/ martes 3 de enero de 2017

Petrobras y Repsol Sinopec devuelven concesión para explorar campo brasileño

SAO PAULO, Brasil. (EFE).- La estatal brasileña Petrobras y la compañía chino-española Repsol Sinopec devolvieron una concesión de exploración y producción de petróleo y gas natural en un campo ubicado en la cuenca marina de Santos, al sudeste del país, informaron fuentes oficiales.

La Agencia Nacional del Petróleo (ANP) divulgó la información en el Diario Oficial de la Unión sin dar más detalles sobre las causas que han llevado a rechazar el permiso por parte de las empresas parte.

El contrato, firmado el 15 de septiembre de 2000, incluía la explotación del campo de Piracucá localizado en aguas poco profundas de la cuenca marina de Santos y que, según Petrobras, tiene reservas equivalentes a 550 millones de barriles de crudo.

Petrobras (45 por ciento) y Repsol Sinopec (25 por ciento), son dos de las tres empresas que integran, junto con la multinacional BG (30 por ciento), un consorcio que explota varios campos en el presal, un área geológica ubicada por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor, y cuyas gigantescas reservas pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de petróleo. La producción de crudo en el presal, ubicado a unos 270 kilómetros de la costa del estado de Sao Paulo, superó los 1.2 millones de barriles por día en noviembre pasado.

Petrobras se encuentra inmersa en un plan venta de activos para hacer frente a su grave crisis financiera y reducir una deuda bruta que en septiembre pasado era de hasta 398 mil 165 millones de reales (unos 121 mil 762 millones de dólares).

Este programa de desinversión de la petrolera totalizó 13 mil 600 millones de dólares en el bienio 2015-2016, por debajo de la meta de los 15 mil cien millones de dólares establecida para ese período.

La estatal brasileña también enfrenta un gigantesco escándalo de corrupción destapado en su interior, el cual ha enviado a prisión a directivos de la compañía y políticos.

SAO PAULO, Brasil. (EFE).- La estatal brasileña Petrobras y la compañía chino-española Repsol Sinopec devolvieron una concesión de exploración y producción de petróleo y gas natural en un campo ubicado en la cuenca marina de Santos, al sudeste del país, informaron fuentes oficiales.

La Agencia Nacional del Petróleo (ANP) divulgó la información en el Diario Oficial de la Unión sin dar más detalles sobre las causas que han llevado a rechazar el permiso por parte de las empresas parte.

El contrato, firmado el 15 de septiembre de 2000, incluía la explotación del campo de Piracucá localizado en aguas poco profundas de la cuenca marina de Santos y que, según Petrobras, tiene reservas equivalentes a 550 millones de barriles de crudo.

Petrobras (45 por ciento) y Repsol Sinopec (25 por ciento), son dos de las tres empresas que integran, junto con la multinacional BG (30 por ciento), un consorcio que explota varios campos en el presal, un área geológica ubicada por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor, y cuyas gigantescas reservas pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de petróleo. La producción de crudo en el presal, ubicado a unos 270 kilómetros de la costa del estado de Sao Paulo, superó los 1.2 millones de barriles por día en noviembre pasado.

Petrobras se encuentra inmersa en un plan venta de activos para hacer frente a su grave crisis financiera y reducir una deuda bruta que en septiembre pasado era de hasta 398 mil 165 millones de reales (unos 121 mil 762 millones de dólares).

Este programa de desinversión de la petrolera totalizó 13 mil 600 millones de dólares en el bienio 2015-2016, por debajo de la meta de los 15 mil cien millones de dólares establecida para ese período.

La estatal brasileña también enfrenta un gigantesco escándalo de corrupción destapado en su interior, el cual ha enviado a prisión a directivos de la compañía y políticos.