/ lunes 14 de septiembre de 2015

A su estilo, Luis Miguel da el “Grito” por México en Anaheim, California

Los Ángeles, EU.- Sin mensajes a sus seguidores, el cantante Luis Miguel dio a su más puro estilo el “Grito de Independencia” por México en el concierto con sus éxitos de antaño en el Honda Center de Anaheim, en el sur de California.

Ante una asistencia de 80 por ciento en el moderno centro de espectáculos, el mexicano volvió a traer aquí un recorrido musical por algunos de sus éxitos.

Esta vez la única novedad que presentó fue un arreglo en rock lento que hizo de “Cucurrucucú paloma” y que le fue aplaudido en grande.

Vendedor de más de 100 millones de álbumes en su carrera, el intérprete no ha logrado ningún éxito en los últimos años y basa sus conciertos en sonados temas de su trayectoria.

En la presentación de casi dos horas realizada este domingo, Luis Miguel se vio relajado y contento. Esta vez no regañó como acostumbra a sus músicos y al contrario se le vio dinámico y sonriente.

Tras aparecer en el escenario y sin saludar al público, cantó varios de los temas de su álbum “Sol, arena y mar”, pero los gritos tras su aparición se apagaron y la mayoría de los asistentes lo siguieron sentados en sus butacas.

Aunque al principio parecía que no lograba conectar, a ratos invitaba a ponerse de pie, por fin logró prender a sus fanáticos cuando interpretó temas como “Suave”, “La última noche” y “Amor, amor”.

Al inicio los huecos y vacíos en las tribunas llamaron la atención en el sitio con capacidad para 18 mil asistentes, pero poco a poco las lugares se fueron ocupando.

También es digno de mención que tras aparecer en el escenario luego de una espera de 45 minutos, solo tuvo destellos con un “Oh my God!” y más adelante un “¡Viva México!”.

Detrás del escenario se proyectó en una pantalla gigante efectos de luces y videos multicolores. En esencia Luis Miguel cantó partes y no canciones completas, así que eso dio más probaditas a algunas de sus primeras canciones.

Vestido en forma impecable como es habitual en él, salió al escenario con traje y corbata negra, camisa blanca y después apareció todo de negro con chaleco del mismo color.

Luis Miguel ya mostró recuperar su figura que en los últimos años le fue cuestionada por un evidente sobrepeso.

Algunas de las canciones más celebradas de la velada fueron sus éxitos “Fría como el viento”, “Tengo todo excepto a ti”, “La incondicional” y “Nosotros”, entre otras.

El cantante tomó cerca de una decena de pausas de un minuto después de varias canciones mientras todo el escenario se apagaba.

Como es tradicional cuando apareció el mariachi se desgranaron los gritos y aplausos. Llegaron éxitos como “La media vuelta”, “Mucho corazón”, “Amorcito corazón”, “Si nos dejan” y “Cielito lindo”.

Al principio y en uno de sus recesos regaló varias flores blancas a sus seguidoras en las primeras filas.

Al final y como ha hecho en sus últimos conciertos además de la lluvia de papelitos lanzó dos enormes pelotas metálicas al público que rápidamente fueron atrapadas por sus admiradoras.

Notimex

Los Ángeles, EU.- Sin mensajes a sus seguidores, el cantante Luis Miguel dio a su más puro estilo el “Grito de Independencia” por México en el concierto con sus éxitos de antaño en el Honda Center de Anaheim, en el sur de California.

Ante una asistencia de 80 por ciento en el moderno centro de espectáculos, el mexicano volvió a traer aquí un recorrido musical por algunos de sus éxitos.

Esta vez la única novedad que presentó fue un arreglo en rock lento que hizo de “Cucurrucucú paloma” y que le fue aplaudido en grande.

Vendedor de más de 100 millones de álbumes en su carrera, el intérprete no ha logrado ningún éxito en los últimos años y basa sus conciertos en sonados temas de su trayectoria.

En la presentación de casi dos horas realizada este domingo, Luis Miguel se vio relajado y contento. Esta vez no regañó como acostumbra a sus músicos y al contrario se le vio dinámico y sonriente.

Tras aparecer en el escenario y sin saludar al público, cantó varios de los temas de su álbum “Sol, arena y mar”, pero los gritos tras su aparición se apagaron y la mayoría de los asistentes lo siguieron sentados en sus butacas.

Aunque al principio parecía que no lograba conectar, a ratos invitaba a ponerse de pie, por fin logró prender a sus fanáticos cuando interpretó temas como “Suave”, “La última noche” y “Amor, amor”.

Al inicio los huecos y vacíos en las tribunas llamaron la atención en el sitio con capacidad para 18 mil asistentes, pero poco a poco las lugares se fueron ocupando.

También es digno de mención que tras aparecer en el escenario luego de una espera de 45 minutos, solo tuvo destellos con un “Oh my God!” y más adelante un “¡Viva México!”.

Detrás del escenario se proyectó en una pantalla gigante efectos de luces y videos multicolores. En esencia Luis Miguel cantó partes y no canciones completas, así que eso dio más probaditas a algunas de sus primeras canciones.

Vestido en forma impecable como es habitual en él, salió al escenario con traje y corbata negra, camisa blanca y después apareció todo de negro con chaleco del mismo color.

Luis Miguel ya mostró recuperar su figura que en los últimos años le fue cuestionada por un evidente sobrepeso.

Algunas de las canciones más celebradas de la velada fueron sus éxitos “Fría como el viento”, “Tengo todo excepto a ti”, “La incondicional” y “Nosotros”, entre otras.

El cantante tomó cerca de una decena de pausas de un minuto después de varias canciones mientras todo el escenario se apagaba.

Como es tradicional cuando apareció el mariachi se desgranaron los gritos y aplausos. Llegaron éxitos como “La media vuelta”, “Mucho corazón”, “Amorcito corazón”, “Si nos dejan” y “Cielito lindo”.

Al principio y en uno de sus recesos regaló varias flores blancas a sus seguidoras en las primeras filas.

Al final y como ha hecho en sus últimos conciertos además de la lluvia de papelitos lanzó dos enormes pelotas metálicas al público que rápidamente fueron atrapadas por sus admiradoras.

Notimex