/ jueves 4 de mayo de 2017

Caso Odebrecht frena desarrollo de infraestructura en América Latina

Por Marcela Ojeda Las investigaciones de autoridades en distintos países, derivadas del caso de corrupción que involucra a la empresa de construcción brasileña Odebrecht, S.A. (sin calificar), se ha extendido más allá de las fronteras de ese país y está retrasando importantes desarrollos de proyectos de energía e infraestructura en toda América Latina, creando efectos negativos en Gobiernos, compañías y bancos, advirtió Moody’s Investors Service.

En un nuevo informe, destacó que Odebrecht admitió haber pagado 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios del Gobierno en once países -además de Brasil (con calificación Ba2 estable)-, incluyendo nueve  en Latinoamérica.

“Varias concesiones de infraestructura han sido interrumpidas y deberán ser relanzadas como resultado del escándalo de corrupción de Odebrecht. Resolver los obstáculos legales y administrativos de estos proyectos posiblemente demorará entre 12 y 24 meses”, enfatizó el vicepresidente de Moody’s, Adrián Garza.

Detalló que una serie de contratos de concesión sobre grandes proyectos, que van desde gasoductos hasta algunos para la navegabilidad de ríos, han sido cancelados en varios países.

Entre dichas naciones mencionó a Perú, (A3 estable); Colombia, (Baa2 estable) y Panamá (Baa2 estable), y recordó que en México (A3 negativa), las investigaciones ya están en curso.

Garza subrayó que las repercusiones de este caso de corrupción se han sentido en toda la economía, y agregó que inclusive han contribuido a las recientes reducciones en las proyecciones de crecimiento que Moody’s hizo para varios de estos países.

“Las compañías participantes en estos proyectos ahora enfrentan presiones de flujo de efectivo, y los bancos que han concedido créditos, tanto a las concesiones como también de forma directa a las compañías involucradas, afrontan mayores riesgos de activos”, enfatizó.

Ante ello, advirtió que la desaceleración resultante en la ejecución de proyectos limitará el ritmo en el que los países reduzcan la considerable brecha de infraestructura en la región.

“Incluso antes de que surgiera el escándalo de Odebrecht, la inversión en infraestructura en América Latina ya era insuficiente para hacer frente al déficit de la región.

“Las cancelaciones de proyectos se suman a los desafíos existentes que los desarrolladores de infraestructura ya enfrentan, incluyendo un bajo crecimiento económico en la mayor parte de la región; presiones fiscales que limitan las inversiones públicas y hasta riesgos relacionados con tasas de interés y divisas”, manifestó.

Dijo que de cara al futuro, la investigación sobre el caso de corrupción de Odebrecht ha arrojado luz sobre un reto importante, e impulsará a toda la región a fortalecer los procesos de licitación y las medidas anticorrupción.

“A largo plazo, todos los proyectos de desarrollo de infraestructura se beneficiarán de las consecuencias positivas asociadas con una mayor transparencia y una gobernanza más sólida”, puntualizó Adrián Garza.

Por Marcela Ojeda Las investigaciones de autoridades en distintos países, derivadas del caso de corrupción que involucra a la empresa de construcción brasileña Odebrecht, S.A. (sin calificar), se ha extendido más allá de las fronteras de ese país y está retrasando importantes desarrollos de proyectos de energía e infraestructura en toda América Latina, creando efectos negativos en Gobiernos, compañías y bancos, advirtió Moody’s Investors Service.

En un nuevo informe, destacó que Odebrecht admitió haber pagado 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios del Gobierno en once países -además de Brasil (con calificación Ba2 estable)-, incluyendo nueve  en Latinoamérica.

“Varias concesiones de infraestructura han sido interrumpidas y deberán ser relanzadas como resultado del escándalo de corrupción de Odebrecht. Resolver los obstáculos legales y administrativos de estos proyectos posiblemente demorará entre 12 y 24 meses”, enfatizó el vicepresidente de Moody’s, Adrián Garza.

Detalló que una serie de contratos de concesión sobre grandes proyectos, que van desde gasoductos hasta algunos para la navegabilidad de ríos, han sido cancelados en varios países.

Entre dichas naciones mencionó a Perú, (A3 estable); Colombia, (Baa2 estable) y Panamá (Baa2 estable), y recordó que en México (A3 negativa), las investigaciones ya están en curso.

Garza subrayó que las repercusiones de este caso de corrupción se han sentido en toda la economía, y agregó que inclusive han contribuido a las recientes reducciones en las proyecciones de crecimiento que Moody’s hizo para varios de estos países.

“Las compañías participantes en estos proyectos ahora enfrentan presiones de flujo de efectivo, y los bancos que han concedido créditos, tanto a las concesiones como también de forma directa a las compañías involucradas, afrontan mayores riesgos de activos”, enfatizó.

Ante ello, advirtió que la desaceleración resultante en la ejecución de proyectos limitará el ritmo en el que los países reduzcan la considerable brecha de infraestructura en la región.

“Incluso antes de que surgiera el escándalo de Odebrecht, la inversión en infraestructura en América Latina ya era insuficiente para hacer frente al déficit de la región.

“Las cancelaciones de proyectos se suman a los desafíos existentes que los desarrolladores de infraestructura ya enfrentan, incluyendo un bajo crecimiento económico en la mayor parte de la región; presiones fiscales que limitan las inversiones públicas y hasta riesgos relacionados con tasas de interés y divisas”, manifestó.

Dijo que de cara al futuro, la investigación sobre el caso de corrupción de Odebrecht ha arrojado luz sobre un reto importante, e impulsará a toda la región a fortalecer los procesos de licitación y las medidas anticorrupción.

“A largo plazo, todos los proyectos de desarrollo de infraestructura se beneficiarán de las consecuencias positivas asociadas con una mayor transparencia y una gobernanza más sólida”, puntualizó Adrián Garza.