/ miércoles 22 de enero de 2020

Wuhan se aísla del mundo para detener epidemia del coronavirus

La gran mayoría de los 440 casos fueron registrados en esta ciudad. El coronavirus ya ha provocado nueve muertes en el país

Una ciudad encerrada y atemorizada. La metrópolis de Wuhan con 11 millones de personas, en el centro de China, donde se sitúa el origen del nuevo coronavirus que ya ha provocado nueve muertes en el país, se ha aislado del mundo con la esperanza de detener la epidemia.

La gran mayoría de los 440 casos de contaminación por este nuevo virus, de la misma familia del SRAS, fueron registrados en esta ciudad, auténtico centro de comunicaciones situado a orillas del río Yangtsé.

La epidemia fue detectada por primera vez el mes pasado, en un mercado de abastos de la ciudad. Nueve personas murieron desde entonces, y los científicos temen una mutación y una propagación del virus.

Tras haber ignorado la enfermedad durante semanas, los habitantes reaccionaron súbitamente estos últimos días y sacaron las máscaras protectoras, según explicaron a la AFP varios residentes, contactados desde Pekín.

"El miedo realmente aumentó desde el lunes, cuando revelaron que la gente podía contagiarse entre ellos", relata Melissa Santos, una estudiante dominicana instalada en Wuhan desde 2018.

Foto: AFP

Las autoridades dijeron en un primer momento que el virus parecía transmitirse directamente de animal a hombre, y que no había contaminación interhumana.

Charly Bonnassie, un estudiante francés que tomó el miércoles un tren procedente de Wuhan, asegura que "100 por ciento de los viajeros y del personal" iban con máscaras.

"No hay más máscaras en las farmacias, todo desapareció", contó Vincent Lemarié, un profesor de francés que enseña en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hubei, la provincia de Wuhan.

Zorros, cocodrilos y lobatos

Las autoridades se preocupan por el riesgo de contaminación días antes de las vacaciones del Año Nuevo lunar, cuando cientos de millones de chinos viajan para festejarlo.

"Si no es necesario, aconsejamos a la gente no venir a Wuhan", declaró en la televisión el alcalde de la ciudad, Zu Xianwang.

En una rueda de prensa en Pekín, el viceministro de la Comisión Nacional de Salud de China, Li Bin, también sugirió que los habitantes no salieran de la ciudad.

Foto: AFP

Se han instalado detectores de fiebre en las estaciones y el aeropuerto. En las carreteras, se mide la temperatura corporal en los puestos de control, y los viajes organizados en autocar no pueden salir de la ciudad.

La policía también controla la presencia de animales salvajes y aves en los vehículos que entran y salen de la ciudad.

En el mercado de abastos donde surgió la epidemia se vendían de forma ilegal animales salvajes, declaró el miércoles el director del Centro Nacional de Control y de Prevención de Enfermedades, Gao Fu. No precisó sin embargo si estos animales eran el origen del brote.

En dicho mercado, dedicado principalmente al marisco, se podía encontrar una variada selección de mercancía, desde lobatos a civetas, según informaciones que aparecieron en los medios chinos.

En una lista de precios que circulaba en las redes sociales chinas de un puesto del mercado se podían ver todo tipo de animales o de productos derivados a la venta: zorros, cocodrilos, lobatos, salamandras gigantes, serpientes, ratas, pavos reales, puercoespines... Hasta 112 tipos.

"Recién cortados, congelados y entregados en su casa", se podía leer en la lista del vendedor.

Sin celebraciones

Para evitar cualquier concentración, las autoridades anularon los festejos previstos para el Año Nuevo chino, el 25 de enero.

El famoso templo budista Guiyuan, en el que el año pasado se reunieron 700 mil fieles para esta ocasión, tuvo que anular las celebraciones.

Unas 30 mil personas ya habían reservado su entrada y otros 200 mil boletos habían sido distribuidos gratuitamente.

Foto: AFP

Las autoridades también prohibieron cualquier espectáculo y cerraron el museo.

El alcalde, criticado por haber organizado el fin de semana pasado un banquete al que acudieron 40 mil familias, tuvo que explicar que entonces se desconocía la envergadura de la epidemia.

"La gente está un poco preocupada", observa Melissa Santos.

"Un amigo que me había invitado a pasar el Año Nuevo con él en otra ciudad de Hubei prefirió anularlo", explica.

"Tiene miedo que le contamine. Personalmente, yo también prefiero cancelar mi viaje para evitar tomar el tren y encontrarme junto a gente contagiosa".

Una ciudad encerrada y atemorizada. La metrópolis de Wuhan con 11 millones de personas, en el centro de China, donde se sitúa el origen del nuevo coronavirus que ya ha provocado nueve muertes en el país, se ha aislado del mundo con la esperanza de detener la epidemia.

La gran mayoría de los 440 casos de contaminación por este nuevo virus, de la misma familia del SRAS, fueron registrados en esta ciudad, auténtico centro de comunicaciones situado a orillas del río Yangtsé.

La epidemia fue detectada por primera vez el mes pasado, en un mercado de abastos de la ciudad. Nueve personas murieron desde entonces, y los científicos temen una mutación y una propagación del virus.

