/ sábado 13 de febrero de 2016

El Papa Francisco ofició misa en la Basílica; llamó a construir el santuario de la fe

Por Antonio De Marcelo /La Prensa

México.- Como lo había adelantado, el Santo Padre se encontró con la Virgen de Guadalupe al oficiar misa en al Santuario Mariano, donde hizo un llamado a las familias a construir el santuario de la fe.

Y sin embargo no se olvidó de los sufrientes cuando dijo: “Dios está en el corazón sufriente pero resistente de quienes les han arrebatado criminalmente a sus hijos”.

El Santo padre ofició esta misa ante miles de mexicanos que llegaron desde temprana hora para tener el mejor lugar.

En esta misa pidió reconocer a María como la mujer que se entrega para dar lo mejor de ella.

Añadió que escuchar este mensaje en este lugar tiene un significado especial por la petición que María hizo al indio Juan Diego.

María, añadió, acompaña la gestación de esta bendita tierra mexicana desde que se hizo presente y de la misma manera se hace presente desde que escogió este lugar a favor de todos

En una analogía de la grey católica y el hoy Santo Juan Diego, el Papa Francisco rememoró el encuentro de Juan Diego y la Virgen la mañana de diciembre de 1521, en que se produjo su primer milagro al despertar la fe en Juan Diego y la esperanza de un pueblo, un amanecer en que Dios despertó y despierta la esperanza de los sufrientes, de los desplazados, de quienes no tienen lugar digno en esta tierra.

Afirma el Papa que en este amanecer Dios se acerca al corazón sufriente de tantas madres y padres que han visto perder, o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos.

“Ene se amanecer Juancito experimenta en su propia vida lo que es la esperanza, lo que es la misericordia” al haber sido elegido para supervisar la construcción del santuario, sin que este quisiera pero con lo cual ella despierta en él “una bandera de amor y justicia”.

Es dijo el Santo Padre la construcción de un santuario de vida donde nadie puede quedar fuera, “donde todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan por no estar a la altura de las circunstancia” pero añadió: “el santuario de dios es la vida de sus hijos de todos.

Y en todos las condiciones, especialmente los jóvenes sin futuro son expuestos a un sinfín de situaciones dolorosas, riesgosas y los ancianos sin reconocimiento, pero el santuario de Dios es el rostro de tantos que salen a nuestro camino.

Ante esto pidió que igual a Juan Diego: “mirar a la madre desde nuestros dolores,

Miedos, desesperaciones, tristezas y decirle madre “qué puedo aportar yo si no soy u n letrado”

Llamo a mirar calmadamente a y decirle como lo hizo aquel otro hijo que la quería mucho mirarle simplemente porque ella nos da la certeza que las lagrimas de los que sufren no son estériles.

@Antoniodemarcelo

Por Antonio De Marcelo /La Prensa

México.- Como lo había adelantado, el Santo Padre se encontró con la Virgen de Guadalupe al oficiar misa en al Santuario Mariano, donde hizo un llamado a las familias a construir el santuario de la fe.

Y sin embargo no se olvidó de los sufrientes cuando dijo: “Dios está en el corazón sufriente pero resistente de quienes les han arrebatado criminalmente a sus hijos”.

El Santo padre ofició esta misa ante miles de mexicanos que llegaron desde temprana hora para tener el mejor lugar.

En esta misa pidió reconocer a María como la mujer que se entrega para dar lo mejor de ella.

Añadió que escuchar este mensaje en este lugar tiene un significado especial por la petición que María hizo al indio Juan Diego.

María, añadió, acompaña la gestación de esta bendita tierra mexicana desde que se hizo presente y de la misma manera se hace presente desde que escogió este lugar a favor de todos

En una analogía de la grey católica y el hoy Santo Juan Diego, el Papa Francisco rememoró el encuentro de Juan Diego y la Virgen la mañana de diciembre de 1521, en que se produjo su primer milagro al despertar la fe en Juan Diego y la esperanza de un pueblo, un amanecer en que Dios despertó y despierta la esperanza de los sufrientes, de los desplazados, de quienes no tienen lugar digno en esta tierra.

Afirma el Papa que en este amanecer Dios se acerca al corazón sufriente de tantas madres y padres que han visto perder, o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos.

“Ene se amanecer Juancito experimenta en su propia vida lo que es la esperanza, lo que es la misericordia” al haber sido elegido para supervisar la construcción del santuario, sin que este quisiera pero con lo cual ella despierta en él “una bandera de amor y justicia”.

Es dijo el Santo Padre la construcción de un santuario de vida donde nadie puede quedar fuera, “donde todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan por no estar a la altura de las circunstancia” pero añadió: “el santuario de dios es la vida de sus hijos de todos.

Y en todos las condiciones, especialmente los jóvenes sin futuro son expuestos a un sinfín de situaciones dolorosas, riesgosas y los ancianos sin reconocimiento, pero el santuario de Dios es el rostro de tantos que salen a nuestro camino.

Ante esto pidió que igual a Juan Diego: “mirar a la madre desde nuestros dolores,

Miedos, desesperaciones, tristezas y decirle madre “qué puedo aportar yo si no soy u n letrado”

Llamo a mirar calmadamente a y decirle como lo hizo aquel otro hijo que la quería mucho mirarle simplemente porque ella nos da la certeza que las lagrimas de los que sufren no son estériles.

@Antoniodemarcelo