/ martes 3 de enero de 2017

Presenta IP medidas económicas y fiscales para enfrentar retos de 2017

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), propuso un paquete de medidas económicas y fiscales, con carácter de “inmediato”, para enfrentar los diferentes retos que amenazan este 2017, como el alza en el costo de las gasolinas que presionará la actividad económica durante este año.

“El anuncio gubernamental de la nueva política tarifaria de las gasolinas y el diésel, si bien responde a una realidad internacional y a nuestra propia situación en el mercado energético, generará una presión adicional sobre la economía interna de nuestro país”, afirmó Juan Pablo Castañón, presidente del organismo empresarial.

Por medio de su mensaje semanal, el empresario aseguró que apenas van dos días de este 2017 y el escenario es totalmente diferente al que se proyectó en los Criterios Generales de Política Económica para este año.

“Las condiciones económicas del mercado de hidrocarburos, de tasas de interés, de los principales commodities, del movimiento de capitales, así como de las reglas internacionales del comercio y los equilibrios geopolíticos por el cambio en la Presidencia de Estados Unidos, han modificado sustancialmente el contexto en el que fueron elaboradas las principales variables de la política económica para 2017 aprobadas por el Congreso de la Unión”, aseguró.

Por ello, aseguró que resulta necesario implementar un paquete de medidas para hacer frente a los obstáculos que amenazan la actividad económica en el país.

“Proponemos un paquete de medidas de política económica de aplicación inmediata en tres ámbitos: fiscal, gasto e ingresos; política monetaria; fomento a la inversión y el empleo; así como de banca de Desarrollo”, sintetizó.

En este sentido, dijo que el CCE propone establecer mecanismos para evitar un impacto del incremento de la gasolina en transporte público de personas realizado por empresas formales.

Asimismo, en caso de que el Producto Interno Bruto (PIB), muestre una mayor caída, resultaría oportuno accionar un mecanismo de generación de empleo a través de contratación de mano de obra para la construcción de infraestructura por parte del Gobierno federal, con la participación del sector privado.

De igual manera, establecer como meta y cumplimentar una reducción de la deuda del Gobierno federal, manteniéndola en niveles menores a 40 por ciento del PIB y racionalizar el ejercicio del gasto y establecer una meta de reducción real con respecto al gasto autorizado para 2017.

En materia de política monetaria, el CCE sugiere mantener la flexibilidad del tipo de cambio, así como ajustar la tasa de interés referencial del Banco de México (Banxico), solo cuando resulta meramente necesario.

En cuanto a inversión y empleo, el organismo empresarial consideró que ante la necesidad de acrecentar la inversión nacional y extranjera, es preciso establecer una política de estímulos fiscales a nuevas inversiones que tenga un efecto inmediato, con el objeto de acelerar la toma de decisiones y así propiciar más empleo y evitar una caída más pronunciada del crecimiento y un avance insuficiente de la masa salarial.

“Se recomienda valorar mecanismos de depreciación acelerada, o la deducción al 100 por ciento del gasto en inversión, bajo un esquema similar al del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), que podría asociarse o condicionarse a la creación de empleos formales; los incentivos directos son fundamentales”, afirmó.

De igual manera, agregó diseñar un esquema de incentivos para permitir la repatriación de capitales con un impuesto atractivo, condicionando el beneficio a llevar a cabo una inversión productiva.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), propuso un paquete de medidas económicas y fiscales, con carácter de “inmediato”, para enfrentar los diferentes retos que amenazan este 2017, como el alza en el costo de las gasolinas que presionará la actividad económica durante este año.

“El anuncio gubernamental de la nueva política tarifaria de las gasolinas y el diésel, si bien responde a una realidad internacional y a nuestra propia situación en el mercado energético, generará una presión adicional sobre la economía interna de nuestro país”, afirmó Juan Pablo Castañón, presidente del organismo empresarial.

Por medio de su mensaje semanal, el empresario aseguró que apenas van dos días de este 2017 y el escenario es totalmente diferente al que se proyectó en los Criterios Generales de Política Económica para este año.

“Las condiciones económicas del mercado de hidrocarburos, de tasas de interés, de los principales commodities, del movimiento de capitales, así como de las reglas internacionales del comercio y los equilibrios geopolíticos por el cambio en la Presidencia de Estados Unidos, han modificado sustancialmente el contexto en el que fueron elaboradas las principales variables de la política económica para 2017 aprobadas por el Congreso de la Unión”, aseguró.

Por ello, aseguró que resulta necesario implementar un paquete de medidas para hacer frente a los obstáculos que amenazan la actividad económica en el país.

“Proponemos un paquete de medidas de política económica de aplicación inmediata en tres ámbitos: fiscal, gasto e ingresos; política monetaria; fomento a la inversión y el empleo; así como de banca de Desarrollo”, sintetizó.

En este sentido, dijo que el CCE propone establecer mecanismos para evitar un impacto del incremento de la gasolina en transporte público de personas realizado por empresas formales.

Asimismo, en caso de que el Producto Interno Bruto (PIB), muestre una mayor caída, resultaría oportuno accionar un mecanismo de generación de empleo a través de contratación de mano de obra para la construcción de infraestructura por parte del Gobierno federal, con la participación del sector privado.

De igual manera, establecer como meta y cumplimentar una reducción de la deuda del Gobierno federal, manteniéndola en niveles menores a 40 por ciento del PIB y racionalizar el ejercicio del gasto y establecer una meta de reducción real con respecto al gasto autorizado para 2017.

En materia de política monetaria, el CCE sugiere mantener la flexibilidad del tipo de cambio, así como ajustar la tasa de interés referencial del Banco de México (Banxico), solo cuando resulta meramente necesario.

En cuanto a inversión y empleo, el organismo empresarial consideró que ante la necesidad de acrecentar la inversión nacional y extranjera, es preciso establecer una política de estímulos fiscales a nuevas inversiones que tenga un efecto inmediato, con el objeto de acelerar la toma de decisiones y así propiciar más empleo y evitar una caída más pronunciada del crecimiento y un avance insuficiente de la masa salarial.

“Se recomienda valorar mecanismos de depreciación acelerada, o la deducción al 100 por ciento del gasto en inversión, bajo un esquema similar al del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), que podría asociarse o condicionarse a la creación de empleos formales; los incentivos directos son fundamentales”, afirmó.

De igual manera, agregó diseñar un esquema de incentivos para permitir la repatriación de capitales con un impuesto atractivo, condicionando el beneficio a llevar a cabo una inversión productiva.