/ sábado 9 de enero de 2016

Adiós en dos tiempos a Joaquín Gamboa Pascoe

Salvador M Pavón / El Sol de México

Ciudad de México.- A penas a tres metros del féretro de madera fina, el murmullo procaz hirió el silencio respetuoso del duelo en la despedida de Joaquín Gamboa Pascoe, cuarto secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), hasta su “sorpresivo” fallecimiento la tarde noche anterior.

El susurro “capturaron a ‘El Chapo’” se deslizó irreverente y a voz baja en la sala del conocido velatorio de Félix Cuevas, robando por instantes las miradas del cuerpo presente de Gamboa Pascoe, para engancharlas al Twitter de los smarphones de la mayoría de los presentes.

En este primer tiempo, las condolencias y pésames para acompañar a la esposa (doña Bertha Enríquez) del dirigente cetemista y sus dos hijos (Armando y Joaquín), comenzaron a llegar desde las 10:00 horas a la agencia funeraria, investidas con trajes, corbatas y vestidos negros, y motivos claros.

Convaleciente y en silla de ruedas, llegó el primer secretario general sustituto, Carlos Aceves del Olmo, recientemente operado de una rodilla y agobiado por las enfermedades que le aquejan desde hace años. Por estatuto, será el próximo secretario general de la máxima central obrera del país, tras el controvertido XVI Congreso Nacional de la CTM, el 23 de octubre de 2015.

En medio de ese ambiente de duelo, desfilaron por la sala e hicieron guardia a un lado del cuerpo de Joaquín Gamboa, parte del gabinete presidencial, con el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, a la cabeza.

Condolencias y solidaridad con los familiares de Joaquín y la familia cetemista, en el interior de la sala de velación, finalmente impidieron que las versiones en las redes sociales sobre la captura de “El Chapo”, fueran desbordadas por la urgencia de festinar la noticia.

El presidente Enrique Peña Nieto llegó al filo de las 13:40 horas, a presentar sus condolencias a doña Bertha Enríquez y sus hijos. Ellos, les dijo que el fallecimiento del nonagenario dirigente cetemista era una gran pérdida para el país.

De acuerdo a varios de los presentes, el Primer Mandatario de la nación agregó: “Deben sentirse orgullosos, porque hizo muchas cosas por el país”.

Casi de inmediato a la llegada del Presidente al acto de velación, el vocero presidencial, Eduardo Sánchez, salió de la Sala para informar a los representantes de los medios que el titular del Ejecutivo federal no haría declaraciones, pues en 15 minutos se desplazaría a Palacio Nacional para dar su mensaje a la nación, con motivo de la recaptura de “El Chapo”. La infortunada coincidencia

Momentos antes, habían desfilado por el lugar el presidente del CEN del PRI, Manlio Fabio Beltrones; el coordinador de los priístas en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, el líder de los mismos en la Cámara de Diputados, César Camacho Quiroz, y la secretaria general de la CNOP, Cristina Díaz Salazar.

Injustas por el momento, pero justas por la responsabilidad y avidez periodística, las preguntas fueron las mismas. Todas sobre la recaptura del narcotraficante. Y por ende, las respuestas también.

“Felicitamos al presidente Enrique Peña Nieto”, “El Sistema de Seguridad Nacional está funcionando”, “El Congreso respalda al Presidente de la República” y “solicitaremos la revisión de la ley para hacer más eficiente y oportuna las extradiciones”, decían los priístas al llegar y salir del velatorio.

Acompañados de sus esposas y familiares, llegaron también a presentar su condolencia a la familia Gamboa Pascoe, la plana mayor cetemista, entre los que destacaba la presencia de Aceves del Olmo en silla de ruedas, el senador Armando Neyra Chávez, el secretario de Comunicación Patricio Flores, y el secretario del Transporte, Juan Carlos Velasco.

No con menos años, acudió también a despedir al dirigente cetemista, el actual presidente del Congreso del Trabajo, Ramón Humberto Ojeda, y el oscuro dirigente de lo que queda del sindicato ferrocarrilero, Víctor Flores, rodeado en todo momento de sus “guaruras”.

