/ miércoles 26 de abril de 2017

Estudiantes y ambientalistas se capacitan para proteger especies

Antonio Sosa / El Sol de Tampico

CIUDAD MADERO, Tamps. (OEM-Informex).-  La costa del sur de Tamaulipas ha sido recientemente afectada por la presencia de hidrocarburo intemperizado, por lo que instituciones educativas y ambientalistas llevaron a cabo el simulacro de atención a especies empetroladas.

Esta región del Golfo de México es altamente vulnerable a derrames de hidrocarburos, principalmente por la gran actividad de carga y descarga de buque-tanques en la Terminal de Operaciones Marítimas y Portuarias y la presencia de la Refinería “Francisco I. Madero”, propiedad ambas de Petróleos Mexicanos.

El presidente de la asociación ambientalista Conservadores de la Biodiversidad y Educadores Ambientales (Cobea), Walton Estrada Aguillón, precisó que “es un simulacro de atención a especies empetroladas, ante el riesgo que se registre un fenómeno de este tipo en la región”.

La capacitación se desarrolló en el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (Cetmar) No. 9, localizado en las cercanías del Río Pánuco y playa Miramar, considerados los puntos de mayor riesgo de derrames en la región por el constante paso de buques cargados de materiales petroleros.

Primeramente se tocó la parte teórica sobre contención de derrame de hidrocarburos para después hacer la parte práctica limpiando con jabón especial tortugas japonesas vivas que son endémicas de esta región del país.

El Cetmar es considerado por la Secretaría del Medioambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa) como Centro de Recuperación de Especies Empetroladas.

“El Cetmar y Cobea establecieron un Centro de Rescate de Especies en Peligro de Extinción, por lo que la Federación consideró existen las condiciones para atender estas contingencias”, indicó.

Animales endémicos como pelícanos y patos, crustáceos como camarones y jaibas, al igual que las tortugas japonesas y verde se han visto afectadas por estas situaciones que no han sido atendidas por Petróleos Mexicanos (Pemex).

El biólogo Walton Estrada Aguillón explicó que “en el caso del sector La Barra -en la margen de Río Pánuco y adyacente a la Refinería Madero- hay pelícanos que se impregnan en menor medida, con gotas que se les adhieren al plumaje”.

Incluso los mismos pescadores de esa zona han señalado que especies que antes eran atrapadas en abundancia en ese canal de navegación han escaseado y las que atrapan presentan olor y sabor a hidrocarburo.

“Las jaibas y algunos pescados salen con mucho olor y sabor a petróleo, es muy desagradable y la gente ya no nos quiere comprar”, dijo a El Sol de Tampico, Alfonso Romero Hernández, de la Sociedad Cooperativa de Pescadores del Sur de Tamaulipas y Norte de Veracruz.

Recientemente PEMEX dio a conocer la presencia de petróleo intemperizado en las costas de Tamaulipas asegurando que procede de chapopoteras naturales en el lecho marino, pero este material es considerado altamente dañino para fauna y flora, principalmente los manglares.

Antonio Sosa / El Sol de Tampico

CIUDAD MADERO, Tamps. (OEM-Informex).-  La costa del sur de Tamaulipas ha sido recientemente afectada por la presencia de hidrocarburo intemperizado, por lo que instituciones educativas y ambientalistas llevaron a cabo el simulacro de atención a especies empetroladas.

Esta región del Golfo de México es altamente vulnerable a derrames de hidrocarburos, principalmente por la gran actividad de carga y descarga de buque-tanques en la Terminal de Operaciones Marítimas y Portuarias y la presencia de la Refinería “Francisco I. Madero”, propiedad ambas de Petróleos Mexicanos.

El presidente de la asociación ambientalista Conservadores de la Biodiversidad y Educadores Ambientales (Cobea), Walton Estrada Aguillón, precisó que “es un simulacro de atención a especies empetroladas, ante el riesgo que se registre un fenómeno de este tipo en la región”.

La capacitación se desarrolló en el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (Cetmar) No. 9, localizado en las cercanías del Río Pánuco y playa Miramar, considerados los puntos de mayor riesgo de derrames en la región por el constante paso de buques cargados de materiales petroleros.

Primeramente se tocó la parte teórica sobre contención de derrame de hidrocarburos para después hacer la parte práctica limpiando con jabón especial tortugas japonesas vivas que son endémicas de esta región del país.

El Cetmar es considerado por la Secretaría del Medioambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa) como Centro de Recuperación de Especies Empetroladas.

“El Cetmar y Cobea establecieron un Centro de Rescate de Especies en Peligro de Extinción, por lo que la Federación consideró existen las condiciones para atender estas contingencias”, indicó.

Animales endémicos como pelícanos y patos, crustáceos como camarones y jaibas, al igual que las tortugas japonesas y verde se han visto afectadas por estas situaciones que no han sido atendidas por Petróleos Mexicanos (Pemex).

El biólogo Walton Estrada Aguillón explicó que “en el caso del sector La Barra -en la margen de Río Pánuco y adyacente a la Refinería Madero- hay pelícanos que se impregnan en menor medida, con gotas que se les adhieren al plumaje”.

Incluso los mismos pescadores de esa zona han señalado que especies que antes eran atrapadas en abundancia en ese canal de navegación han escaseado y las que atrapan presentan olor y sabor a hidrocarburo.

“Las jaibas y algunos pescados salen con mucho olor y sabor a petróleo, es muy desagradable y la gente ya no nos quiere comprar”, dijo a El Sol de Tampico, Alfonso Romero Hernández, de la Sociedad Cooperativa de Pescadores del Sur de Tamaulipas y Norte de Veracruz.

Recientemente PEMEX dio a conocer la presencia de petróleo intemperizado en las costas de Tamaulipas asegurando que procede de chapopoteras naturales en el lecho marino, pero este material es considerado altamente dañino para fauna y flora, principalmente los manglares.