acuíferos que caracterizan al estado de Aguascalientes.

En Ojocaliente habitaron alguna vez los Chichimecas y según la leyenda ellos acostumbraban un ritual llamado El Palo Bobo: colocaban una vara de bambú en la tierra, le ponían sal y lo tapaban. Días después quitaban la vara y del sitio saltaban pequeños géiseres o fuentes termales, conocidas como veneros.

A lo largo de siglos estos mantos de agua fueron el descanso y la relajación de los pobladores que en las aguas termales aliviaban dolencias como: reumatismo, artritis, hernias, esguinces, lesiones musculares, problemas de circulación y estrés (digamos que eran los antiguos spas).

Antiguamente los visitantes pasaban agradables fines de semana conviviendo con la naturaleza, ya que existía en la propiedad un manantial y una arboleda de ahuehuetes.

Foto: El Souvenir

Con el paso de los años y la demanda del vital líquido el agua dejó de correr por el terreno, sin embargo, hoy es posible abastecer del líquido caliente a los baños, esto gracias a que la ciudad habilitó cinco pozos para extraer el agua que corre en el subsuelo a 100 metros de profundidad -y que continúa naciendo a 40 °C-.

Haz un viaje al pasado para sentirte y verte bien, las opciones para relajarte van desde tanques (baños), tinas y albercas a precios accesibles. Se estila rentar un espacio e incluso solicitar servicio de masaje o temazcal.

Se asegura que las aguas termales aumentan la temperatura del cuerpo, matan gérmenes, toxinas y virus, y que además incrementan la presión hidrostática del cuerpo, ayudando a la circulación sanguínea, la oxigenación, la renovación de los tejidos, así como a la mejoría del metabolismo y a la digestión.

El lugar guarda muchas historias y leyendas de personalidades como el actor Carlos López Moctezuma y la actriz María Félix, quienes llegaron a estos baños a relajarse. Este artículo está escrito en colaboración con www.elsouvenir.com

/afa

Por Maritza Maldonado

La tradición de visitar las aguas termales Ojocaliente es socorrida por quienes buscan bienestar y salud. Estos beneficios se encuentran en las propiedades de los mantos acuíferos que caracterizan al estado de Aguascalientes.

En Ojocaliente habitaron alguna vez los Chichimecas y según la leyenda ellos acostumbraban un ritual llamado El Palo Bobo: colocaban una vara de bambú en la tierra, le ponían sal y lo tapaban. Días después quitaban la vara y del sitio saltaban pequeños géiseres o fuentes termales, conocidas como veneros.

A lo largo de siglos estos mantos de agua fueron el descanso y la relajación de los pobladores que en las aguas termales aliviaban dolencias como: reumatismo, artritis, hernias, esguinces, lesiones musculares, problemas de circulación y estrés (digamos que eran los antiguos spas).

Antiguamente los visitantes pasaban agradables fines de semana conviviendo con la naturaleza, ya que existía en la propiedad un manantial y una arboleda de ahuehuetes.

Foto: El Souvenir

Con el paso de los años y la demanda del vital líquido el agua dejó de correr por el terreno, sin embargo, hoy es posible abastecer del líquido caliente a los baños, esto gracias a que la ciudad habilitó cinco pozos para extraer el agua que corre en el subsuelo a 100 metros de profundidad -y que continúa naciendo a 40 °C-.

Haz un viaje al pasado para sentirte y verte bien, las opciones para relajarte van desde tanques (baños), tinas y albercas a precios accesibles. Se estila rentar un espacio e incluso solicitar servicio de masaje o temazcal.

Se asegura que las aguas termales aumentan la temperatura del cuerpo, matan gérmenes, toxinas y virus, y que además incrementan la presión hidrostática del cuerpo, ayudando a la circulación sanguínea, la oxigenación, la renovación de los tejidos, así como a la mejoría del metabolismo y a la digestión.

El lugar guarda muchas historias y leyendas de personalidades como el actor Carlos López Moctezuma y la actriz María Félix, quienes llegaron a estos baños a relajarse. Este artículo está escrito en colaboración con www.elsouvenir.com

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