Al salir de la ceremonia funeraria, algunos priístas comentaron sin decir nombre el dislate de un diputado federal, quien sin reflexionar el momento y circunstancia exclamó: “¡Qué buena noticia la de Joaquín!”.

Por obvias razones, no recibió respuesta alguna, y los presentes solo atinaron a abrir desmesuradamente los ojos y mirarse unos a otros en silencio.

--Que cosas de la vida, hoy se fue un Joaquín y cayó otro--, resumió con desenfado y abracadabrante el secretario de Comunicación del CEN del PRI, Jesús Anaya, en referencia a la infortunada coincidencia de nombres de los “joaquínes” y el dislate de un diputado federal ante las guardias junto al féretro de Gamboa Pascoe. Despiden con aplausos, porras y vivas a Joaquín en la CTM

Al filo de las 14:30 horas, el féretro con el cuerpo del extinto dirigente cetemista fue trasladado a las instalaciones de la Confederación de Trabajadores de México, ubicadas en Vallarta 8 y Plaza de la República, donde lo esperaban ya el CEN en pleno de la central, y alrededor de 300 dirigentes de las federaciones y sindicatos nacionales de la central.

Entre porras y vivas recibieron al polémico y controvertido abogado patronal y dirigente obrero, sucesor de Leonardo Rodríguez Alcaine, en la Secretaría General de la CTM, desde 2005. A ellos se unió el dirigente de la burocracia nacional, Joel Ayala.

También enfundados en vestimentas negras y oscuras, con un vestíbulo repleto de coronas y arreglos florares en todo los rededores y a un lado su estatua, los cetemistas rindieron un cálido homenaje y reconocimiento al líder que se fue.

Ahí bajo la mirada lacónica y punzante de uno de los últimos históricos cetemistas y leal fidelista, Ignacio Zuñiga -casi imperceptible-recargado sobre el lado derecho del muro de la escultura de Joaquín, el próximo dirigente de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, dio el discurso de despedida a Gamboa Pascoe.

Frente a la pugna que se espera por el reacomodo de la dirigencia cetemista y ante el evidente divisionismo prevaleciente en la central, el primer secretario general sustituto y dirigente de los trabajadores del Distrito Federal, llamó a la unidad en la máxima central.

Aceves del OImo dijo ayer como don Joaquín decía: La CTM vive con sus líderes vivos y sus líderes muertos. Pascoe dijo en uno de sus últimos mensajes: "En la CTM vivimos con nuestros muertos, no los olvidamos”.

De esta forma, el próximo 23 y 24 de febrero, la máxima central obrera del país llegará a su aniversario 80 en medio de una nueva incógnita sobre su futuro y continuidad, con su quinto dirigente nacional en poco más de tres cuartos de siglo.

La incógnita de su XVI Congreso Nacional ya se despejó. Los 93 años, padecimientos y lesiones crónicas, finalmente vencieron a Gamboa Pascoe. Y tras su reelección, el primer secretario general sustituto, de una lista de cuatro, Carlos Aceves Del Olmo, será su próximo sucesor.

Carlos, es desde hace unos años, el principal operador de la CTM. La presencia de Joaquín era simplemente para informarse de las decisiones de Aceves.

Seguramente, a sus 75 años de edad, se sumará a los nombres Vicente Lombardo Toledano, Fidel Velázquez, Leonardo Rodríguez Alcaine y Joaquín Gamboa Pascoe, como los únicos cinco secretarios generales que ha tenido la central.

En el Comité Nacional de la CTM hay cuatro secretarios generales sustitutos. En el orden están los defeños Carlos Aceves del Olmo y Gilberto Muñoz Mosqueda, de los trabajadores de la Petroquímica; el veracruzano de los azucareros, Enrique Ramos (quien no asistió ayer a las ceremonias fúnebres, por motivos de salud), y el nuevoleonés, Ismael Flores.

Así, Carlos se queda ante los nuevos retos; Joaquín, el hombre duro, el de rostro intimidante, el dirigente hermético, el entrañable “diputado microondas”, se va a otros lares, a otra dimensión. Descanse en paz.