Tras haber ignorado la enfermedad durante semanas, los habitantes reaccionaron súbitamente estos últimos días y sacaron las máscaras protectoras, según explicaron a la AFP varios residentes, contactados desde Pekín.

"El miedo realmente aumentó desde el lunes, cuando revelaron que la gente podía contagiarse entre ellos", relata Melissa Santos, una estudiante dominicana instalada en Wuhan desde 2018.

Foto: AFP

Las autoridades dijeron en un primer momento que el virus parecía transmitirse directamente de animal a hombre, y que no había contaminación interhumana.

Charly Bonnassie, un estudiante francés que tomó el miércoles un tren procedente de Wuhan, asegura que "100 por ciento de los viajeros y del personal" iban con máscaras.

"No hay más máscaras en las farmacias, todo desapareció", contó Vincent Lemarié, un profesor de francés que enseña en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hubei, la provincia de Wuhan.

Zorros, cocodrilos y lobatos

Las autoridades se preocupan por el riesgo de contaminación días antes de las vacaciones del Año Nuevo lunar, cuando cientos de millones de chinos viajan para festejarlo.

"Si no es necesario, aconsejamos a la gente no venir a Wuhan", declaró en la televisión el alcalde de la ciudad, Zu Xianwang.

En una rueda de prensa en Pekín, el viceministro de la Comisión Nacional de Salud de China, Li Bin, también sugirió que los habitantes no salieran de la ciudad.

Foto: AFP

Se han instalado detectores de fiebre en las estaciones y el aeropuerto. En las carreteras, se mide la temperatura corporal en los puestos de control, y los viajes organizados en autocar no pueden salir de la ciudad.

La policía también controla la presencia de animales salvajes y aves en los vehículos que entran y salen de la ciudad.

En el mercado de abastos donde surgió la epidemia se vendían de forma ilegal animales salvajes, declaró el miércoles el director del Centro Nacional de Control y de Prevención de Enfermedades, Gao Fu. No precisó sin embargo si estos animales eran el origen del brote.

En dicho mercado, dedicado principalmente al marisco, se podía encontrar una variada selección de mercancía, desde lobatos a civetas, según informaciones que aparecieron en los medios chinos.

En una lista de precios que circulaba en las redes sociales chinas de un puesto del mercado se podían ver todo tipo de animales o de productos derivados a la venta: zorros, cocodrilos, lobatos, salamandras gigantes, serpientes, ratas, pavos reales, puercoespines... Hasta 112 tipos.

"Recién cortados, congelados y entregados en su casa", se podía leer en la lista del vendedor.

Sin celebraciones

Para evitar cualquier concentración, las autoridades anularon los festejos previstos para el Año Nuevo chino, el 25 de enero.

El famoso templo budista Guiyuan, en el que el año pasado se reunieron 700 mil fieles para esta ocasión, tuvo que anular las celebraciones.

Unas 30 mil personas ya habían reservado su entrada y otros 200 mil boletos habían sido distribuidos gratuitamente.

Foto: AFP

Las autoridades también prohibieron cualquier espectáculo y cerraron el museo.

El alcalde, criticado por haber organizado el fin de semana pasado un banquete al que acudieron 40 mil familias, tuvo que explicar que entonces se desconocía la envergadura de la epidemia.

"La gente está un poco preocupada", observa Melissa Santos.

"Un amigo que me había invitado a pasar el Año Nuevo con él en otra ciudad de Hubei prefirió anularlo", explica.

"Tiene miedo que le contamine. Personalmente, yo también prefiero cancelar mi viaje para evitar tomar el tren y encontrarme junto a gente contagiosa".

Sociedad

Lluvias afectan a sureste del país con inundaciones

Familias de Acapulco son hasta ahora las afectadas por el Ciclón Tropical Tres

CDMX

Baja la efectividad de la Alerta Amber

De los casos denunciados en los primeros 5 meses de 2021, no han sido localizados 180 niños

Sociedad

Suman a 63 municipios al Atlas Nacional de Riesgo

El Cenapred detectó que habitantes están en alto riesgo por actividad sísmica o inundaciones

Sociedad

CFE resolverá disputa con Enel hablando

Enel formó sociedades de autoabasto simuladas para generar un mercado negro de electricidad y evitar pagos por servicios de transmisión y distribución, acusa CFE

Mundo

Se acelera riesgo de hambre en el mundo

El Programa de Alimentación de la ONU responsabiliza a los conflictos armados, el cambio climático y la crisis económica

Gossip

Vuelve Guerreros 2021 a la pantalla a pesar de contagios Covid

Preocupa la salud de Guty, el capitán de Cobras; celebridades serán sustitutos

Sociedad

Lluvias afectan a sureste del país con inundaciones

Familias de Acapulco son hasta ahora las afectadas por el Ciclón Tropical Tres

Gossip

Scarlett Johansson dice adiós a una Black Widow tras 10 años

Scarlett Johansson dice adiós a una Black widow "llena de dudas" y "adorable"

Finanzas

Hasta 21% sube el precio de la gasolina

Resultado de una mayor demanda de crudo ante la posible recuperación luego de la emergencia sanitaria