/ sábado 11 de marzo de 2017

Holanda prohíbe aterrizaje del vuelo del ministro turco de Exteriores

El gobierno holandés decidió prohibir el aterrizaje del vuelo del ministro de Relaciones Exteriores turco Mevlut Cavusoglu, que preveía viajar este sábado a Holanda para un mitin en favor del referéndum que refuerza los poderes del presidente turco.

"Las autoridades turcas amenazaron públicamente con sanciones. Eso imposibilita la búsqueda de una solución razonable", declaró el gobierno holandés en un comunicado.

"Por eso Holanda informó que retira el derecho de aterrizaje" del avión del ministro turco.

El ministro Cavusoglu "está en Estambul", indicó su ministerio a la AFP y advirtió el sábado sobre "pesadas sanciones" si las autoridades holandesas le prohibían el ingreso.

En una airada reacción, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó a La Haya con represalias y consideró la decisión tomada como un "vestigio" del nazismo.

"Son vestigios del nazismo, son fascistas", declaró el presidente turco en un acto en Estambul.

"Pueden prohibir a nuestro ministro de Relaciones Exteriores volar, pero a partir de ahora vamos a ver cómo sus vuelos van a aterrizar en Turquía", dijo.

El alcalde de Róterdam, Ahmed Abutaleb, había anunciado el miércoles que este acto estaba anulado, indicando que la sala en donde debía desarrollarse ya no estaba disponible.

El jueves, el ministro de Relaciones Exteriores holandés, Bert Koenders, dio a conocer la oposición de su gobierno a la visita de su homólogo turco.

Holanda había iniciado luego conversaciones con Ankara para hallar "una solución aceptable". "Había un diálogo en curso para saber si las autoridades turcas podrían desplazar el mítin y darle un carácter privado, a pequeña escala en el consulado turco o la embajada", precisó La Haya en un comunicado.

Pero para las autoridades holandesas "luego de un llamado público a los turco-holandeses para participar masivamente en una manifestación pública con el ministro Cavusoglu en Róterdam el sábado 11 de marzo, el orden público y la seguridad estaban comprometidos".

"Holanda lamenta el desarrollo de los hechos y se mantiene partidirio de una concertación con Turquía", precisó el gobierno.

Según la estadísticas oficiales, unas 400.000 personas de origen turco vive en Holanda.

"El gobierno holandés no tiene ninguna objeción sobre la organización de eventos en nuestro países para informarlos" sobre el tema del referéndum turco sobra la reforma constitucional que arroga mayores poderes al Poder Ejecutivo y que se celebra el 16 de abril, precisó el comunicado.

"Pero estos eventos no pueden provocar tensiones en nuestra sociedad y aquel que quiera organizar un evento debe atenerse a las indicaciones de las autoridades competentes para que el orden público y la seguridad puedan garantizarse", añade.

"Contatamos que el gobierno turco no quiere respetar esas reglas", concluyó.

El gobierno holandés decidió prohibir el aterrizaje del vuelo del ministro de Relaciones Exteriores turco Mevlut Cavusoglu, que preveía viajar este sábado a Holanda para un mitin en favor del referéndum que refuerza los poderes del presidente turco.

"Las autoridades turcas amenazaron públicamente con sanciones. Eso imposibilita la búsqueda de una solución razonable", declaró el gobierno holandés en un comunicado.

"Por eso Holanda informó que retira el derecho de aterrizaje" del avión del ministro turco.

El ministro Cavusoglu "está en Estambul", indicó su ministerio a la AFP y advirtió el sábado sobre "pesadas sanciones" si las autoridades holandesas le prohibían el ingreso.

En una airada reacción, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó a La Haya con represalias y consideró la decisión tomada como un "vestigio" del nazismo.

"Son vestigios del nazismo, son fascistas", declaró el presidente turco en un acto en Estambul.

"Pueden prohibir a nuestro ministro de Relaciones Exteriores volar, pero a partir de ahora vamos a ver cómo sus vuelos van a aterrizar en Turquía", dijo.

El alcalde de Róterdam, Ahmed Abutaleb, había anunciado el miércoles que este acto estaba anulado, indicando que la sala en donde debía desarrollarse ya no estaba disponible.

El jueves, el ministro de Relaciones Exteriores holandés, Bert Koenders, dio a conocer la oposición de su gobierno a la visita de su homólogo turco.

Holanda había iniciado luego conversaciones con Ankara para hallar "una solución aceptable". "Había un diálogo en curso para saber si las autoridades turcas podrían desplazar el mítin y darle un carácter privado, a pequeña escala en el consulado turco o la embajada", precisó La Haya en un comunicado.

Pero para las autoridades holandesas "luego de un llamado público a los turco-holandeses para participar masivamente en una manifestación pública con el ministro Cavusoglu en Róterdam el sábado 11 de marzo, el orden público y la seguridad estaban comprometidos".

"Holanda lamenta el desarrollo de los hechos y se mantiene partidirio de una concertación con Turquía", precisó el gobierno.

Según la estadísticas oficiales, unas 400.000 personas de origen turco vive en Holanda.

"El gobierno holandés no tiene ninguna objeción sobre la organización de eventos en nuestro países para informarlos" sobre el tema del referéndum turco sobra la reforma constitucional que arroga mayores poderes al Poder Ejecutivo y que se celebra el 16 de abril, precisó el comunicado.

"Pero estos eventos no pueden provocar tensiones en nuestra sociedad y aquel que quiera organizar un evento debe atenerse a las indicaciones de las autoridades competentes para que el orden público y la seguridad puedan garantizarse", añade.

"Contatamos que el gobierno turco no quiere respetar esas reglas", concluyó.