Salvador M Pavón / El Sol de México

Ciudad de México.- A penas a tres metros del féretro de madera fina, el murmullo procaz hirió el silencio respetuoso del duelo en la despedida de Joaquín Gamboa Pascoe, cuarto secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), hasta su “sorpresivo” fallecimiento la tarde noche anterior.

El susurro “capturaron a ‘El Chapo’” se deslizó irreverente y a voz baja en la sala del conocido velatorio de Félix Cuevas, robando por instantes las miradas del cuerpo presente de Gamboa Pascoe, para engancharlas al Twitter de los smarphones de la mayoría de los presentes.

En este primer tiempo, las condolencias y pésames para acompañar a la esposa (doña Bertha Enríquez) del dirigente cetemista y sus dos hijos (Armando y Joaquín), comenzaron a llegar desde las 10:00 horas a la agencia funeraria, investidas con trajes, corbatas y vestidos negros, y motivos claros.

Convaleciente y en silla de ruedas, llegó el primer secretario general sustituto, Carlos Aceves del Olmo, recientemente operado de una rodilla y agobiado por las enfermedades que le aquejan desde hace años. Por estatuto, será el próximo secretario general de la máxima central obrera del país, tras el controvertido XVI Congreso Nacional de la CTM, el 23 de octubre de 2015.

En medio de ese ambiente de duelo, desfilaron por la sala e hicieron guardia a un lado del cuerpo de Joaquín Gamboa, parte del gabinete presidencial, con el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, a la cabeza.

Condolencias y solidaridad con los familiares de Joaquín y la familia cetemista, en el interior de la sala de velación, finalmente impidieron que las versiones en las redes sociales sobre la captura de “El Chapo”, fueran desbordadas por la urgencia de festinar la noticia.

El presidente Enrique Peña Nieto llegó al filo de las 13:40 horas, a presentar sus condolencias a doña Bertha Enríquez y sus hijos. Ellos, les dijo que el fallecimiento del nonagenario dirigente cetemista era una gran pérdida para el país.

De acuerdo a varios de los presentes, el Primer Mandatario de la nación agregó: “Deben sentirse orgullosos, porque hizo muchas cosas por el país”.

Casi de inmediato a la llegada del Presidente al acto de velación, el vocero presidencial, Eduardo Sánchez, salió de la Sala para informar a los representantes de los medios que el titular del Ejecutivo federal no haría declaraciones, pues en 15 minutos se desplazaría a Palacio Nacional para dar su mensaje a la nación, con motivo de la recaptura de “El Chapo”. La infortunada coincidencia

Momentos antes, habían desfilado por el lugar el presidente del CEN del PRI, Manlio Fabio Beltrones; el coordinador de los priístas en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, el líder de los mismos en la Cámara de Diputados, César Camacho Quiroz, y la secretaria general de la CNOP, Cristina Díaz Salazar.

Injustas por el momento, pero justas por la responsabilidad y avidez periodística, las preguntas fueron las mismas. Todas sobre la recaptura del narcotraficante. Y por ende, las respuestas también.

“Felicitamos al presidente Enrique Peña Nieto”, “El Sistema de Seguridad Nacional está funcionando”, “El Congreso respalda al Presidente de la República” y “solicitaremos la revisión de la ley para hacer más eficiente y oportuna las extradiciones”, decían los priístas al llegar y salir del velatorio.

Acompañados de sus esposas y familiares, llegaron también a presentar su condolencia a la familia Gamboa Pascoe, la plana mayor cetemista, entre los que destacaba la presencia de Aceves del Olmo en silla de ruedas, el senador Armando Neyra Chávez, el secretario de Comunicación Patricio Flores, y el secretario del Transporte, Juan Carlos Velasco.

No con menos años, acudió también a despedir al dirigente cetemista, el actual presidente del Congreso del Trabajo, Ramón Humberto Ojeda, y el oscuro dirigente de lo que queda del sindicato ferrocarrilero, Víctor Flores, rodeado en todo momento de sus “guaruras”.

