/ lunes 21 de noviembre de 2016

Dan a hombres burócratas derecho a guarderías

Por Mónica González

Todos los varones al servicio del Gobierno de Estado tendrán derecho a la asistencia de guardería para sus hijos menores de cuatro años. Esto en razón de equidad de género e igualdad ante la ley del hombre y la mujer para terminar así con un tema de discriminación.

Lo anterior va de acuerdo con una iniciativa presentada por el diputado Enrique Javier Laffitte Bretón y publicada en el periódico oficial "Tierra y Libertad"; de manera que se reforma el inciso c del inciso k de la fracción XX del artículo 40 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Morelos, para conceder dicho beneficio a los trabajadores.

Respecto a las bases sobre las cuales se debe otorgar la seguridad social se establece lo siguiente: “Las mujeres disfrutarán de un mes de descanso antes de la fecha que aproximadamente se fije para el parto y de otros dos después del mismo. Durante el período de lactancia tendrán dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para amamantar a sus hijos. Además disfrutarán de asistencia médica y obstetricia, de medicinas, de ayuda para la lactancia y servicio de guarderías infantiles”.

Es decir, se brinda la prestación exclusivamente al personal femenino en una clara muestra de discriminación hacia los hombres, quienes no pueden acceder a ese derecho en ninguna circunstancia.

De manera que Laffitte Bretón establece que el concepto de familia ha evolucionado y por lo tanto, ambos padres poseen la responsabilidad del cuidado de sus vástagos, con la obligación de resolver qué hacer con ellos durante las horas de trabajo.

Ya que actualmente los hombres no son sólo proveedores y cubren los gastos familiares, sino que también tienen una mayor relación y cercanía con sus hijos; por lo que debe ser obligación de los legisladores ajustarse o actualizar las leyes ante este tipo de fenómenos sociales en mérito de las familias actuales, puesto que continuar con la aplicación de criterios discriminatorios daña culturalmente a un Estado democrático y constitucional.

Por otro lado, desde la óptica del derechohabiente, resulta injusto para éste aportar a un esquema de seguridad social y que se les niegue el servicio de estancias infantiles a sus descendientes por el simple hecho de pertenecer al género masculino.

Por Mónica González

Todos los varones al servicio del Gobierno de Estado tendrán derecho a la asistencia de guardería para sus hijos menores de cuatro años. Esto en razón de equidad de género e igualdad ante la ley del hombre y la mujer para terminar así con un tema de discriminación.

Lo anterior va de acuerdo con una iniciativa presentada por el diputado Enrique Javier Laffitte Bretón y publicada en el periódico oficial "Tierra y Libertad"; de manera que se reforma el inciso c del inciso k de la fracción XX del artículo 40 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Morelos, para conceder dicho beneficio a los trabajadores.

Respecto a las bases sobre las cuales se debe otorgar la seguridad social se establece lo siguiente: “Las mujeres disfrutarán de un mes de descanso antes de la fecha que aproximadamente se fije para el parto y de otros dos después del mismo. Durante el período de lactancia tendrán dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para amamantar a sus hijos. Además disfrutarán de asistencia médica y obstetricia, de medicinas, de ayuda para la lactancia y servicio de guarderías infantiles”.

Es decir, se brinda la prestación exclusivamente al personal femenino en una clara muestra de discriminación hacia los hombres, quienes no pueden acceder a ese derecho en ninguna circunstancia.

De manera que Laffitte Bretón establece que el concepto de familia ha evolucionado y por lo tanto, ambos padres poseen la responsabilidad del cuidado de sus vástagos, con la obligación de resolver qué hacer con ellos durante las horas de trabajo.

Ya que actualmente los hombres no son sólo proveedores y cubren los gastos familiares, sino que también tienen una mayor relación y cercanía con sus hijos; por lo que debe ser obligación de los legisladores ajustarse o actualizar las leyes ante este tipo de fenómenos sociales en mérito de las familias actuales, puesto que continuar con la aplicación de criterios discriminatorios daña culturalmente a un Estado democrático y constitucional.

Por otro lado, desde la óptica del derechohabiente, resulta injusto para éste aportar a un esquema de seguridad social y que se les niegue el servicio de estancias infantiles a sus descendientes por el simple hecho de pertenecer al género masculino.