/ lunes 24 de abril de 2017

Inflación cercana a 6% en 2017 incidirá en niveles de pobreza; alerta el CEESP de impacto

  • Alerta el CEESP que habrá un impacto en el salario real de los trabajadores

Juan Garcíaheredia

Para el cierre de 2017 se prevé una inflación cercana al 6 por ciento, que sin duda deberá tener una incidencia negativa en la medición de la pobreza en México, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), al anticipar que en los próximos meses esto impactará en el salario real de los trabajadores.

El organismo que dirige Luis Foncerrada Pascal enfatizó que el fuerte ajuste a los precios de la gasolina a principios de 2017, así como el constante debilitamiento del tipo de cambio que llegó a niveles cercanos a los 22 pesos por dólar, ya han comenzado impactar la evolución de los precios al consumidor, que en marzo reportó una tasa anual de 5.35 por ciento, la más alta desde julio del 2009.

“Aunque el tipo de cambio se ha revaluado notoriamente en los últimos meses, los precios siguen en ascenso, de tal manera que las expectativas para el cierre del 2017 anticipan una inflación cercana al seis por ciento. Sin duda, esto deberá tener una incidencia negativa en la medición de la pobreza”, insistió el CEESP en su Análisis Económico Ejecutivo de esta semana.

El estudio recuerda que el poder adquisitivo de las familias, determinante de los niveles de pobreza, depende de la evolución de los precios.

“Hasta ahora el Banco de México (Banxico) ha realizado esfuerzos importantes para evitar mayores presiones, pero es evidente que la dinámica esperada para los próximos meses anticipa un impacto en el salario real de los trabajadores”, destacó.

Por otra parte señaló que el debilitamiento del tipo de cambio ha sido parte importante del origen del reciente repunte de los precios en la economía, y añadió que “la mejor manera de enfrentar este problema es evitar que la deuda siga aumentando como proporción del PIB (Producto Interno Bruto), lo que implica seguir haciendo esfuerzos en materia de reducción del gasto y del fortalecimiento de las fuentes de ingresos recurrentes.

“Si bien es cierto que el tipo de cambio ha respondido a presiones del exterior, especialmente las que se dieron durante el proceso electoral de los Estados Unidos (EU), cuando la paridad del peso pasó de cerca de 19 a casi 22 pesos por dólar, el deterioro del tipo de cambio de los 14 pesos que rondaba a principios del 2015 a los 19 pesos a principios del 2016, tuvo su origen principal en el aumento de la deuda pública”, afirmó.

Ante ello alertó que el saneamiento de las finanzas públicas es fundamental para fortalecer la estabilidad macroeconómica y estimular el crecimiento, lo que se convierte en un beneficio directo para el bienestar de los hogares.

  • Alerta el CEESP que habrá un impacto en el salario real de los trabajadores

Juan Garcíaheredia

Para el cierre de 2017 se prevé una inflación cercana al 6 por ciento, que sin duda deberá tener una incidencia negativa en la medición de la pobreza en México, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), al anticipar que en los próximos meses esto impactará en el salario real de los trabajadores.

El organismo que dirige Luis Foncerrada Pascal enfatizó que el fuerte ajuste a los precios de la gasolina a principios de 2017, así como el constante debilitamiento del tipo de cambio que llegó a niveles cercanos a los 22 pesos por dólar, ya han comenzado impactar la evolución de los precios al consumidor, que en marzo reportó una tasa anual de 5.35 por ciento, la más alta desde julio del 2009.

“Aunque el tipo de cambio se ha revaluado notoriamente en los últimos meses, los precios siguen en ascenso, de tal manera que las expectativas para el cierre del 2017 anticipan una inflación cercana al seis por ciento. Sin duda, esto deberá tener una incidencia negativa en la medición de la pobreza”, insistió el CEESP en su Análisis Económico Ejecutivo de esta semana.

El estudio recuerda que el poder adquisitivo de las familias, determinante de los niveles de pobreza, depende de la evolución de los precios.

“Hasta ahora el Banco de México (Banxico) ha realizado esfuerzos importantes para evitar mayores presiones, pero es evidente que la dinámica esperada para los próximos meses anticipa un impacto en el salario real de los trabajadores”, destacó.

Por otra parte señaló que el debilitamiento del tipo de cambio ha sido parte importante del origen del reciente repunte de los precios en la economía, y añadió que “la mejor manera de enfrentar este problema es evitar que la deuda siga aumentando como proporción del PIB (Producto Interno Bruto), lo que implica seguir haciendo esfuerzos en materia de reducción del gasto y del fortalecimiento de las fuentes de ingresos recurrentes.

“Si bien es cierto que el tipo de cambio ha respondido a presiones del exterior, especialmente las que se dieron durante el proceso electoral de los Estados Unidos (EU), cuando la paridad del peso pasó de cerca de 19 a casi 22 pesos por dólar, el deterioro del tipo de cambio de los 14 pesos que rondaba a principios del 2015 a los 19 pesos a principios del 2016, tuvo su origen principal en el aumento de la deuda pública”, afirmó.

Ante ello alertó que el saneamiento de las finanzas públicas es fundamental para fortalecer la estabilidad macroeconómica y estimular el crecimiento, lo que se convierte en un beneficio directo para el bienestar de los hogares.