Al salir de la ceremonia funeraria, algunos priístas comentaron sin decir nombre el dislate de un diputado federal, quien sin reflexionar el momento y circunstancia exclamó: “¡Qué buena noticia la de Joaquín!”.

Por obvias razones, no recibió respuesta alguna, y los presentes solo atinaron a abrir desmesuradamente los ojos y mirarse unos a otros en silencio.

--Que cosas de la vida, hoy se fue un Joaquín y cayó otro--, resumió con desenfado y abracadabrante el secretario de Comunicación del CEN del PRI, Jesús Anaya, en referencia a la infortunada coincidencia de nombres de los “joaquínes” y el dislate de un diputado federal ante las guardias junto al féretro de Gamboa Pascoe. Despiden con aplausos, porras y vivas a Joaquín en la CTM

Al filo de las 14:30 horas, el féretro con el cuerpo del extinto dirigente cetemista fue trasladado a las instalaciones de la Confederación de Trabajadores de México, ubicadas en Vallarta 8 y Plaza de la República, donde lo esperaban ya el CEN en pleno de la central, y alrededor de 300 dirigentes de las federaciones y sindicatos nacionales de la central.

Entre porras y vivas recibieron al polémico y controvertido abogado patronal y dirigente obrero, sucesor de Leonardo Rodríguez Alcaine, en la Secretaría General de la CTM, desde 2005. A ellos se unió el dirigente de la burocracia nacional, Joel Ayala.

También enfundados en vestimentas negras y oscuras, con un vestíbulo repleto de coronas y arreglos florares en todo los rededores y a un lado su estatua, los cetemistas rindieron un cálido homenaje y reconocimiento al líder que se fue.

Ahí bajo la mirada lacónica y punzante de uno de los últimos históricos cetemistas y leal fidelista, Ignacio Zuñiga -casi imperceptible-recargado sobre el lado derecho del muro de la escultura de Joaquín, el próximo dirigente de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, dio el discurso de despedida a Gamboa Pascoe.

Frente a la pugna que se espera por el reacomodo de la dirigencia cetemista y ante el evidente divisionismo prevaleciente en la central, el primer secretario general sustituto y dirigente de los trabajadores del Distrito Federal, llamó a la unidad en la máxima central.

Aceves del OImo dijo ayer como don Joaquín decía: La CTM vive con sus líderes vivos y sus líderes muertos. Pascoe dijo en uno de sus últimos mensajes: "En la CTM vivimos con nuestros muertos, no los olvidamos”.

De esta forma, el próximo 23 y 24 de febrero, la máxima central obrera del país llegará a su aniversario 80 en medio de una nueva incógnita sobre su futuro y continuidad, con su quinto dirigente nacional en poco más de tres cuartos de siglo.

La incógnita de su XVI Congreso Nacional ya se despejó. Los 93 años, padecimientos y lesiones crónicas, finalmente vencieron a Gamboa Pascoe. Y tras su reelección, el primer secretario general sustituto, de una lista de cuatro, Carlos Aceves Del Olmo, será su próximo sucesor.

Carlos, es desde hace unos años, el principal operador de la CTM. La presencia de Joaquín era simplemente para informarse de las decisiones de Aceves.

Seguramente, a sus 75 años de edad, se sumará a los nombres Vicente Lombardo Toledano, Fidel Velázquez, Leonardo Rodríguez Alcaine y Joaquín Gamboa Pascoe, como los únicos cinco secretarios generales que ha tenido la central.

En el Comité Nacional de la CTM hay cuatro secretarios generales sustitutos. En el orden están los defeños Carlos Aceves del Olmo y Gilberto Muñoz Mosqueda, de los trabajadores de la Petroquímica; el veracruzano de los azucareros, Enrique Ramos (quien no asistió ayer a las ceremonias fúnebres, por motivos de salud), y el nuevoleonés, Ismael Flores.

Así, Carlos se queda ante los nuevos retos; Joaquín, el hombre duro, el de rostro intimidante, el dirigente hermético, el entrañable “diputado microondas”, se va a otros lares, a otra dimensión. Descanse en paz.